El mercado de inversiones en México entra en una fase más compleja, donde la inercia positiva de 2025 comienza a perder fuerza y la dispersión entre clases de activos se vuelve más evidente, señala un análisis de SURA Investments.
De acuerdo con los analistas de la institución, el mercado mexicano no pierde sus fundamentales al inicio del año, pero sí entra en una etapa donde la beta deja de ser suficiente. En este contexto, la generación de valor dependerá cada vez más de la selectividad entre activos, duración y calidad crediticia, en un entorno donde los catalizadores serán más escasos y la volatilidad global seguirá marcando la pauta.
Los analistas hacen un recorrido de los tres mercados fundamentales para las inversiones en México, o cuando menos los de mayor liquidez por la magnitud de sus operaciones.
En el mercado de renta variable mexicano SURA Investments destaca que si bien el avance de 5,2% registrado en enero podría parecer una continuación natural del rally del año pasado, la lectura de fondo es menos optimista ya que los fundamentales de México muestran cierto rezago frente a otros mercados emergentes, particularmente en Asia, Japón y algunas economías de América Latina, donde los catalizadores de crecimiento lucen más claros.
Con un menor dinamismo económico y un entorno político-comercial todavía incierto, SURA señala que observa menos potencial de expansión adicional en múltiplos y utilidades en el corto plazo.
En contraste, en el mercado de renta fija local sí identifica oportunidades más claras de inversión. Los analistas de SURA mencionan que el comportamiento mixto de la curva en enero responde más a ajustes técnicos que a un deterioro de fundamentales.
El escenario de política monetaria apunta a mayor acomodación hacia adelante, lo que vuelve atractivo incrementar exposición a duración, especialmente en los tramos medios y largos nominales, donde el carry sigue siendo competitivo. Asimismo, el crédito corporativo mantiene métricas sólidas y spreads que continúan ofreciendo valor relativo.
En cuanto al mercado cambiario mexicano el peso ha mostrado una fortaleza notable, acumulando una apreciación significativa desde 2025 y extendiéndola en enero. Sin embargo, los analistas de la institución consideran que los niveles actuales del tipo de cambio ya descuentan gran parte de los factores positivos. «Hacia adelante, la combinación de recortes de tasa locales y la persistente incertidumbre comercial podría generar un balance de riesgos menos favorable para la moneda mexicana», señalan en su análisis.
«En suma, el mercado mexicano no pierde sus fundamentales, pero la generación de valor dependerá cada vez más de la selectividad entre activos, duración y calidad crediticia», concluyen.




