Altum Faithful Investing ha recibido la autorización de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) para operar como agencia de valores, según resolución fechada el 9 de enero de 2026. Según explican, este hito consolida la evolución de la firma y refuerza su capacidad para «ofrecer asesoramiento financiero riguroso, transparente y alineado con el interés de los inversores con sensibilidad católica».
En este sentido, apunta que la condición de agencia de valores permite a Altum desarrollar su actividad bajo el marco regulatorio aplicable a este tipo de entidades, incorporando exigencias reforzadas en materia de gobierno corporativo, control interno, cumplimiento normativo y gestión de riesgos, en línea con los estándares del sector financiero. Asimismo, la firma amplía el alcance de los servicios que prestará a sus clientes, ya que al asesoramiento financiero se suman la recepción y transmisión de órdenes y la gestión discrecional de carteras.
«Este avance refuerza la profesionalidad y solidez de Altum en su compromiso con un asesoramiento financiero alineado con la Doctrina Social de la Iglesia y consolida la Inversión Coherente con la Fe dentro del sector financiero», señalan. En esta nueva etapa, Altum podrá ofrecer soluciones adaptadas a distintos perfiles de inversor, con el objetivo de hacer más accesible la Inversión Coherente con la Fe católica, manteniendo su metodología propia de análisis y construcción de carteras conforme a los criterios de la Doctrina Social de la Iglesia.
«La autorización como Agencia de Valores permite a Altum ampliar y reforzar su oferta de soluciones de inversión, facilitando al inversor una mayor capacidad de elección coherente con su fe, a través de la integración de criterios de inversión claros y consistentes», añaden. Además, la firma fortalece sus herramientas de implicación accionarial, como el ejercicio del derecho de voto en juntas generales (proxy voting), de acuerdo con su Política de Voto y sus Guías de Inversión.
Según explican, este paso responde a una demanda creciente en un contexto de resurgir religioso en la sociedad. “Cada vez más personas, y especialmente los jóvenes, no quieren vivir una vida fragmentada, tampoco en sus decisiones de inversión. Buscan coherencia. Ser Agencia de Valores nos permite elevar el nivel del servicio y ofrecer más y mejores soluciones para que el inversor pueda invertir de acuerdo con su fe sin renunciar al rigor, la transparencia y la profesionalidad financiera”, afirma Borja Barragán, fundador de Altum.
Invertir con coherencia en la fe católica
Altum articula su propuesta de valor a través de un enfoque propio que permite al inversor alinear sus decisiones financieras con criterios coherentes con la Doctrina Social de la Iglesia. Sus Guías de Inversión se sustentan en cuatro pilares fundamentales: la promoción de la dignidad humana, la promoción de la vida humana, la promoción de la familia y el cuidado y protección de la creación.
El objetivo de la firma es ofrecer carteras y recomendaciones que, apoyadas en estos principios y en un análisis financiero exhaustivo, demuestren que es posible invertir de manera coherente con la fe católica sin renunciar a la rentabilidad.



