Inverco ha presentado su iniciativa Innovation Lab para impulsar la transformación tecnológica de la industria de gestión de activos. Según ha explicado Ángel Martínez-Aldama, presidente de Inverco, el proyecto se basa en la cooperación y en dar respuesta a los intereses comunes, pero liderado de forma activa por las gestoras. “La pregunta que nos hemos hecho es cómo nos organizamos para que esta transformación tecnológica no ocurra al margen de las gestoras, sino que ocurra con ellas y desde ellas, así como la respuesta que se da. Ese es el espíritu de este laboratorio de innovación que presentamos”, ha explicado.
Además, ha señalado que nace con vocación práctica y colaborativa. “Su objetivo es identificar tendencias, compartir experiencias y generar un punto de encuentro real entre la industria de las empresas tecnológicas, el mundo académico y las autoridades públicas. Tiene una vocación práctica, ya que queremos que sea un espacio útil para los asociados y que sus trabajos respondan a necesidades reales de nuestra industria”, ha añadido Martínez-Aldama, contextualizando que la apuesta por la tecnología que está haciendo la industria está enfocada a reforzar su competitividad.
Sobre la idea con la que arranca esta iniciativa, que suma a otras que ya se desarrollan en la industria, como, por ejemplo, el sandbox financiero, Carolina Fernández, subdirectora de Regulación y Public Policy de Inverco, destacaba que la innovación, en muchos casos, deja de ser una oportunidad para convertirse en una necesidad. “Es una manera de generar eficiencias, mejorar la competitividad y también dar respuestas a esas nuevas necesidades de los inversores. Además, en una industria intensamente regulada como es la nuestra, hay que poner en valor la capacidad de hablar y comunicarse de la industria con las firmas tecnológicas, pero también con los reguladores y los supervisores. Como asociación queremos aportar nuestra capacidad de interlocución, pero hay que dejar claro que en esta iniciativa los impulsores de los proyectos serán los asociados. Ellos serán quienes determinen las prioridades y la agenda que seguiremos en el Innovation Lab; ellas darán contenido y recorrido a esta iniciativa”, insistía Fernández.
Cómo se concreta el proyecto
A la hora de aterrizar y articular estas ideas, intenciones y filosofía, Laura Palomo, subdirectora de Regulación y Public Policy de Inverco, ha concretado que, a través de Innovation Lab, se identificará en qué aspectos tecnológicos se puede aportar valor al trabajarse de forma conjunta por parte de la industria. “Se trata de que se pueda hacer una reflexión sectorial en aquello en lo que merece la pena ser abordado de forma conjunta para liberar recursos destinados a diferenciarse. Vemos que sigue habiendo muchos desafíos que se comparten; en ellos queremos poner el foco de trabajo”, insistía.
Así pues, bajo el liderazgo de las gestoras, este espacio también permitirá reunir a los proveedores que proveen soluciones tecnológicas, nuevas herramientas, nuevas infraestructuras y, por supuesto, las perspectivas del regulador y del supervisor, “que tiene valor para todos”.
Inverco crea Innovation Lab para identificar desafíos tecnológicos comunes, anticipar tendencias y riesgos para comprender mejor su evolución y sus posibles implicaciones. También está pensado para ser un ámbito de trabajo para abordar cuestiones regulatorias y supervisoras de interés común, promoviendo buenas prácticas, criterios compartidos e interlocución con los agentes públicos y privados que puedan favorecer este diálogo y conexión. “Planteamos todo esto muy al margen de cualquier iniciativa o cuestión del negocio individual. Creemos firmemente en el diálogo entre entidades gestoras y otros centros financieros que, efectivamente, forman parte de la industria, como los proveedores tecnológicos que desarrollan nuevas herramientas. Es importante señalar que cada iniciativa que se desarrolle en este laboratorio resulte de una necesidad concreta; y esa necesidad la tienen que señalar los propios asociados, los propios participantes”, insistía Palomo.
Según prevén desde Inverco, este trabajo se traducirá en proyectos comunes concretos, sesiones técnicas y grupos de trabajo, además de proporcionar las herramientas de análisis necesarias según cada una de las iniciativas que los socios quieran desarrollar. “No queremos generar proyectos piloto ni un sandbox, que ya existe. Tampoco queremos que sea un espacio en el que las entidades se vean obligadas a compartir experiencias individuales o estrategias comerciales que, por supuesto, no corresponde compartir, ni tampoco que se convierta en un mero espacio de promoción comercial. Tiene que ser una conexión que aporte valor a todos el generar un espacio de encuentro y el desarrollo de iniciativas que tengan el recorrido que quiera dar el conjunto del sector”, concluía Palomo.
El diagnóstico de partida
La propuesta que hace Inverco se entiende desde el diagnóstico que ha realizado Martínez-Aldama sobre el reto de transformación tecnológica que encara la gestión de activos. Según su visión, hay dos fuerzas claramente que están llegando de manera estructural a la industria: la inteligencia artificial (IA) y la tokenización.
“La Al no es un horizonte lejano, ya está aquí en multitud de procesos de análisis, como el reporting, pero también en la detección del cliente o la gestión de riesgos. En verdad, el verdadero reto con IA no es tanto tecnológico como de gobernanza. La pregunta es cómo integramos estas herramientas preservando los estándares altos, los estándares de control de transparencia y de protección al inversor que definen claramente nuestra industria. Este es el trabajo o el reto que tenemos claramente por delante”, señalaba el presidente de Inverco.
En cuanto a la tokenización, afirmaba que se trata de algo “más profundo” que abre la posibilidad de repensar cómo se estructura, distribuye y organiza la gestión de activos. “No se trata tanto de digitalizar lo que ya existe, como es sentar las bases de una industria estructuralmente más competitiva, haciéndolo sobre las bases y mismos principios que nos han venido definiendo, incluida la protección al inversor”, añadía.
En este sentido, recordaba que este reto no es único de la industria española, sino que Europa también va en esta línea. En este sentido, ha mencionado que, recientemente, el Banco Central Europeo (BCE) afirmaba que la tecnología por sí misma no determinará el resultado, pero lo que sí determinará el resultado será la confluencia de tres factores: la interoperabilidad -basada en unos estándares comunes-, la colaboración entre sector público y privado; y un marco jurídico integrado. “Europa está constituyendo este nuevo marco y España, sin duda, debe estar dentro. Nuestra industria, en concreto, debe estar a la vanguardia”, ha concluido Martínez-Aldama.



