El patrimonio en fondos europeos alcanzó la cifra récord de 33 billones de euros en 2024, según el último informe publicado por la Asociación Europea de Fondos y Gestión de Activos (Efama, por sus siglas en inglés). Según las proyecciones de esta organización, para 2025, esta cifra se situará en los 34,4 billones de euros -si sigue el ritmo observado durante el tercer trimestre del año pasado-, lo que supone un crecimiento del 4,2%.
En opinión de Thomas Tilley, economista senior de Efama, los activos bajo gestión europeos alcanzaron niveles récord en 2024, impulsados principalmente por la fortaleza de los mercados de renta variable. “Todo apunta a que el crecimiento continuará a lo largo de 2025, aunque a un ritmo más moderado debido a las disrupciones arancelarias, la apreciación del euro frente al dólar y la estabilidad de los precios de los bonos. Al mismo tiempo, se observan varias tendencias estructurales que siguen remodelando el sector: el papel creciente de los fondos de inversión frente a los mandatos, el aumento de los inversores minoristas, una mayor integración transfronteriza y el imparable avance de la inversión pasiva”.
A primera vista, este crecimiento relativamente débil puede parecer inesperado, dado el sólido comportamiento de los mercados bursátiles globales en lo que va de 2025. “El índice Euro STOXX subió un 12,8% en los tres primeros trimestres del año, mientras que el MSCI World avanzó un 17,8%. No obstante, varios factores lastraron el crecimiento del patrimonio en los fondos europeos: las disrupciones arancelarias en el segundo trimestre de 2025, una fuerte apreciación del euro frente al dólar y el crecimiento prácticamente nulo de los precios de los bonos europeos”, reconocen desde Efama.
Cifras, récord y balance
En 2024, los activos bajo gestión en fondos europeos crecieron un 11,7% respecto al cierre de 2023, hasta los 33 billones de euros. Según explican desde Efama, al igual que en 2023, el crecimiento de 2024 estuvo impulsado principalmente por el buen comportamiento de los mercados de renta variable: el índice bursátil Euro STOXX obtuvo una rentabilidad del 12,5% y el índice de renta variable MSCI World llegó incluso a subir un 19,2%. Además, los precios de los bonos registraron un avance menos pronunciado: mientras que el MSCI Eurozone Government Bond Index aumentó un 7,3% en 2023, en un contexto en el que los inversores anticipaban con intensidad recortes de tipos, el crecimiento fue de solo un 1,9% en 2024, a medida que los tipos se estabilizaban.

La valoración que hacen desde Efama es positiva y destacan que, en general, los activos bajo gestión europeos se mueven en línea con la evolución de los mercados de acciones y bonos. “Entre 2014 y 2021, crecieron de forma sostenida, respaldados por el buen desempeño de los mercados y por entradas continuadas de capital. Aunque los mercados financieros cayeron bruscamente en marzo de 2020 tras el estallido de la COVID-19, se recuperaron rápidamente. Esta recuperación se consolidó aún más en 2021, dando lugar a una tasa de crecimiento anual del 14,9%. Sin embargo, el patrimonio descendió con fuerza en 2022, ya que la invasión rusa de Ucrania, combinada con un rápido endurecimiento de la política monetaria, provocó caídas pronunciadas tanto en los mercados de renta variable como en los de renta fija. En 2023 se produjo de nuevo una recuperación, con un aumento del 11,7%”, explican.



