La Reserva Federal de EE.UU. (Fed) afronta su reunión de marzo con el conflicto en Oriente Medio de fondo y los precios de la energía disparados, representando un riesgo para que la inflación se eleve. Sin embargo, en opinión de Erik Weisman, economista jefe, y Kish Pathak, analista de renta fija, de MFS Investment Management, es prácticamente seguro que el FOMC mantendrá sin cambios el rango objetivo de los fondos federales en el 3,50%-3,75% en su reunión de mañana.
“Tanto la inflación subyacente como la general del índice PCE continúan situándose por encima del objetivo del 2 %. Incluso antes de que estallaran las hostilidades con Irán, el Comité ya había indicado que adoptaría una postura de “esperar y observar”, ante los riesgos en ambos sentidos que pesan sobre su mandato. La posibilidad de una crisis petrolera prolongada no hace sino intensificar el dilema al que se enfrenta la Fed”, argumenta.
Para Wisman, lo relevante será el mensaje que se despensa de la declaración de política monetaria y de la rueda de prensa del presidente Powell que, en su opinión, probablemente reiterará que el Comité continúa guiándose por los datos y que la orientación actual de la política monetaria se sitúa en terreno neutral. “Asimismo, es previsible que la Fed siga subrayando la necesidad de contar con una ‘mayor confianza’ en que la inflación está convergiendo de forma sostenida hacia el objetivo antes de iniciar un ciclo de flexibilización”, añade la experta de MFS IM.
Si se le pregunta por el impacto de la crisis del petróleo en la política monetaria, Weisman ve probable que el presidente Powell haga hincapié en la elevada incertidumbre que rodea la situación en Oriente Medio. “Es posible que subraye que las perspectivas para el precio del petróleo y, en consecuencia, para la combinación resultante de crecimiento e inflación dependen en gran medida de cuánto tiempo permanezca cerrado el estrecho de Ormuz. Nadie dispone, por ahora, de una visión clara sobre estas cuestiones. Ante preguntas insistentes, el presidente de la Fed podría reconocer abiertamente esta realidad, al tiempo que reiteraría con firmeza que el FOMC está preparado para reaccionar ante la evolución del entorno geopolítico con el fin de preservar la estabilidad de precios”, señala.
Por último, Weisman considera probable que el presidente Powell señale que la mayoría de los modelos, incluidos los de la Fed, apuntan a un efecto limitado de los precios del petróleo sobre la inflación subyacente. “Al mismo tiempo, una inflación general superior al objetivo y en alza limitará la capacidad de la Fed para responder a cualquier efecto perjudicial sobre el crecimiento derivado de la crisis del petróleo, debido al riesgo de avivar las expectativas de una mayor inflación”, afirma.
Dicho esto, advierte de que será interesante ver si el presidente Powell se ve arrastrado a un debate sobre si existe un punto de inflexión en el que las preocupaciones en torno a unas perspectivas de crecimiento más débiles prevalezcan sobre las preocupaciones por unas mayores presiones inflacionistas a corto plazo.



Por Carlos Ruiz de Antequera