La industria de gestión de activos española creció con fuerza en 2025: según los datos provisionales de Inverco, el volumen de los fondos españoles sumó más de 50.000 millones de euros, un 12,6% más, con suscripciones no vistas en 11 años. De cara a 2026, los responsables de las principales gestoras nacionales prevén seguir creciendo de forma sostenida, tanto a nivel nacional como -en algunos casos- internacional, pero también reconocen retos sobre la mesa, como conseguir una correcta implementación de activos alternativos, aprovechar las oportunidades que brinda SIU, lograr una transformación de sus clientes en inversores, diversificando sus carteras, o hacer frente a la digitalización, los desafíos regulatorios, la presión en los márgenes… y el logro de buenas rentabilidades al margen de un entorno complejo.
En CaixaBank Asset Management, defienden que «a la luz del crecimiento del 2025, la industria española atraviesa un buen momento. Al mismo tiempo los niveles agregados de ahorro individual siguen creciendo», explica Jorge Colomer, director del Área de Inversiones y director adjunto en la gestora. «Dinamizar este ahorro hacia inversión, con una propuesta de valor de largo plazo, forma parte de nuestra ambición. Todo esto nos lleva a marcarnos retos exigentes para el 2026″. En el ámbito internacional, cuentan con una MANCO en Luxemburgo para dar servicio a los clientes de CaixaBank Wealth Management Luxembourg y también confían en seguir creciendo en ese ámbito.
También BBVA Asset Management cuenta con seguir creciendo con fuerza este año, apalancándose y potenciando el talento de su equipo, sus capacidades de gestión –que combinan su gestión activa con un disciplinado proceso de inversión con una arquitectura abierta flexible, que permite el acceso de los clientes a las mejores soluciones de inversión de las gestoras internacionales, a través del vehículo más óptimo en cada caso (fondo abierto, fondo dedicado, fondo asesorado, mandato, etc)- y la tecnología y la innovación -siempre encaminada a incrementar sus capacidades, poniendo al cliente, sus objetivos y su experiencia inversora en el centro-.
Y se marcan una meta, alcanzar los 100.000 millones de euros en volumen: «En el aspecto más cualitativo, queremos seguir transformando la experiencia inversora de nuestros clientes y poniendo foco en su nivel de satisfacción, no sólo manteniendo los buenos performance entregados -que también- sino por la sencillez, la personalización y el servicio de planificación y acompañamiento que reciben, que queremos siga evolucionando y siendo diferencial. Este impulso de la experiencia inversora, en el plano más cuantitativo, debería llevarnos a superar los 100.000 millones de euros de activos bajo gestión en BBVA Asset Management en 2026, con fuerte crecimiento en carteras de gestión discrecional y productos de asset allocation -incluyendo los de ciclo de vida y ligados a la longevidad- y evolución positiva en mercados privados y otras soluciones de inversión con foco en crecimiento de patrimonio, generación de rentas o preservación de capital», explica Belén Blanco, su CEO.
En el ámbito internacional, dice, su objetivo es que los clientes, «estén donde estén, se sientan acompañados en sus inversiones y tengan una experiencia inversora global, con mismos estándares de calidad y una única visión de mercados. Esto hace que, en particular, en clientes de altos patrimonios cuyo perfil es cada vez más internacional puedan surgir oportunidades de crecimiento en hubs internacionales como Luxemburgo donde sí prevemos cierto crecimiento de cara a 2026, aunque siempre estaremos a lo que sea más conveniente y eficaz para cada cliente en función de sus circunstancias y preferencias».
En Santander Asset Management España, la meta pasa por crecer de forma sostenida. «España sigue siendo un mercado estratégico para nosotros. De cara a 2026, nuestro objetivo es seguir creciendo de forma sostenida, apoyándonos en una mayor penetración en segmentos como la banca privada, clientes institucionales y acuerdos con terceros distribuidores», explica Arantxa López Chicote, directora de Producto, Inteligencia de Mercado y Digital en la entidad. «El crecimiento no se medirá solo en términos de volumen, sino también en calidad del servicio, fidelización y profundidad de la relación con el cliente, ofreciendo soluciones cada vez más adaptadas a sus necesidades financieras y patrimoniales», añade.
Una vocación de crecimiento que define como «global»: «Luxemburgo, como hub europeo clave para la distribución internacional de fondos, juega un papel importante en nuestra estrategia. Seguiremos reforzando nuestra presencia en plazas internacionales para mejorar el servicio a clientes globales, ampliar capacidades operativas y facilitar el acceso a nuestras estrategias a inversores de distintos mercados».
Luis Ussía, presidente y consejero delegado de Mutuactivos, tampoco da cifras pero reconoce que su objetivo es «continuar la senda de crecimiento de los últimos años, en los que Mutuactivos se ha consolidado como la gestora no bancaria líder, con captaciones netas de más de 1.000 millones de euros al año. Afrontamos el cierre del Plan Estratégico 2024-2026 superando los objetivos marcados y asentando las iniciativas clave que ya están impulsando la relación con el cliente, con especial énfasis en Planificación Financiera con nuestro servicio Contigo, que pusimos en marcha en mayo de 2025 y que está teniendo una fantástica acogida», explica.
También cuenta con crecer en plazas diferentes a la española: «En 2026 tenemos previsto avanzar en el crecimiento internacional a través de Luxemburgo mediante la ejecución de tres fusiones de fondos transfronterizas que darán contenido a nuestra nueva sicav luxemburguesa, que pasará a albergar más de 3.000 millones de euros. De este modo, nos abrimos a distribuir sin fronteras nuestras mejores estrategias», desvela.
En Ibercaja Gestión destacan el crecimiento de los tres últimos años -en los que la gestora ha sumado más de 46.500 nuevos clientes; ha captado 7.200 millones de euros de aportaciones, 10 de cada 100 euros de las entradas del sector; y ha incrementado en 10.000 millones de euros el volumen administrado, pasando de un patrimonio de algo más de 17.900 millones de euros a superar los 28.700 millones de euros en noviembre, lo que supone un crecimiento anualizado del 20%-. «A pesar de lo espectacular de las cifras conseguidas, seguimos siendo ambiciosos», nos cuenta Miguel López, director de Negocio. «Para 2026 nos planteamos seguir creciendo, tanto en partícipes como en activos gestionados, de forma que podamos incrementar nuestra cuota de mercado, que hoy se sitúa en el 6,4%. Contamos con la confianza de nuestros clientes, que han visto cómo nuestro asesoramiento ha sido rentable, y es aquí donde en Ibercaja tenemos una posición muy ventajosa». El ámbito internacional no está, sin embargo, dentro de sus previsiones a corto plazo: «Contamos con una sicav luxemburguesa con dos compartimentos que utilizamos exclusivamente para diversificar las carteras de nuestros clientes de Banca Privada», explica.
Para Raquel Domínguez Soto, directora de Negocio de Gescooperativo, el objetivo es seguir creciendo a doble dígito: «La gestora comenzó 2025 con el objetivo de superar los 10.000 millones de euros en patrimonio gestionado y, a día de hoy, ya ha alcanzado los 11.800 millones de euros. Para 2026, confiamos en seguir creciendo a tasas de doble dígito y continuar ganando cuota de mercado, de modo que Gescooperativo consolide su posición en el ranking nacional de gestoras». En la arena foránea, de momento no juegan, puesto que los principales comercializadores de sus fondos son las Cajas Rurales.
Alternativos, SIU, rentabilidades, digitalización o regulación, retos sobre la mesa
Pero en para que estos planes puedan hacerse realidad, las gestoras tendrán que superar no pocos retos en 2026. Colomer pone el foco en «el correcto desarrollo de las soluciones con los activos alternativos, aprovechar correctamente el desarrollo de las iniciativas europeas como la SIA o Finance for Europe y conseguir seguir implementando las posibilidades que el nuevo entorno digital permite».
Blanco señala como reto «seguir poniendo nuestras mejores capacidades al servicio de nuestros clientes y aquí, sin duda, digitalización y retos regulatorios -justo con la gestión del equipo- son los ejes que marcarán la dirección y velocidad del avance. Seguiremos viendo, probablemente, concentración de gestoras, estrechamiento de márgenes y crecimiento de productos de gestión pasiva, deseablemente espero que más como instrumentos de implementación de una gestión activa y profesional que como compras puntuales de inversores sin experiencia. No obstante, en nuestro caso, creo que las grandes oportunidades de seguir aportando valor están en la digitalización -como palanca de aumentar nuestras capacidades y la personalización basada en dato – y en los retos regulatorios«, explica.
En relación con estos últimos, el préstamo de títulos, recientemente aprobado en España, y la nueva regulación orientada a propiciar la inversión en Europa y la simplificación regulatoria serán clave en el futuro de las inversiones en España, apunta. «Esperemos que, con los desarrollos legislativos que se den en este frente, consigamos dar pasos en convertir al ahorrador español en inversor europeo y avanzar en que las carteras de inversión de los españoles pasen de estar tan concentradas en activos inmobiliarios a estar construidas por activos financieros más diversificados, más líquidos y con mayor potencial de obtener una mejor rentabilidad/riesgo».
Para López Chicote, «el sector seguirá enfrentándose a retos estructurales relevantes, con un entorno regulatorio cada vez más exigente, especialmente en protección al inversor. Y con presión sobre márgenes, que refuerza la necesidad de eficiencia operativa. Además, debemos ver la digitalización no solo como reto tecnológico, sino cultural y organizativo. La introducción de nuevas herramientas, uso de IA en diferentes procesos, transformación… es una realidad ya que día a día estamos implementando con mayor velocidad en nuestro trabajo y en la relación con los clientes. Nuestro enfoque para afrontar los retos se basa en escala global, talento, disciplina en la gestión y una clara orientación al cliente, convencidos de que estos elementos serán diferenciales en los próximos años».
Ussía explica cómo este año marcará el cierre de su Plan Estratégico 2024-2026 y, por tanto, será esencial consolidar los avances logrados. «Entre nuestras prioridades destacan afianzar el Servicio de Planificación Financiera “Contigo”, impulsar nuestro negocio internacional a través de Luxemburgo, finalizar nuestro “Plan Bernabéu” para modernizar nuestra agencia de valores y desarrollar la propuesta Viventua para facilitar soluciones habitacionales a personas mayores. Todo ello manteniendo el ritmo de crecimiento de Mutuactivos, que ya supera los 2.000 millones de euros anuales y nos consolida como la gestora no bancaria de mayor expansión en los últimos años», añade.
Por su parte, en Ibercaja Gestión hablan de rentabilidad: «Como todos los años, nuestro principal reto es tratar de ofrecer la mejor rentabilidad ajustada al perfil de riesgo de cada cartera. Para ello, tenemos que interpretar bien los mercados, manteniendo nuestra hoja de ruta, no dejándonos llevar por el ruido externo. Habrá que seguir siendo muy flexibles y dinámicos para aprovechar los momentos de volatilidad y las oportunidades de gestión activa que nos brinde el mercado», afirma López.
Para Rodríguez Soto, «el principal reto es seguir ofreciendo una gama de productos bien gestionada y diversificada, capaz de generar rentabilidades atractivas y ajustadas al perfil de riesgo de nuestros partícipes. Una de nuestras principales fortalezas es la gestión activa y consistente, orientada tanto a la generación de valor como a la preservación del patrimonio. Contamos, además, con una amplia experiencia en la gestión de renta variable global y en tecnología, donde seguimos manteniendo una visión favorable y en la que destacan fondos como Rural Renta Variable Internacional, FI y Rural Tecnológico Renta Variable, FI». En segundo lugar, dice, apoyar a las Cajas Rurales en su acompañamiento a clientes en el proceso de cambio de ahorrador a inversor, aportando soluciones de inversión profesionalizadas y ajustadas al perfil de riesgo de cada cliente. Y como tercer reto, destaca «seguir creciendo y ganando cuota de mercado en un entorno cambiante y lleno de desafíos».



Por Alicia Miguel Serrano