Flossbach von Storch ha ampliado su selección de fondos de renta fija: con el nuevo fondo Flossbach von Storch – Bond High Conviction, la gestora alemana, conocida principalmente por sus soluciones multiactivos, ofrece ahora también un fondo de renta fija agresivo. Según explica Christian Schlosser, director ejecutivo de Flossbach von Storch, este vehículo ofrece a los gestores de carteras más margen de actuación en sus decisiones de inversión. «Esta estrategia de inversión especialmente activa y flexible sienta las bases para obtener unas rentabilidades muy atractivas en el mercado de bonos», afirma.
La renta fija es una clase de activos de gran importancia estratégica para Flossbach von Storch. La gestora, conocida principalmente por sus carteras mixtas, gestiona más de 16.000 millones de euros en esta clase de activos. Desde su lanzamiento el pasado verano, el nuevo fondo ya ha recaudado alrededor de 130 millones de euros (a finales de enero de 2026).
En este sentido, el nuevo fondo es la estrategia de la firma más orientada al crecimiento en esta clase de activos. En comparación con los demás fondos, los gestores de cartera gozan de mayor libertad a la hora de invertir, por ejemplo, en lo que respecta a las calificaciones, categorías de productos, duración o riesgos de cambio. El fondo se dirige principalmente a inversores profesionales e institucionales y a family offices de Alemania, Suiza, Luxemburgo, Liechtenstein, Bélgica, Italia y España. El fondo se ofrece en distintas clases de participaciones en euros, francos suizos y dólares estadounidenses, e invierte a escala mundial y no se rige por los índices y referencias de mercado correspondientes.
«Nos centramos en ideas de inversión con gran potencial, en las que tenemos más margen de maniobra que antes. Pasamos a la ofensiva: el fondo invierte con un enfoque orientado a oportunidades con un perfil responsable de riesgo y liquidez», afirma el gestor de carteras Frank Lipowski.
Al igual que otras estrategias de renta fija de Flossbach von Storch que llevan muchos años cosechando éxitos, los factores que más impulsan el valor del nuevo fondo son la gestión activa de la duración, de su estructura y de la concentración del riesgo de crédito, así como la selección activa de valores. Sin embargo, las ideas de inversión se ponen en práctica de forma aún más focalizada, con una gama más amplia de oportunidades de inversión. Ello debería ofrecer un mayor potencial de rentabilidad que los productos tradicionales de tipos de interés. Las oportunidades del mercado pueden ponerse en práctica con gran rapidez en el nuevo fondo.
A diferencia de muchas otras estrategias agresivas de fondos, el Flossbach von Storch – Bond High Conviction no se limita a una sola (o unas pocas) fuentes de rentabilidad y, por tanto, de riesgo, sino que invierte con flexibilidad en términos de diversificación y de evitar el riesgo cuando hay perfiles de oportunidad-riesgo temporalmente poco atractivos. En comparación con muchos otros fondos de renta fija agresivos, no se trata solamente de generar potencial de rentabilidad mediante una asignación a bonos corporativos, de alto rendimiento y de mercados emergentes. Por ejemplo, en la actualidad, el fondo apuesta claramente por la duración, la estructura de la duración, el valor relativo y la incorporación de bonos convertibles como fuentes de rentabilidad.
Además de las conocidas directrices de inversión de Flossbach von Storch, el nuevo fondo se centra en emisiones con un volumen superior a 300 millones de euros, aunque puede invertirse hasta el 10 % de la cartera en emisiones de como mínimo 100 millones de euros. Puede invertirse en bonos con calificaciones desde grado de inversión hasta alto rendimiento. Las emisiones no calificadas se someten a un procedimiento interno de análisis de la calificación, y un máximo del 75 % de la cartera puede invertirse en bonos que no cuenten con calificación de primer nivel.
El fondo invierte en todo el mundo, principalmente en deuda pública, cédulas hipotecarias y bonos corporativos. Los bonos convertibles pueden representar hasta un 33 % de la cartera, mientras que los bonos híbridos y subordinados pueden suponer un máximo del 49 % en conjunto. La asignación a bonos de mercados emergentes está limitada al 25 %. «No existen directrices concretas en cuanto a la duración, y los riesgos en posiciones abiertas en divisas ascienden a un máximo del 20 %. Además de los instrumentos de cobertura del riesgo de cambio, pueden utilizarse otros derivados para gestionar los riesgos de tipo de interés y de crédito», indican.



