El creciente nivel de sofisticación en las inversiones está contribuyendo a un aumento del apetito por el riesgo en las family offices, así como a un mayor interés por los activos alternativos, según una nueva investigación global de Ocorian, proveedor especializado de servicios para personas de alto patrimonio, family offices, instituciones financieras, gestores de activos y empresas. En concreto, el 76% considera que la mayor sofisticación de las family offices está llevando a que más empleados participen en operaciones más complejas y a que se refuerce la infraestructura operativa.
Esto está contribuyendo a un aumento del apetito por el riesgo: alrededor del 66% de los encuestados afirman que el apetito por el riesgo de su organización aumentará en los próximos 12 meses, según el estudio de Ocorian realizado entre miembros de familias, altos empleados de family offices e intermediarios que gestionan un patrimonio total de 68.260 millones de dólares. Solo el 7% cree que su apetito por el riesgo disminuirá, mientras que el 27% considera que se mantendrá igual.
Las acciones europeas, las acciones de mercados emergentes y el capital privado son las clases de activos en las que los gestores de fondos de family offices prevén aumentar sus asignaciones en los próximos 12 meses.
También crece el interés por incrementar la exposición de las family offices a los activos alternativos —una tendencia a largo plazo con la que todos los encuestados estuvieron de acuerdo—. El 65% afirma que el Reino Unido lidera esta tendencia, según la ubicación de los activos o de las propias family offices. Más de la mitad (54%) señalan Oriente Medio, mientras que el 48% destacan la Unión Europea. Aproximadamente un tercio (31%) menciona África y solo el 24% las Américas.
El estudio, realizado en 13 países o territorios —entre ellos Reino Unido, Emiratos Árabes Unidos, Singapur, Suiza, Hong Kong, Sudáfrica, Arabia Saudí, Mauricio y Bahréin—, revela que el aumento de la regulación en torno a los activos más arriesgados y especializados es la principal causa del mayor apetito por el riesgo, incluso por encima de las propias perspectivas de inversión.
Aproximadamente tres cuartas partes (73%) mencionan la mejora de la regulación como un factor clave, mientras que el 60% destaca el aumento de la transparencia. Solo la mitad (53%) considera que los mercados están listos para recuperarse, y el 39% cree que las family offices han mantenido demasiada liquidez durante demasiado tiempo.
No obstante, existe una clara necesidad de apoyo regulatorio: solo uno de cada seis encuestados (16%) cree que su organización está en una posición sólida para cumplir con las crecientes exigencias regulatorias en un contexto de mayor complejidad, mientras que el 56% se considera “bastante preparado”. Más de una cuarta parte (27%) cree que su capacidad para cumplir con los requisitos regulatorios es simplemente promedio.
Esa transformación es especialmente visible en mercados como Singapur, donde los programas de incentivos fiscales para single family offices bajo las Secciones 13O y 13U de la Ley del Impuesto sobre la Renta exigen la contratación de al menos dos o tres profesionales de inversión para poder acogerse a dichos beneficios. Estas condiciones fomentan la expansión de los equipos, el fortalecimiento de la experiencia en inversión y la mejora de la infraestructura operativa en línea con estrategias cada vez más sofisticadas.
“Las family offices han reforzado significativamente sus operaciones en los últimos años, contratando más personal y mejorando sus infraestructuras a medida que se convierten en organizaciones más sofisticadas que realizan operaciones cada vez más complejas. En Singapur, esta tendencia se ve impulsada por los incentivos fiscales del gobierno para las single family offices, que exigen la contratación de varios profesionales de inversión como requisito para beneficiarse de los incentivos. Estas políticas no solo fomentan una mayor profesionalización, sino que también garantizan que las family offices dispongan del conocimiento interno necesario para gestionar inversiones cada vez más sofisticadas”, comentó Andrew Ho, Director Regional de Clientes Privados en Asia-Pacífico de Ocorian.
Además, añadió: “Las mejoras en la regulación de los activos más arriesgados son un factor clave en esta transformación, pero, al mismo tiempo, las family offices reconocen que necesitan un mayor apoyo regulatorio para aprovechar plenamente las oportunidades disponibles».



