Los mercados de renta variable europea vivieron un buen 2025 pero aún siguen existiendo oportunidades. Así lo cree Koen Bosquet, gestor en DPAM de Estrategias de Renta Variable Europea. Bajo su tradicional foco hacia las compañías de crecimiento de calidad, se inclina por pensar que quizás sea el momento de equilibrar la construcción de la cartera. Boschette, de cara a este año, seguirá fiel a su filosofía de inversión en búsqueda de oportunidades que impliquen ineficiencias en el mercado a través de la gestión activa. Tampoco renunciará al enfoque sostenible de inversión ni en el análisis exhaustivo de las compañías.
Para los fondos europeos de la firma, calificados como artículo 8 SFDR, identifica compañías que puedan aprovechar oportunidades en transición energética, desarrollo de inteligencia artificial y también en estilos de vida más saludables. “Esto nos lleva a interactuar con análisis top down y botton up, en lugar de simplemente predecir el ciclo económico”. La razón por la que elige empresas de quality growth es que, durante períodos difíciles, “tienden a ser más seguras y estables porque cuentan con buenos balances, modelos de negocio diversificados y se basan no solo en la economía, sino también en oportunidades temáticas”.
El experto se apoya en el equipo de análisis fundamental de la firma para detectar infravaloraciones en el mercado, analizando cómo las empresas pueden crecer cómodamente a largo plazo. En este punto, citó como ejemplo a L’Oréal, una empresa “que sigue invirtiendo en sus marcas, en su marketing y en su innovación”.
También se fija en los valores de pequeña y mediana capitalización, que “durante mucho tiempo, estuvieron pasadas de moda”, por el foco del mercado en los gigantes empresariales con exposición internacional, las grandes farmacéuticas y las tecnológicas de consumo. Las mid & small caps “no se beneficiaron de estas mismas grandes tendencias”. Además, “fueron víctimas del menor crecimiento en Europa del aumento de los tipos de interés”.
Ahora, podrían volver a convertirse en una clase de activo más interesante, según Bosquet, por varios motivos. Primeramente, por unos menores tipos de interés, a lo que se suma la expansión del crecimiento económico europeo. “Por lo tanto, todas estas inversiones, que el año pasado se centraron fuertemente en defensa e inteligencia artificial, se extenderán gradualmente”, apunta.
Por otra parte, Bosquet observa oportunidades entre las compañías que salgan a cotizar en los próximos meses, fruto de un mayor interés por parte de las firmas de private equity de dar liquidez a sus participaciones a través de los mercados cotizados.
Tampoco olvida la inversión temática. Aquí, la inteligencia artificial domina, pero matiza que “fuera de Estados Unidos existen muchas oportunidades temáticas”, y cita como ejemplos Asia, donde “existe un gran mercado en desarrollo para productos de seguros, de inversión y de ahorro; o Europa, región en la que “en los próximos años, la SIU impulsará una mayor asignación del ahorro acumulado a productos de inversión”.
Bosquet explica que la cartera de sus fondos está diversificada. “Sería un error invertir toda la cartera en inteligencia artificial, ya que, si esta tecnología decepciona, la cartera experimentará una enorme volatilidad”, puntualiza. Intenta encontrar buenos modelos de negocio en diferentes sectores, países y temáticas para tener una cartera equilibrada. Incluyen tecnología, pero también bancos y compañías industriales. “La reindustrialización de Estados Unidos y Europa genera numerosas oportunidades”, asegura. También menciona al sector farmacéutico, que está invirtiendo en su productividad en I+D.
La asignación de países también está cobrando mayor importancia en las carteras de la firma. Los países con una mejor situación fiscal o que han superado sus problemas de crisis financiera, como por ejemplo España y Portugal, han estado en mejor posición y, en cierta medida, están en mejor posición para apoyar sus economías que, por ejemplo, países como Francia o Italia. Un país donde también hemos empezado a ver oportunidades es Grecia, por ejemplo, que ha experimentado una gran transformación y ahora está en mejor posición para impulsar su economía.



