Tras 19 años en Caja Ingenieros Gestión -la mayor parte como CIO y más tarde como Managing Director- y más de dos décadas de experiencia en la industria de la inversión colectiva, Xavier Fàbregas Martori lanzó hace un año y medio ALS, firma de consultoría orientada a empresas especializadas en asesoramiento financiero. Aunque su labor ya no está ligada directamente a la gestión -su rol se centra ahora en el desarrollo de herramientas orientadas a la valoración de empresas, consultoría tecnológica y agentes de IA para dar soporte a las redes de distribución de productos financieros-, atesora un gran conocimiento del sector de gestión de activos y patrimonial en España.
En la actualidad, apunta a desafíos como «seguir captando sin degradar margen ni calidad del asesoramiento», pues «RIS empuja a demostrar “value for money” y eso obliga a repensar pricing, gobernanza y catálogo de producto», según nos cuenta en esta entrevista con Funds Society. Pero también habla de otros retos como el tecnológico o el de la sostenibilidad. Sobre la IA, defiende que su revolución es que «fuerza una evolución hacia modelos más transparentes, modulares y auditables, con gobernanza de datos y modelos como parte del producto», y cree en la tokenización como potencial factor disruptivo en el negocio. Sobre las finanzas sostenibles, defiende que no están “en peligro” sino en fase de madurez y selección natural.
El experto ofrece también su visión sobre el equilibrio entre gestión activa y pasiva, el fin del paradigma 60-40 y la necesidad de diversificar con herramientas como commodities, alternativos líquidos, criptoactivos y mercados privados, y ofrece su visión sobre las oportunidades que ofrecen estos últimos, sobre todo en fondos de buyout, infraestructura y deuda, y sobre su pertinencia para el minorista: «Los mercados privados son adecuados para el minorista si el vehículo está bien diseñado; en los evergreen el riesgo clave es el mismatch de liquidez», advierte.
La entrevista completa, a continuación.
La industria de inversión colectiva en España vive un momento de crecimiento, con récords continuos, pero con retos como el equilibrio entre gestión activa y pasiva, el envite de la regulación, la digitalización… ¿Cuáles son los mayores desafíos que afronta la industria para seguir creciendo?
Si aceptamos el marco de “madurez expansiva” y presión sobre comisiones y distribución, el mayor desafío es seguir captando sin degradar margen ni calidad del asesoramiento. RIS empuja a demostrar “value for money” (costes/cargos cuantificados, comparables y justificados) y eso obliga a repensar pricing, gobernanza y catálogo de producto. En segundo lugar, industrializar tecnología y dato sin romper control interno: el supervisor ya está mirando el uso de IA/algoritmos y, en 2025, la CNMV plantea análisis horizontales del uso de IA por entidades supervisadas. El tercero, la credibilidad en sostenibilidad: con un 43% de activos bajo criterios ASG, el riesgo reputacional del “overclaim” es material; el mercado entra en fase de exigencia de evidencia.
Vamos por puntos: volviendo a la IA, ¿cómo se está aplicando a la gestión de fondos, y patrimonial y relación con el cliente? ¿Qué revoluciones traerá para la industria?
En gestión y banca privada, hoy la IA aporta valor sobre todo en tres capas: operación y control -automatización de reporting, vigilancia de riesgos, detección de irregularidades y soporte al cumplimiento; la CNMV ya analiza IA aplicada a negociación algorítmica y no detectó evidencias claras de algoritmos con IA que supongan riesgo en su muestra, y quiere ampliar el análisis-; construcción de carteras -más simulación de escenarios, más personalización (mandatos/sleeves) y mejor atribución de riesgo-; y relación con cliente -explicación y “educación” mejor (coste total, riesgo, escenarios), clave en un entorno RIS donde el cliente podrá comparar más fácilmente-. La “revolución” no es que la IA adivine mercados: es que fuerza una evolución hacia modelos más transparentes, modulares y auditables, con gobernanza de datos y modelos como parte del producto.
Y sobre la tokenización: ¿cómo valoras su avance, quizá aún tímido, pero podría ser un elemento disruptivo?
Aquí sí veo revolución de infraestructura más que de promesa comercial. En la UE existe el DLT Pilot Regime, aplicable desde marzo de 2023, para trading y liquidación de instrumentos financieros tokenizados. En España ya hay señales concretas de tracción regulatoria: la CNMV autorizó el 26/11/2025 el primer Sistema de Negociación y Liquidación (SNL) basado en DLT/TRD (SECURITIZE) bajo el régimen piloto europeo. Si escala, el cambio más relevante para el partícipe no es solo tecnológico: es la inmediatez operativa (suscripciones/
Hablabas también de RIS… ¿confías en que la industria ha evolucionado para bien en ofrecer, por ejemplo, asesoramiento más independiente y con menos conflictos de interés?
Ha mejorado, pero el conflicto no desaparece: se desplaza a incentivos de plataforma, arquitectura y “preferencias” internas. Precisamente por eso el giro RIS hacia coste total y justificación es relevante, porque obliga a documentar por qué el producto es comercializable para ese perfil y a sostenerlo frente a sus comparables.
¿Cómo ves el impacto de la oleada desregulatoria en Europa, en finanzas sostenibles o precisamente con el giro en esa nueva RIS? ¿Dará aire a las entidades financieras o es un riesgo para la protección del inversor por la que tanto se ha luchado?
En distribución minorista, más que desregulación, lo que hay es recalibración: RIS endurece “value for money”, comparabilidad y gobernanza. En sostenibilidad, la Comisión ha planteado un paquete de simplificación (Omnibus) para reducir carga administrativa y ajustar normas. Esto da aire a empresas y entidades, pero puede elevar el riesgo de menos transparencia si se recorta demasiado el perímetro o la granularidad.
Incidiendo en este último aspecto, ¿cómo ves el futuro de las finanzas sostenibles? ¿Sobrevivirá Europa al desdén que viene de EE.UU.?
No lo veo “en peligro”; lo veo en fase de madurez y selección natural. Con un 43% de activos gestionados bajo criterios ASG, el mercado no puede permitirse incoherencias; se impone más evidencia, más trazabilidad y menos eslogan. Europa probablemente seguirá marcando estándar (aunque ajuste cargas), y EE.UU. puede marcar un tono más político/heterogéneo, pero la demanda institucional y la regulación europea seguirán sosteniendo el ecosistema.
Centrándonos en el negocio, se está produciendo mucha consolidación entre entidades: ¿es una necesidad de futuro tener escala?
En un entorno de “foco regulatorio muy intenso” y presión de comisiones, la escala ayuda porque los costes fijos (cumplimiento, ciber, plataformas, dato, IA) crecen. RIS y MiCA/DORA incrementan exigencia operativa y eso favorece plataformas grandes. La otra cara: la consolidación abre espacio a especialistas (alternativos, tokenización, analítica, asesoramiento de nicho) que se integran en la cadena de valor vía acuerdos, arquitectura abierta o infraestructura.
Otro tema candente es la «batalla» que se juega entre gestión activa y pasiva: ¿desaparecerá el fondo tradicional, con el precedente avanzado de EE.UU., donde la segunda avanza con fuerza?
El ETF no es solo coste: es arquitectura de construcción de cartera (modular, transparente, rápida). Eso presiona comisiones y desplaza valor hacia asesoramiento, asset allocation y control de riesgos, donde la banca privada y las gestoras activas pueden diferenciarse si lo justifican.
¿Podríamos asistir al fin del paradigma 60/40?
El 60/40 no está muerto, pero deja de ser piloto automático porque su “protección” depende del régimen. En entornos más inflacionarios puede subir la correlación bolsa–bono, y entonces la diversificación clásica falla justo cuando la necesitas. En este escenario encajaría “meter otros assets”, como commodities como diversificador en shocks inflacionarios (con disciplina de tamaño y horizonte); alternativos líquidos con objetivo de convexidad (p. ej., trend) para mejorar comportamiento en colas; cripto solo como satélite y con expectativas realistas; y mercados privados -sobre todo, por la parte de sostenibilidad/impacto positivo le veo mucho sentido: al final tienes más control de tus inversiones y del impacto de las mismas, por no hablar de la gobernanza-.
Un enfoque multi-asset es compatible con ISR si ISR se entiende como gobernanza y evidencia, no como un eslogan. Podemos incorporar diversificadores (commodities, alternativos y, si procede, cripto muy acotada) para ganar resiliencia cuando el 60/40 falla, pero con reglas claras: límites de peso, implementación con sesgo responsable (por ejemplo, reducir energía fósil en commodities) y reporting de controversias/impacto. La sostenibilidad es gestionar equilibrios con transparencia.
Has mencionado los mercados privados: ¿ves un claro auge y oportunidades? Pero, ¿son adecuados para el minorista, incluso en formatos como los evergreen?
Veo auge estructural en fondos de buyout, infraestructura y deuda, porque aportan primas distintas al binomio equity/duration y encajan con dinámicas de impacto y trascendencia en la economía real.
Son adecuados para el minorista si el vehículo está bien diseñado. ELTIF 2.0 aplica desde el 10 ene 2024 precisamente para facilitar acceso a inversión a largo plazo también a retail bajo un marco armonizado, pero el riesgo clave es el mismatch de liquidez (prometer liquidez que el subyacente no soporta).
Xavier Fàbregas es COO & Strategy Lead de ALS, una firma de consultoría orientada a empresas especializada en asesoramiento financiero. Sus servicios incluyen mandatos de compra/venta y financiación entre otros. Una parte sustancial de su catálogo de servicios se basa en el desarrollo y provisión de herramientas propias, como Accourate, un software financiero orientado a la valoración de empresas y unidades de negocio, mediante análisis avanzado, modelización de escenarios y benchmarking sectorial, que sirve de base objetiva para la toma de decisiones estratégicas, corporativas y de inversión. Además, su área de Consultoría Tecnológica en IA, ALS Innovate, implanta proyectos personalizados según los requerimientos de los clientes. Fàbregas asegura que están experimentando un creciente interés en agentes de IA que puedan dar soporte a las redes de distribución de productos financieros. Su rol pasa por impulsar estas áreas de negocio.



