La pérdida de biodiversidad está afectando cada vez más a sectores dependientes de la naturaleza, como la agricultura y la minería, y contribuye a fenómenos climáticos extremos. Según un análisis del servicio de Research de Julius Baer, elaborado por Susan Joho, economista del banco, la urgencia por actuar y detener esta pérdida ha llevado a que empresas y gobiernos desarrollen estrategias integrales que combinen conservación, restauración y mitigación de comportamientos perjudiciales para la naturaleza.
Joho explica que la conservación y restauración de áreas degradadas requiere aumentar la financiación global en 700.000 millones de dólares al año. Un desarrollo más rápido de la financiación privada podría cerrar la brecha de inversión en biodiversidad y permitir que los proyectos naturales alcancen escala. Entre las oportunidades de inversión identificadas destacan la tecnología agrícola, la tecnología alimentaria, la economía circular y la energía limpia.
El informe señala que la actividad humana ha desplazado a muchas especies, provocando una nueva extinción masiva. La pérdida de biodiversidad se atribuye a cinco factores principales: cambio en el uso de la tierra y del mar (principalmente deforestación con fines agrícolas), sobreexplotación de recursos (pesca y caza), cambio climático, contaminación por fertilizantes, pesticidas y otros químicos, y especies invasoras. Según Joho, “un ecosistema menos intacto reduce los servicios de la naturaleza de los que dependemos, como los rendimientos agrícolas o la protección frente a tormentas”.
El Marco Global de Biodiversidad, adoptado en diciembre de 2022, proporciona un plan internacional para que gobiernos y empresas actúen, poniendo fin a prácticas dañinas y aumentando la financiación de proyectos de conservación y restauración. Joho subraya que incrementar la financiación privada es una vía prometedora para que estos proyectos alcancen escala.
Además de la filantropía, la inversión de impacto y el capital privado ofrecen formas de mayor riesgo para apoyar soluciones escalables y con impacto. Para inversores más conservadores, instrumentos como estructuras de financiación combinada, bonos verdes y fondos especializados permiten obtener rentabilidad con menor riesgo. Según el análisis, las acciones positivas sobre la naturaleza tendrán mayor impacto en los sectores agrícola, energético, minero y de la construcción.
