Última actualización: 06:54 / Martes, 23 Enero 2018
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Mujeres en finanzas: ¿cuáles son los principales retos?

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Mujeres en finanzas: ¿cuáles son los principales retos?
  • La mayoría de las mujeres sigue estando por detrás de los hombres, especialmente en puestos de dirección
  • Ana Guzmán de Aberdeen afirmó que existen en EE. UU. más hombres que se llaman John que mujeres en puestos de “C-Level” en las empresas de la lista Fortune 500
  • Con respecto a las cuotas, la mayoría de las mujeres se mostró de acuerdo en que son necesarias para acelerar la diversidad en el espacio corporativo
  • La educación es también una parte vital en este proceso de transición hacia un lugar de trabajo más equitativo y con una mayor igualdad de oportunidades

Thomson Reuters España organizó recientemente un almuerzo en el Club Allard, Madrid, bajo el lema “Mujeres en finanzas”. Se invitó a un pequeño grupo de mujeres destacadas del sector de finanzas español a un almuerzo para debatir sobre la situación actual en un campo con predominancia masculina.

En el grupo se encontraban Eduarda Sampaio, consejera delegada de Thomson Reuters Iberia; Ana Guzmán, directora general de Iberia deAberdeen Asset Management; Blanca Montero, subdirectora general de Banco Sabadell; Elena Zaldívar, Controller de Bankinter; Marta Pancorbo, directora de Gestión del Cambio, UCI; María Dolores Pescador, directora de Cumplimiento y Conducta Corporativos de Banco Santander; y Pilar Cutanda, gerente de Finanzas de Renfe. El evento fue moderado por Carlos Ruano, de Reuters News.

Los temas de debate fueron variados, desde los retos a los que se enfrentan diariamente las mujeres a las cuotas y la eliminación de barreras. La conversación se abrió con diversas estadísticas a nivel mundial, europeo y local, que mostraron que la mayoría de las mujeres sigue estando por detrás de los hombres, especialmente en puestos de dirección y “C-Level”. Se trata de un hecho con el que muchas mujeres están demasiado familiarizadas y que, sin embargo, no pueden controlar, a pesar de todos los avances que se observan en el lugar de trabajo. Lamentablemente, los planes mejor intencionados siguen sin reflejar la realidad actual.

Ana Guzmán de Aberdeen afirmó que existen en EE. UU. más hombres que se llaman John que mujeres en puestos de “C-Level” en las empresas de la lista Fortune 500.

Con respecto a las cuotas, la mayoría de las mujeres se mostró de acuerdo en que son necesarias para acelerar la diversidad en el espacio corporativo. Elena Zaldívar de Bankinter expresó su preocupación de que las cuotas sigan alimentando los prejuicios y estereotipos a los que se enfrentan diariamente las mujeres. No obstante, la mayoría coincidió en que las cuotas son imprescindibles, al menos hasta que la sociedad alcance un punto favorable que respalde la igualdad de oportunidades y el equilibrio de género en el lugar de trabajo.

Incidiendo en este punto, Blanca Montero de Banco Sabadell señaló que los objetivos que no se pueden medir no se pueden valorar.

María Dolores Pescador de Banco Santander también mencionó el hecho de que las cuotas son cruciales para que España tenga una buena representación en la Unión Europea. Las cuotas no se limitan a las mujeres y existen para garantizar que todos los puntos de vista y creencias estén adecuadamente representados.

La educación es también una parte vital en este proceso de transición hacia un lugar de trabajo más equitativo y con una mayor igualdad de oportunidades. Tanto los hombres como las mujeres deben ser conscientes de que el trabajo de las mujeres no se limita a la cocina y que los hombres no son los únicos que necesitan “ganarse el pan”.

La educación debe empezar en el hogar y continuar en el colegio, con el objetivo de apreciar resultados positivos tan pronto como los graduados pasen a formar parte de la fuerza laboral.

Pilar Cutanda de Renfe, que también colabora con Women CEO España, mencionó que, después de una charla en una universidad, se quedó bastante sorprendida con la respuesta de una alumna tras ser preguntada por sus expectativas después de la graduación. La alumna respondió que le gustaría graduarse “sin mochila”, libre de las expectativas que la sociedad impone a las mujeres. 

Esta respuesta entre los millennials es más que sorprendente: es alarmante. Las mujeres, al margen de la edad, todavía sufren los estereotipos que sus madres, abuelas y bisabuelas sufrieron antes que ellas. Las mujeres siguen cargando con este “mochila” a lo largo de su carrera profesional.

Los estereotipos están profundamente arraigados en la sociedad y estas siete mujeres tuvieron que soportarlos y superarlos para alcanzar el puesto que ocupan en la actualidad. Como ejemplo, Marta Pancorbo de UCI comentó que, cuando trabajaba en el extranjero, participó en una reunión donde era la única mujer y todos los presentes asumieron de inmediato que era la asistente de un hombre que no había podido asistir. No obstante, una vez superadas las primeras impresiones, se desarrolló una estrecha colaboración basada en valores y capacidades.

Más transparencia

Si bien es cierto que la sociedad avanza y el mundo es lentamente cada vez más abierto, todavía nos encontramos lejos de donde queremos estar. Varias indicaron que el gobierno debe involucrarse más para acelerar el cambio a través de leyes de igualdad salarial y de contratación. Ana Guzmán mencionó que en algunos países anglosajones, especialmente en el Reino Unido, las empresas publican los salarios, acompañados del género y la edad. Una transparencia plena servirá para que la gente se haga una idea completa y adopte medidas para corregir la situación.

Hace apenas unas semanas, el gobierno español aprobó una ley que obligará a todas las empresas a informar acerca de los salarios por género. Según la ministra de Empleo, se trata tan solo de un primer paso entre las numerosas medidas que el gobierno adoptará para ayudarnos a acercarnos a la igualdad de género.

“El cambio no se debe limitar a las empresas u organizaciones, sino que debe comenzar con nosotras. Debemos seguir avanzando, allanando el camino, de manera que las nuevas generaciones puedan vivir en un entorno de trabajo más justo y diverso, donde la desigualdad salarial, el proceso de contratación desigual o los comentarios inapropiados sean cosa del pasado. Tengo la esperanza y la confianza de que lo lograremos”, asegura Eduarda Sampaio de Thomson Reuters Iberia.

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