Las remesas que mandan los trabajadores mexicanos que laboran en el exterior, básicamente en Estados Unidos, sufrieron durante 2025 su mayor contracción en 16 años, de acuerdo con las cifras oficiales dadas a conocer este martes.
En 2025, sin ajuste estacional, los ingresos por remesas totalizaron la cantidad de 61.719 millones de dólares, luego de alcanzar el año previo –es decir, en 2024– un máximo histórico de 64.746 millones, según información del Banco de México (Banxico). La caída nominal en monto fue de poco más de 3.000 millones de dólares.
Así, la cifra del año pasado representa un retroceso nominal de 4,56%, el mayor para una medición anual desde el desplome registrado en el año 2009, cuando la captación de remesas se desplomó 15,51%.
Sin embargo, para muchos analistas del país el dato definitivo de 2025, superior a los 60.000 millones de dólares, es un aliciente considerando que el año pasado los migrantes enfrentaron un escenario adverso en el tema laboral, y en su situación migratoria.
Otros indicadores sobre el flujo de remesas a México reflejan las condiciones a las que tuvieron que adaptarse los trabajadores mexicanos para hacer llegar los recursos que obtienen por su trabajo fuera de su país.
Por ejemplo, por primera ocasión en 16 años, se registró un retroceso en el promedio diario de monto diario enviado al país, con una cifra de 155,74 millones de dólares, equivalente a un retroceso de 5,48%. Esta es su caída más importante también desde 2009, cuando se redujo este indicador en 7,81%.
A pesar de todo, el año pasado se registró un incremento en el valor promedio de la remesa, igual a 1%, con respecto a 2024, ubicándose en 397 dólares, de hecho. Esta cifra, destacaron desde la entidad, nunca se había visto.
Así, la cifra de remesas totales en 2025 hacia México, por 61.877 millones de dólares con cifras desestacionalizadas del Banxico, representan el primer retroceso en 11 años, aunque mantuvieron lo que los analistas consideran «el nivel psicológico» de los 60.000 millones de dólares.
Con las cifras posteriores sobre el desempeño de la economía mexicana el año pasado, podrá observarse el verdadero efecto de este retroceso en el flujo de remesas hacia el país latinoamericano, un indicador clave en muchas regiones del país.



