Última actualización: 11:29 / Martes, 14 Enero 2020
Perspectivas para 2020

México tiene por delante un panorama de políticas cambiantes con un bajo crecimiento, según Vanguard

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  • Se proyecta que el crecimiento económico en México se recupere llegando a una proyección media del 2.3% durante el cuarto trimestre de 2020, respaldado por un fortalecimiento en el consumo
  • Esperamos que la inflación se mantenga dentro de un rango del 3% al 3.5% en los próximos 9 a 12 meses, mientras que se espera que la inflación general se mantenga dentro de los rangos del banco central
  • En 2020, es probable que el banco central recorte las tasas aún más en respuesta al deterioro del crecimiento nacional y a la moderación de la política monetaria global

Vanguard, el mayor administrador de fondos de inversión y el segundo proveedor más grande de ETFs a nivel mundial, ha publicado sus perspectivas para México en 2020, señalando que el país tendrá un crecimiento moderado y que cabe esperar una inflación dentro del rango del Banco Central y nuevos recortes de las tasas.

Estos son los puntos principales del estudio de la gestora:

Cierta recuperación del crecimiento

Durante el 2019 en México, el crecimiento económico se ha suavizado ante una mayor incertidumbre y condiciones monetarias ajustada tanto a nivel nacional como internacional. Esta desaceleración se ha exacerbado por una baja inversión pública y privada. Se espera que para el 2020 el crecimiento en México tenga cierta recuperación en la medida en que la política monetaria se vuelva menos contradictoria y disminuya la incertidumbre comercial.

Al momento de preparar este documento, esperamos que el T-MEC sea ratificado por las tres partes (EE. UU., México y Canadá). Se proyecta que el crecimiento económico en México se recupere llegando a una proyección media del 2.3% durante el cuarto trimestre de 2020, respaldado por un fortalecimiento en el consumo. 

Sin embargo, los riesgos para el crecimiento permanecen con una tendencia a la baja ya que la incertidumbre global podría empeorar y afectar la sostenibilidad fiscal en México a través del deterioro del peso. 

Inflación y volatilidad de los precios

Esperamos que la inflación se mantenga dentro de un rango del 3% al 3.5% en los próximos 9 a 12 meses, mientras que se espera que la inflación general se mantenga dentro de los rangos del banco central.

Sin embargo, estas proyecciones podrían tener un cambio considerable en el 2020 con base en la volatilidad de los precios de la energía a nivel mundial. El banco central de México redujo las tasas de interés en tres etapas de 25 puntos básicos en agosto, septiembre y noviembre de 2019 a 7.5%, a medida que se calmaron las preocupaciones de una inflación galopante. El movimiento también se llevó a cabo a medida que la actividad económica en México tuvo una disminución mayor a la esperada. La confianza del consumidor y las expectativas del sector manufacturero han tenido una tendencia a la baja desde el segundo trimestre de 2019, lo cual indica una desaceleración en la demanda agregada. 

Las tasas como respuesta al deterioro del crecimiento

En 2020, es probable que el banco central recorte las tasas aún más en respuesta al deterioro del crecimiento nacional y a la moderación de la política monetaria global. 

Bajo el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), los gastos de desarrollo social en México se han incrementado sustancialmente. Las políticas, incluyendo el aumento del salario mínimo en casi un 16% a nivel nacional, el proporcionar transferencias de efectivo de a los jóvenes que se están capacitando en los sitios de trabajo, y el incremento a las pensiones han recibido una amplia aprobación pública. Sin embargo, en un esfuerzo por mantener el doble objetivo de implementar estos programas sociales y alcanzar la meta fiscal primaria del 0.7% del PIB, el gobierno debe adoptar diversas medidas de recorte de costos. 

Ha habido reducciones tanto en el gasto corriente público como en el gasto público de capital. La reducción en el gasto de capital, en especial del capital fijo podría ser perjudicial y reducir la productividad global en el futuro.

A pesar de la reducción en el gasto del gobierno, la mayor parte del ahorro fiscal se ha destinado al financiamiento de Petróleos Mexicanos (PEMEX), incrementando las preocupaciones de que el gobierno esté desviando recursos hacia una empresa con un menor potencial de crecimiento. Aunque el apoyo fiscal a PEMEX resulta fundamental, se requieren de otras medidas que puedan impulsar la producción de petróleo en el largo plazo. Gran parte del gasto público es rígido, lo cual limita la flexibilidad futura y las opciones de política, reduciendo así la capacidad del país para responder a los impactos a través de políticas fiscales. 

Impuestos e inversión extranjera

Con una relación de los impuestos con respecto al PIB relativamente baja, México requerirá encontrar fuentes adicionales de ingresos para mantenerse dentro de sus objetivos fiscales. Se está realizando un esfuerzo en esa dirección al rediseñar la política fiscal. En septiembre de 2019, el Poder Ejecutivo en México presentó al Congreso el paquete económico para el 2020. El presupuesto proponía cambios a la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR), a la Ley del Impuesto al Valor Agregado (LIVA), a la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (LIEPS) y al Código Fiscal Federal (CFF). El presupuesto se aprobó más recientemente con cambios menores y se espera que resulte en ingresos adicionales.

La acumulación de capital en México ha sido menor que en otros Mercados Emergentes (EMs) de crecimiento rápido. También, la inversión pública en infraestructura se ha mantenido en el 3.2% del PIB. Pero si se eliminan los pagos a PEMEX, ese número cae a 1.7%, sustancialmente menor que otros EMs de rápido crecimiento. La inversión privada se mantuvo débil durante el primer semestre de 2019 debido a una política económica incierta, como la cancelación del aeropuerto de la Ciudad de México, una política monetaria de línea dura, y las medidas de austeridad que impuso el gobierno.

Una parte importante del financiamiento total se destina al sector público, como se refleja en el presupuesto económico para el 2020. Esto tiene el efecto de reducir los préstamos en los sectores privados en donde existe un mayor riesgo. La reactivación de la inversión en el sector privado y en pequeñas y medianas empresas dentro de ese sector será clave para el mejoramiento de las perspectivas de crecimiento en México. L

 

Agricultura, sector manufacturero y relaciones con EE.UU.

La economía mexicana está profundamente integrada al sector manufacturero de EE. UU. Conforme este sector se ralentiza, el impacto potencial sobre la economía mexicana podría ser negativo. De hecho, desde que las controversias comerciales se incrementaron a nivel mundial, las tasas de crecimiento del sector Industrial y de Servicios se han reducido gradualmente.

En contraste, el crecimiento del sector agrícola se ha mantenido fuerte ya que los bienes mexicanos han reemplazado cada vez más las exportaciones chinas hacia EE. UU. De hecho, el crecimiento de las exportaciones de México a los EE. UU. ahora ha excedido las exportaciones chinas a EE. UU. 

También, a medida que el sector automotriz mundial se contrae, México ha mantenido un sólido sector automotriz y ha incrementado su participación de mercado en EE. UU., con base en el desplazamiento continuo en la producción y las exportaciones de México hacia vehículos de mayor valor unitario. 

Las noticias recientes indican que se está logrando un avance hacia la ratificación del T-MEC con algunos cambios en los temas de reforma laboral y compromisos ambientales, entre otras cosas. El acuerdo, que será aprobado después de la votación del Senado en 2020, reducirá la incertidumbre empresarial y ayudará a reavivar la inversión empresarial privada. 

 

Inversión y deuda de PEMEX

En junio de 2019, la agencia calificadora redujo su calificación para PEMEX de BBB- a BB+. Las razones que dio incluían una subinversión en los sectores upstream. Algunos días después, Moody's y S&P modificaron sus perspectivas para PEMEX de Estable a Negativa. Esto fue resultado de la disminución de la producción y las reservas de PEMEX y del aumento en la carga de la deuda. El gobierno mexicano se ha comprometido a reducir la carga fiscal de PEMEX y a estabilizar su perfil de deuda. PEMEX recibirá exenciones fiscales durante los próximos dos años por $2.400 millones en 2020 y por $4.800 millones en 2021.

En septiembre, las autoridades anunciaron en el presupuesto para el 2020 un apoyo adicional de $4.4 mil millones para las recompras de deuda, y PEMEX emitió $7.5 mil millones en bonos para cubrir la deuda próxima a vencer. Este movimiento sorprendió al mercado y llevó a una disminución en los márgenes de tasas de interés en el corto plazo (cinco años). Sin embargo, los márgenes en el extremo largo de la curva se mantienen elevados ya que los inversionistas siguen esperando reducciones adicionales. Esto se debe a que las exenciones fiscales son comparables con las transferencias de activos de pensiones y capital a PEMEX en 2019 por $3.1 mil millones. 

Por lo tanto, aunque el anuncio de apoyo a PEMEX es positivo, la escala de apoyo es un poco decepcionante. El plan actual de inversiones de PEMEX se enfoca en incrementar la producción en un 60% hasta el 2024. Creemos que esto es optimista. Se prevé que los descubrimientos comerciales se incrementen a 34 por año en los próximos cinco años, pero es necesario considerar que los descubrimientos comerciales fueron recientemente de un promedio de 4. Las agencias calificadoras son conservadoras y esperan una tasa de ratio de reemplazo (RRR) de alrededor del 50%. 

Después de que el gobierno rechazó a los licitadores externos, la inversión en la refinería de Dos Bocas tiene una fecha meta de finalización para mediados de 2022. Esto también parece optimista. A medida que la población de México envejece, los pagos sustanciales que se harán a los fondos de pensión ejercerán presión sobre la sostenibilidad fiscal. También, los gastos adicionales para satisfacer la demanda de educación de la población incrementarán la presión fiscal.

 

Un crecimiento estable en el mediano plazo

Las entradas de capital serán esenciales para aliviar parte de esta presión. Las remesas hacia México son una importante fuente de entadas de capital. Aunque constituyen una importante fuente de apoyo a la economía, el crecimiento en las remesas se ha estancado, si no es que ha descendido y en los últimos años se ha mantenido en un promedio alrededor del 2.5% del PIB. 

México es una economía relativamente abierta con flujos de capital más altos de la inversión extranjera directa (IED) y de la inversión de cartera en comparación con otros EMs. Pero estos flujos están sujetos a fuertes retrocesos en caso de una pérdida de confianza en las perspectivas económicas de México. La política monetaria en México se verá influenciada por recortes en las tasas en EE. UU. A medida que la política monetaria en EE. UU. se vuelve moderada, la expectativa es que México recorte aún más sus tasas en 2020. 

En general, creemos que el crecimiento en México se estabilizará en el mediano plazo a medida que la política monetaria expansionista comienza a relajar las condiciones crediticias y a apoyar el consumo. Sin embargo, en el largo plazo, la sostenibilidad fiscal será un punto de presión para las autoridades en México. La formulación predecible de políticas será clave para un crecimiento económico estable.

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