Ayer gran parte del mundo celebró la festividad de los Reyes Magos: las calles se llenaron de carrozas, de Reyes y de pajes que repartieron incontables regalos y regaron las calles de España de color y caramelos. Bicicletas, juguetes, videojuegos, libros… coparon las pantallas de los telediarios, que mostraban a los niños disfrutando; pero, más allá de las herramientas de juego a corto plazo, también hay regalos de futuro que, aunque sean casi invisibles y no susciten demasiada ilusión entre los más pequeños en un principio, a largo plazo pueden resultar generosos y productivos. Por ejemplo, un plan de inversión.
Más allá de las cuentas que la mayoría de entidades financieras en España tiene para niños -que permiten depositar los ahorros con ciertas ventajas-, algunos neobancos, roboadvisors y gestoras –como Finizens, MyInvestor o Indexa Capital– cuentan con planes específicos para edades tempranas que incluyen desde cuentas de ahorro remuneradas hasta planes con inversiones diversificadas en activos financieros y fondos, vehículos indexados o carteras automatizadas.
Carteras diversificadas
Finizens, la firma española especializada en inversión indexada, ya ha alcanzado las 1.000 altas en su plan de inversión para niños que comercializa junto con Caser, un producto diseñado para promover el ahorro a largo plazo desde la infancia. Según los datos internos de la compañía, el 93% de estas cuentas recibe aportaciones periódicas de familiares, con una media de 130 euros por aportación, lo que confirma el peso creciente del ahorro sistemático en los hogares españoles.
La edad media de los progenitores que abren este tipo de carteras para sus hijos se sitúa en 43 años, y el perfil de inversión más seleccionado es el perfil 4, compuesto por un 65% de renta variable internacional y el resto distribuido entre renta fija global, activos inmobiliarios internacionales y oro. Este enfoque refleja la preferencia de las familias por estrategias diversificadas y con horizonte de preservación de capital y búsqueda de rentabilidad a largo plazo.
“El crecimiento de este producto se explica por el interés creciente de las familias en soluciones de inversión sencillas, efectivas y que funcionen sin esfuerzo. En un contexto marcado por la necesidad de protegerse ante la inflación y optimizar los recursos familiares, los planes infantiles se consolidan como herramientas muy útiles para anticiparse a los costes futuros”, explica Giorgio Semenzato, CEO y fundador de Finizens.
A través de esta solución, la compañía busca fomentar una educación financiera virtuosa y hábitos de ahorro desde una edad temprana, con el objetivo de garantizar que los menores puedan disponer de un capital significativo al alcanzar la mayoría de edad, ya sea para sus estudios, vivienda u otros proyectos futuros. El plan permite aportaciones periódicas automáticas desde cualquier cuenta bancaria, ofrece una diversificación global con más de 20.000 posiciones en mercados internacionales y ofrece costes totales reducidos frente a productos de ahorro tradicionales.
El poder del interés compuesto
Por su parte, el neobanco MyInvestor tiene la cuenta Junior, una cuenta corriente remunerada para menores de edad. Se abre en pocos minutos 100% online, carece de comisiones ni condiciones de ningún tipo y ofrece una rentabilidad del 0,75% TAE hasta un máximo de 50.000 euros –si bien esa rentabilidad puede ir variando en función de la evolución de los tipos-. La cuenta permite ahorrar con la cuenta remunerada o depósitos bancarios, pero también invertir a través de fondos, acciones, ETFs o carteras automatizadas… En general, tiene exactamente las mismas condiciones que la cuenta para mayores, sólo que no permite solicitar tarjetas ni puede invertir en planes de pensiones, dado que este producto, por ley, está reservado para mayores de edad. El menor es el titular de la cuenta y los padres son los representantes legales. “Está pensada para mejorar el futuro de los más pequeños. Y, como éstos tienen un horizonte temporal tan largo, se convierte en una herramienta ideal para aprovechar la fuerza del ahorro y la inversión con el mágico interés compuesto”, explica Javier Sánchez, responsable de cuentas en la entidad.
Pero además, muchos padres deciden ir más allá del simple ahorro y eligen para sus hijos opciones con alto potencial de crecimiento, como la cartera automatizada Metal (100% renta variable), fondos indexados al S&P 500 o al MSCI World, o incluso una cartera diversificada de fondos, explican en el neobanco. De este modo, pequeñas aportaciones periódicas pueden transformarse, con el paso de los años, en un capital significativo que ayude a financiar su educación, sus primeros proyectos o cualquier meta de futuro. Son también, dicen, productos estrella para niños.
Ignasi Viladesau, su director de Inversiones, explica que suelen recomendar estrategias sencillas, diversificadas y con visión de largo plazo, con opciones como la indexación al S&P 500 o al MSCI World, o carteras automatizadas. La indexación –con fondos o ETFs- al S&P 500 es una de las estrategias más populares por su combinación de simplicidad y resultados a largo plazo, pues el índice concentra a las mayores compañías de EE.UU., muchas de ellas líderes globales. Es interesante para un menor puesto que “históricamente, el S&P 500 ha ofrecido una rentabilidad media anualizada cercana al 10% a largo plazo (contando varias décadas), ofrece una exposición a empresas con fuerte capacidad de crecimiento, y tiene bajo coste y es adecuada para una estrategia de mantener en el tiempo”, explica. Un enfoque más diversificado -que incluye más de 1.500 empresas de 23 países desarrollados- lo ofrece la indexación al MSCI World, que ofrece rentabilidad histórica anualizada en torno al 9% en horizontes largos y un perfil equilibrado para inversiones de muy largo recorrido, como las de los menores. Su opción de cartera indexada al mundo, que invierte 100% en bolsa, la Cartera Metal, es otra opción para los más pequeños, puesto que invierte en fondos indexados de todo el mundo de las principales gestoras como Vanguard, iShares, Fidelity, Goldman Sachs AM. Desde su lanzamiento gana más de un 14% anualizado.
Ahorrar para valorar, invertir además de ahorrar, enseñar economía desde pequeño, realizar aportaciones periódicas y el largo plazo son las cinco razones que esgrimen en su blog para abrir una cuenta a los más pequeños. “El tiempo y el interés compuesto hacen crecer el ahorro infantil de forma exponencial si se empieza pronto”, recuerda Clarisa Sekulits, su responsable de educación financiera.
Fondos indexados
“Abrir una cuenta a un menor puede ayudar a su formación financiera y a entender las ventajas de la inversión a largo plazo y la potencia del interés compuesto: pueden ver cómo el ahorro y la inversión pueden ir dando sus frutos con el tiempo. En Indexa lo hacemos con carteras diversificadas de fondos indexados”, explica François Derbaix co consejero delegado de Indexa Capital.
Así, en Indexa Capital, además de cuentas remuneradas, ofrecen carteras de fondos para menores: se trata de una cuenta de inversión a nombre del menor (que es el único titular), que abre y gestiona su representante legal (padre/madre u otro) como autorizado hasta que cumpla 18 años. La inversión mínima inicial es de 2.000 euros, o 1.000 euros si el representante ya es cliente, y las aportaciones posteriores no tienen mínimo. Al cumplir 18 años, el titular pasa a tener el control de la cuenta y decide si mantiene al representante con algún tipo de acceso. A día de hoy, sus cuentas de menores suman 74 millones de euros, con 9.959 cuentas y una media de 7.450 euros por cuenta, representan el 9,2% de las cuentas de fondos y suponen el 2% del dinero invertido.



