Los llamados “gestores estrella”, iluminados con un aura de genialidad capaz de conseguir las más atractivas rentabilidades, han sido hasta hace poco tiempo uno de los mayores reclamos de algunas boutiques de renta variable con sesgo value en España. Los inversores han respondido al efecto llamada de los profesionales en los que confían, acudiendo a sus conferencias, interesándose por su gestión e invirtiendo sus patrimonios con la seguridad de que están en manos de dignos herederos de Warren Buffett. Pero el paradigma de esa gestión cuasi única, visionaria, concentrada en una o varias figuras, podría estar reduciéndose: muchas de las entidades que antes apostaban por la llamada gestión de autor –el término jurídico que la define- están dejando de serlo (Cobas AM, Azvalor o Alpha Plus) y algunas de las gestoras más recientes han evitado esta fórmula desde su nacimiento (Horos AM o Panza Capital), apostando por la fortaleza de sus equipos pese a seguir contando con figuras de gestión destacadas. Al otro lado, firmas como Magallanes Value Investors, Dux Inversores o True Value la mantienen.
Los fondos de autor no constituyen en sí una categoría legal, pero existe una obligación de informar en el folleto cuando la gestión está muy personalizada. Esa obligación data del año 2012, y está recogida en el Reglamento de Instituciones de Inversión Colectiva aprobado por Real Decreto en julio de ese año, en un contexto en el que destacaban algunos «personalismos» en la gestión de activos en España. En su artículo 14.3 establece que, “cuando una IIC esté gestionada por un gestor relevante de forma que esta circunstancia sea uno de los elementos distintivos de la IIC y esté previsto en el folleto y en el documento con los datos fundamentales para el inversor, el cambio del gestor relevante será considerado como un cambio sustancial de la política de inversión requiriendo su publicación como hecho relevante y dando, en el caso de los fondos de inversión, derecho de separación”. El texto indica que, si la sustitución del gestor relevante tuviera efectos inmediatos, podrá ser comunicada a los partícipes del fondo con posterioridad a su entrada en vigor, en el plazo de diez días hábiles.
Como consecuencia, cualquier gestora con fondos de autor o gestores relevantes, es decir, que apueste por una gestión muy personalizada con una figura muy visible, está obligada a informar al partícipe, y a darle derecho de separación del fondo, en el caso de que haya un cambio de gestor, o un cambio en esa circunstancia (es decir, que el fondo deje de ser de autor). En cualquiera de esas situaciones, se considera que existe “un cambio sustancial de la política de inversión del fondo” que da lugar a ese derecho: el partícipe, una vez informado, puede reembolsar sus participaciones sin que se le cargue la comisión de reembolso, si existiese, explican desde la CNMV.
Algunas gestoras value creadas en la pasada década -como Azvalor, nacida en 2015, Cobas Asset Management, en 2016, o Magallanes Value Investors, en 2015- se definieron como tal, al calor de una figura que permitía atraer capitales de forma directamente proporcional al atractivo del gestor (Álvaro Guzmán y Fernando Bernad, en el primer caso; Francisco García Paramés en el segundo; e Iván Martín en el tercero) y a sus éxitos del pasado (Guzmán, Bernad y Paramés, juntos en Bestinver, e Iván Martín en Sabadell, Aviva o Santander). Pero que también entrañaba algunos riesgos: además de aquel inherente a la toma de decisiones de inversión de forma casi única (riesgo gestor), principalmente el riesgo derivado de la marcha del gestor –a otra entidad o su abandono por otros motivos- y la potencial consecuente salida de capitales de los fondos catalogados como de autor, poniendo en peligro su estabilidad y la de los inversores que pudieran decidir quedarse.
De las tres entidades, solo Magallanes Value Investors mantiene la fórmula: “Nuestro equipo gestor, con Iván Martín como director de Inversiones, y nuestra filosofía de inversión value no han cambiado desde el lanzamiento de Magallanes en 2015. Esta es una de las claves de nuestro éxito: la consistencia en el estilo de gestión, basada en la selección de empresas, horizonte de largo plazo y alineamiento de intereses”, explican desde la firma.
Los fondos están registrados como fondos de autor y así se recoge en folleto, aunque explican la importancia de tener en cuenta que “el equipo gestor está formado por Iván Martín y tres analistas (Otto Kdolsky, Diogo Pimentel y Santiago Domingo), un equipo “comando”, que comparte la misma pasión por el value y que ha trabajado junto en algún momento en sus carreras previas a este proyecto”. Todos son analistas generalistas: no están compartimentados por fondo, sector o geografía, y todos analizan y conocen todas las empresas en cartera. Además, las ideas pueden ser propuestas por cualquiera, si bien es Martín quien toma la decisión final de compra o venta. Así minimizan el “key-man risk”, pues no trabajan de forma aislada, y todos los miembros del equipo de inversión conocen toda la cartera, por si alguno no estuviera disponible temporalmente.
En la entidad descartan cambios: “Teniendo en cuenta la estructura y forma de trabajar del equipo de inversiones, no vemos que la denominación de fondo de autor afecte. No hay necesidad de cambiarlo para seguir con la misma filosofía y proceso de inversión”, añaden, en declaraciones a Funds Society.
Otra gestora que mantiene esa fórmula es True Value Investments. Cuenta con dos fondos de de renta fija que no son de autor, pero tiene cuatro de renta variable -con gestión delegada y cuya gestora principal es Renta 4 Gestora– que sí lo son -True Value, True Value Small Caps, True Value Compounders y True Capital-, «con alta vinculación con el gestor Alejandro Estebaranz Martín, cuya sustitución supondría un cambio en la política de inversión», según rezan sus folletos. Desde la gestora explican que la fórmula se mantendrá, sin previsión de cambios.
También lo hace Dux Inversores, entidad gestora -comprada por Abante en 2024, pero con una estructura operativa separada- que tiene como vocación desarrollar proyectos de gestores con experiencia y una política de inversión clara y definida. Actualmente tienen dos fondos de autor: DLTV Europe FI, gestionado por Beltrán Palazuelo; y Agave FI, gestionado por Juan José Traid.
¿Un paradigma cada vez más minoritario?
Sin embargo, son varias las que están dejando atrás esta figura, ya sea por convicción, evolución o por movimientos corporativos e integraciones. Tras escindirse el equipo que formaban en Bestinver –que nunca tuvo gestores relevantes o fondos de autor, ni siquiera con Paramés al frente- y tras la salida en 2014 primero de Francisco García Paramés y más tarde de Álvaro Guzmán y Fernando Bernad (acompañados de Beltrán Parages), y después de dar forma a sus respectivas gestoras, Cobas AM y Azvalor, como entidades de autor, ambas han abandonado recientemente este paradigma, apostando por una gestión más colectiva.
A la hora de realizar este cambio, las entidades han reivindicado el protagonismo de los equipos y una metodología de inversión que todos siguen, alejándose de la figura de gurús: “Hemos decidido eliminar la característica de “fondo de autor” de los folletos registrados de nuestros fondos de inversión. Se trata únicamente de adaptar los folletos a la realidad cotidiana del equipo de inversión, que ha trabajado de forma conjunta durante más de siete años en Cobas Asset Management y que toma decisiones de manera colegiada y en línea con un proceso inversor riguroso y estructurado”, anunciaba Cobas AM en la carta a sus inversores en diciembre de 2024, aun dejando claro que “Francisco García Paramés, presidente y director de Inversiones, continuará liderando la gestión de inversiones con la misma dedicación y compromiso de siempre”. La gestora lo comunicó en 2025 y el cambio entró en vigor en 2025, aplicándose a todos sus fondos.
Azvalor eliminó más tarde esa característica en sus fondos, a finales del año pasado, dando el correspondiente derecho de separación, de forma que ya no cuentan con ningún fondo marcado por una gestión «personalista». Así, el pasado diciembre comunicaban la decisión de eliminar la característica de fondo de autor que mantenían los fondos Azvalor Iberia, Internacional y Blue Chips, adaptando el folleto “a la realidad que lleva ya viviendo más de un año el equipo de inversión, formado por 14 profesionales entre Madrid y Londres, que trabajan de forma conjunta en los aspectos esenciales del Método Azvalor, pero también de forma independiente en otros, para enriquecer las carteras con la originalidad propia de cada uno”. Para la gestora, el cambio es “un hito lógico en el compromiso de la firma de seguir avanzando en una filosofía propia de inversión y una cultura de empresa basadas en la elevada formación de los equipos, el trabajo duro, la excelencia en todos los ámbitos y la meritocracia”. También dejaban claro que Álvaro Guzmán de Lázaro y Fernando Bernad siguen al frente del equipo de inversiones, “con el mismo compromiso de siempre y con la renovada ilusión que produce el verse rodeados de un equipo tan bien engrasado”.
Otro ejemplo es Alpha Plus, que dejó de ser gestora de autor tiempo atrás: tras su compra en 2015, en 2017 se produjo la integración con otra gestora, Aviva Gestión: ambas daban forma, como resultado de una fusión, a Santalucía AM (SLAM) en 2018. Los fondos de autor de Alpha Plus se integraron en la oferta de Santalucía AM, fusionándose en algunos casos por tener activos y/o estrategias similares; algunos se renombraron para alinearse con la marca y la gama de productos de Santalucía AM (por ejemplo, Alpha Plus Ibérico Acciones pasó a ser Santalucía Ibérico Acciones), pero en todos los casos cambió el estilo de gestión y dejó de ser de autor. Las estrategias pasaron a gestionarse bajo un modelo más alineado con la filosofía de la gestora y no de los gestores: ahora, los fondos de renta variable se gestionan bajo el prisma del quality investing, un enfoque que en la entidad consideran “más robusto y consistente” que los fondos de autor, al no depender de una persona concreta, sino de un proceso disciplinado y alineado con el interés del inversor a largo plazo.
La CNMV ha aceptado estos cambios y explica a Funds Society que, en su labor de supervisión de entidades, monitoriza el sector de una manera constante.
Comisiones de reembolso
En los casos mencionados, la modificación en los folletos otorgó el derecho de reembolso a sus partícipes, sin comisiones ni gastos, en un plazo de 30 días naturales tras la comunicación. Sin embargo, a partir de ahora, si alguno de estos profesionales saliera de sus respectivas entidades, ya no tendría la consideración de cambio relevante por lo que la gestora no estaría obligada a ofrecer derecho de separación a sus partícipes: estos podrían irse, sí, pero tendrían que hacer frente a las comisiones de gestión. En concreto, Azvalor mantiene la comisión de reembolso que marcó desde el principio en sus vehículos, y nada cambia por el cambio a “no autor”, es decir, los partícipes tendrían que pagar la comisión del 3% para participaciones con antigüedad menor a un año si quisieran salir de su fondo ibérico o internacional ante la salida de Bernad o Guzmán de Lázaro; más tarde no. En Cobas AM, la comisión de reembolso es del 4% durante el primer año y se mantiene en todos los fondos después del cambio de folleto.
En el caso de otras gestoras value con figuras visibles pero que son de autor, como Horos AM –nacida en 2018 y capitaneada por el anterior equipo de Metagestión, con Javier Ruiz, Miguel Rodríguez, Alejandro Martín y José María Concejo– o Panza Capital –creada en 2022 por los ex Bestinver Gustavo Trillo, Ricardo Cañete y Maximiano Pablos-, la comisión de reembolso no existe. Desde Horos, explican que ninguno de sus fondos tiene comisiones de penalización ni compromiso mínimo de permanencia, por lo que los partícipes pueden moverse libremente. En el caso de Panza Capital, donde tampoco categorizan los fondos como de autor, explican que desde el de inicio han mantenido el mismo enfoque y estructura; sus fondos no tienen comisión de reembolso. Tampoco la tienen en Bestinver.
En Magallanes, donde sí hay una gestor de autor, los fondos European e Iberian no tienen comisión de reembolso, pero sí la tiene el fondo de Microcaps, en el que por el tamaño y liquidez de las empresas, grandes movimientos podrían afectar a la rentabilidad de los partícipes, si bien la comisión es un descuento a favor del fondo. Pero en este caso, si los partícipes decidieran salir ante cambios en la estructura o la salida de Martín, podrían hacerlo sin penalización, según marca la ley. En los fondos de Dux no hay comisión de salida, mientras en True Value la tienen True Value Small Caps FI y True Value Compounders FI: se aplica dentro del periodo mínimo de permanencia de tres años y se reinvierte en el propio fondo a beneficio de sus partícipes.



