La exposición a empresas relacionadas con la defensa ha aumentado de forma significativa en las carteras de los fondos sostenibles europeos durante el último año, según un nuevo análisis de Clarity AI. Uno de los incrementos más destacados se ha producido en los fondos clasificados bajo el Artículo 8 del Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR), donde el peso medio de las compañías dedicadas a la producción de armamento creció cerca de un 60%, al pasar del 0,9% en el cuarto trimestre de 2024 al 1,42% en el cuarto trimestre de 2025. El estudio muestra que esta tendencia se extiende a todas las categorías de fondos bajo el SFDR, incluidos los Artículos 6, 8 y 9.
El análisis de Clarity AI sobre fondos de renta variable europeos revela un aumento sostenido de la exposición a actividades relacionadas con la defensa durante siete trimestres consecutivos. Entre los datos que muestra el informe destaca que los fondos del Artículo 6 siguen siendo los más expuestos, con empresas productoras de armamento representando, de media, el 1,75% de las carteras a principios de 2024, porcentaje que aumentó hasta el 2,52% a finales de 2025.

Los fondos del Artículo 8 han seguido una evolución similar, incrementando su exposición media del 0,8% a principios de 2024 hasta el 1,42% al cierre de 2025. Por su parte, los fondos del Artículo 9, la categoría con mayores restricciones en materia de sostenibilidad, también han registrado un aumento gradual durante el mismo periodo.
Los datos indican que los cambios más significativos se produjeron a partir de principios de 2025, lo que apunta a un ajuste estructural más que a movimientos puntuales a corto plazo.

Contexto regulatorio y decisiones de inversión
El aumento del peso de las empresas de defensa en los fondos sostenibles responde a una combinación de factores de mercado —como el incremento de la capitalización bursátil del sector— y decisiones activas de inversión por parte de los gestores.
Esta evolución se produce en un entorno marcado por el aumento de las tensiones geopolíticas, la continuidad de conflictos armados y el mayor compromiso de los países europeos con el gasto en defensa, así como por iniciativas regulatorias orientadas a reforzar las capacidades defensivas de la Unión Europea.
A principios de 2025, la Comisión Europea aclaró que la inversión en el sector de la defensa es compatible con el marco europeo de finanzas sostenibles, incluido el Reglamento SFDR y la Directiva sobre Diligencia Debida en Sostenibilidad Corporativa (CSDDD).
“Cada vez se recurre más al argumento del derecho a la defensa y de la estabilidad como condición necesaria para el desarrollo de sociedades sostenibles para justificar la inclusión de empresas de armamento en productos de inversión sostenible. En estos casos, resulta clave aplicar criterios exigentes de buen gobierno corporativo, una diligencia debida rigurosa y una monitorización continua de controversias, con el fin de gestionar el riesgo reputacional y cumplir con los estándares internacionales de conducta empresarial responsable”, señala Patricia Pina, Chief Research Officer de Clarity AI.



