Los hogares de ingresos medios en Estados Unidos continúan mostrando resiliencia y optimismo financiero, pese a las persistentes presiones inflacionarias. Así lo revela el último estudio Santander US Paths to Financial Prosperity, que indica que el 79% de los encuestados considera estar en el camino correcto hacia la prosperidad financiera, el nivel más alto en tres años.
Los resultados corresponden a la encuesta del cuarto trimestre de 2025, realizada por Morning Consult para Santander US, y reflejan una mayor confianza laboral, una mejor capacidad para manejar los precios y una creciente apertura al uso de tecnología para administrar las finanzas personales.
La IA gana espacio en la gestión financiera
Uno de los hallazgos centrales del informe es el creciente protagonismo de la inteligencia artificial (IA). Nueve de cada diez hogares creen que la IA puede ayudarlos a mejorar su bienestar financiero, y un 60% espera beneficios concretos durante el próximo año.
Los usos más valorados incluyen presupuestar, gestionar gastos, aprender nuevas habilidades y tomar mejores decisiones de inversión. La IA también comienza a consolidarse como una herramienta relevante en la compra y financiamiento de vehículos, especialmente entre consumidores más jóvenes.
Por otra parte, la demanda de autos se mantiene elevada de cara a 2026, impulsada por la necesidad de movilidad para el trabajo. Cuatro de cada cinco hogares de ingresos medios dependen de un vehículo para llegar a su empleo. En este contexto, los vehículos usados ganan protagonismo entre los compradores sensibles al precio. El 84% de los compradores recientes y el 81% de los compradores potenciales consideraron o consideran adquirir un auto usado.
Más interés por rendimientos en el ahorro
A medida que mejora la confianza financiera, más hogares están aprovechando mayores rendimientos en sus ahorros. La mitad de los hogares de ingresos medios ya tomó medidas para beneficiarse de tasas más altas, y más del 50% de quienes conocen su tasa de ahorro reportan rendimientos del 3% o más.
El informe concluye que, si bien el consumidor estadounidense muestra mayor solidez y adopción tecnológica, aún existen oportunidades para profundizar la educación financiera y el acceso a productos que optimicen el ahorro y la inversión.



