Miraltabank, entidad española especializada en gestión de activos y banca de inversión, ha presentado su visión de mercado para el segundo trimestre de 2026, un periodo condicionado por el aumento de la tensión geopolítica, el repunte de la volatilidad y la vuelta del debate sobre inflación, crecimiento y tipos de interés. En este contexto, la entidad defiende que el marco de inversión ha cambiado de forma estructural y que la seguridad económica ha pasado a condicionar cada vez más las decisiones de política industrial, energética, tecnológica y de asignación de capital.
Según explica Ignacio Fuertes, CIO y socio del banco español, el mercado se enfrenta a una nueva etapa caracterizada por un entorno multipolar, una mayor fragmentación y un protagonismo creciente de los estados. En este escenario, Miraltabank resume su enfoque con una idea central: la seguridad se ha convertido en un vector prioritario frente a la lógica económica tradicional. A juicio de la entidad, este cambio obliga a abandonar una lectura puramente indexada o factorial de los mercados y a reforzar la gestión activa, el control del riesgo y la selección temática. «Estamos entrando en una fase de mercado en la que la seguridad económica, la soberanía energética, la deflactación, la reindustrialización y la reasignación global del capital pesan cada vez más en las decisiones de inversión», sostiene Fuertes.
En línea con ese diagnóstico, Miraltabank identifica tres grandes motores estructurales de inversión. El primero es el impulso regulatorio y fiscal hacia sectores estratégicos, con especial peso de la defensa, la digitalización, la transición energética y las infraestructuras críticas. El segundo es la existencia de desajustes persistentes entre oferta y demanda en ámbitos como la energía, los semiconductores o los minerales críticos, entre otros. El tercero es la consolidación de compañías con posición dominante en industrias esenciales, con capacidad de fijación de precios y mayor protección frente a la fragmentación de las cadenas de suministro.
La entidad subraya el papel de Europa dentro de este proceso de transformación. En su análisis, el marco europeo combina una elevada densidad regulatoria con un volumen relevante de financiación pública y privada orientada a reforzar la soberanía energética, digital y de defensa. Dentro de esta tesis, Miraltabank pone el foco en áreas como redes, utilities, renovables, industria, materiales y recursos estratégicos.
Estrategias diversificadas como motor
En renta variable, Miralta Narval Europa cerró el trimestre con una rentabilidad del +3,81% en su clase A, claramente por encima de su índice de referencia, el MSCI Europe con dividendos, que cayó un -0,94%. El fondo cuenta con una rentabilidad anualizada de 30,28% a 1 año, 23,66% a 3 años y 14,68% a 5 años. La firma atribuye esta evolución al enfoque global macro, que ha cogido cada vez mayor relevancia en este nuevo orden, así como a una gestión de riesgos rigurosa. Entre las inversiones de renta variable de la firma destacan Carrefour, Engie, Basf, ASML, Norsk Hydro o Figure Technologies entre otras.
En renta fija, Miralta SICAV Sequoia registró una rentabilidad del -0,49% en su clase A durante el trimestre, frente al Bloomberg Global Aggregate, que cayó un -1,07%. El fondo cuenta con una rentabilidad anualizada de 4% a 1 año, 4,91% a 3 años y 2,52% a 5 años. La gestora explica que el trimestre estuvo marcado por una fuerte repreciación global de los tipos, presión sobre los tramos cortos y un tono más hawkish por parte de los bancos centrales. En este contexto, el fondo reforzó coberturas de duración y crédito, recuperó exposición táctica al dólar y mantuvo una cartera ampliamente diversificada por sectores y geografías.
Entre las principales apuestas en renta fija, Miraltabank menciona deuda gubernamental y de organismos supranacionales en geografías ricas en recursos naturales, bonos ligados a la inflación, especialmente en el largo plazo italiano, deuda convertible en nombres como Eni, cupones cero en Brasil y México y coberturas sobre crédito high yield. La firma añade que había reducido de forma significativa el peso del sector bancario y asegurador europeo, ante la confluencia de diferenciales en mínimos históricos y el posible deterioro del crédito privado. A cierre de marzo, la tir de la cartera se situaba en el 4,70%, con una duración modificada de 5,55 años y una exposición al dólar neutralizada mediante coberturas con futuros.
Miraltabank considera que la actual fase de mercado no puede entenderse únicamente en clave coyuntural. La entidad sostiene que la reindustrialización de Occidente, la reasignación progresiva de activos fuera de Estados Unidos hacia geografías con valoraciones relativas más atractivas y abundancia de recursos naturales, y el ajuste real de la deuda en un entorno de mayor protagonismo fiscal son tres tendencias llamadas a condicionar la inversión en los próximos años.
Asimismo, la firma entiende que el reciente episodio de tensión en Oriente Medio ha reactivado temores de estanflación, aunque considera que el contexto actual difiere del de otras crisis energéticas históricas. Entre otros factores, apunta a la existencia de reservas estratégicas, a la menor probabilidad de efectos de segunda ronda vía salarios y a una posible normalización del mercado energético si remite la presión sobre los flujos de crudo. Desde esta perspectiva, la entidad considera que, una vez disminuya la incertidumbre, podrían volver a ganar protagonismo los activos de riesgo apoyados por unas condiciones financieras más estables y por el respaldo fiscal desplegado en distintas economías.
Con esta lectura de mercado, Miraltabank reafirma su apuesta por una gestión activa basada en convicciones, diversificación efectiva y disciplina en el control del riesgo. La entidad defiende que el nuevo entorno exige una construcción de carteras preparada para convivir con más volatilidad, más competencia estratégica y una mayor intervención pública sobre sectores considerados críticos.
Otras propuestas clave
Además de sus estrategias líquidas, la entidad completa su propuesta con vehículos de financiación alternativa como Miralta Pulsar I y Miralta Pulsar II, ambos dirigidos a inversor institucional. Pulsar I, fondo cerrado en proceso de desinversión, tiene como objetivo una rentabilidad estimada del 6% anual, con distribución parcial mediante dividendo trimestral del 4% anual, a través de financiación colateralizada a pymes industriales para la adquisición de activos estratégicos y esenciales para su actividad. Por su parte, Pulsar II, fondo cerrado en proceso de inversión, proporciona financiación a medio y largo plazo a pymes, principalmente españolas, mediante operaciones de sale & lease back y préstamos con garantía de activos como inmuebles, maquinaria, vehículos y derechos de cobro. El fondo se centra en sectores estratégicos como industria, energía y transporte, excluyendo inmobiliario y financiero, y contempla un dividendo anual del 5%.
También destaca Miralta Atlas Global un fondo de fondos UCITS de gestión activa diseñado para invertir globalmente en renta variable, renta fija y otras fuentes de diversificación a través de una selección activa de IIC y posiciones directas. Su filosofía de gestión está basada en un enfoque Global Macro, que analiza el contexto económico y las políticas monetarias y fiscales a nivel global para la toma de decisiones.



