Después de un noviembre para el olvido, con débiles flujos a mercados emergentes –particularmente en los mercados accionarios–, diciembre trajo flujos positivos para estos activos. Cifras del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por su sigla en inglés) muestran que la renta fija siguió tirando del carro, lo que, sumado a un respiro para las bolsas emergentes, dejó los flujos netos en terreno positivo durante el último mes del año.
Los flujos de portafolios no residentes, indicaron en un reporte reciente, llegaron a una inversión neta de 36.700 millones de dólares. Esto es un rebote de 42.100 millones de dólares con respecto a las cifras de noviembre de 2025 y una mejora respecto al “débil” resultado de diciembre de 2024.
“El rebote estuvo protagonizado por los flujos a activos de deuda, mientras que los mercados de renta variable se estabilizaron después de una profunda contracción”, destacó el economista senior de la entidad, Jonathan Fortun. Con esto, agregó, “diciembre no se desmarca de los patrones que moldearon los flujos durante la mayoría de 2025, pero refuerza una estructura de posicionamiento subyacente que los inversionistas están llevando al nuevo año”.
En el desagregado, los flujos de deuda llegaron a 29.400 millones de dólares en diciembre, extendiendo un año “definido por la demanda de ingresos estables, más que por una toma de riesgo direccional”, en palabras de Fortun.
Entre diciembre y diciembre, el mercado de deuda emergente absorbió 315.300 millones de dólares en capital internacional, destacó el IIF, manteniendo la captación de flujos del año anterior pese a los vaivenes de los mercado. “Esta resiliencia refleja el rol del carry trade como el ancla primaria para el posicionamiento de capitales extranjeros, apoyado en períodos de exposición relativamente cortos y señales de mejoras en las hojas de balances en varios mercados emergentes grandes”, indicó el informe de la entidad.
Eso sí, Fortun hizo énfasis en que las cifras de diciembre muestran que la apuesta ha sido selectiva, con “flujos que se concentran cada vez más en mercados donde el ingreso está reforzado por credibilidad de políticas y condiciones de financiamiento predecibles”. Así, mientras que la deuda china vio una venta neta de 5.500 millones de dólares en diciembre, los demás emergentes en conjunto recibieron compras por 34.900 millones de dólares.
Por su parte, los flujos a bolsas, que recibieron el mayor impacto durante la bajada de noviembre, lograron revertir la dinámica y recibieron inversiones netas en el último mes del año. Las compras sumaron 7.300 millones de dólares netos en el período. Esto contrasta con las ventas acumuladas del mes anterior, que llegaron a 20.600 millones de dólares.
A diferencia de la dinámica de la renta fija, los flujos positivos a activos chinos impulsaron al mundo emergente. Las acciones del país asiático rebotaron en diciembre, con entradas por 5.200 millones de dólares netos. El resto de los países, mientras tanto, recibieron flujos más modestos, por 2.100 millones de dólares.



