Última actualización: 12:00 / Martes, 15 Junio 2021
El análisis de Julius Baer

Commodities, quedándose sin aliento

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  • “Varios indicadores, como el sentimiento alcista, las anécdotas de acaparamiento o, específicamente, la falta de una sequía en el cinturón de maíz de EE.UU., sugieren que las materias primas están cerca de o en su punto máximo"
  •  “Seguimos creyendo que estamos observando un fuerte ciclo de commodities, no un superciclo de commodities, es decir, fuerzas cíclicas excepcionalmente fuertes, no fuerzas estructurales. La crisis ha sido excepcional en cuanto a la rapidez con la que hemos entrado y salido de ella"

Los precios de las materias primas subieron a máximos de varios años con apoyo proveniente de todas las direcciones: la economía, el sentimiento y varios comodines. Sin embargo, en Julius Baer creemos que el miedo a la inflación podría quedarse pronto sin aliento, según señala Norbert Rücker, director de Economía e Investigación de Next Generation Research.

“Varios indicadores, como el sentimiento alcista, las anécdotas de acaparamiento o, específicamente, la falta de una sequía en el cinturón de maíz de EE.UU., sugieren que las materias primas están cerca de o en su punto máximo. Es probable que los precios del petróleo experimenten más alza y los metales tengan más espacio para subir de precio, pero a mediano plazo, es poco probable que persistan los niveles actuales de precios de las materias primas. Por lo tanto, hemos reducido nuestra perspectiva a Cautelosa”, indica Rücker.

 Según Julius Baer, la inflación está en el centro de la atención de los mercados de capitales en estos días: “Si bien solo estamos presenciando y midiendo los aumentos de precios en bienes y servicios desde los mínimos de la crisis del año pasado, a medida que el consumo y la manufactura se recuperan algunos temen devaluaciones de algunas monedas. Los mercados de materias primas juegan un papel importante en estos debates, tanto como fuente de inflación como por su percepción de cobertura contra la inflación”.

 “Seguimos creyendo que estamos observando un fuerte ciclo de commodities, no un superciclo de commodities, es decir, fuerzas cíclicas excepcionalmente fuertes, no fuerzas estructurales. La crisis ha sido excepcional en cuanto a la rapidez con la que hemos entrado y salido de ella. No es de extrañar que las cadenas de suministro de movimiento más lento, como las del negocio de las materias primas, estén experimentando tensiones, fricciones y escasez, que se manifiestan en aumentos de precios. La escasez de petróleo y las inversiones masivas en ese negocio son claves para un superciclo, sin embargo, hoy vemos una oferta constreñida políticamente”, señala el informe.

 Para cuando todas las naciones petroleras estén completamente de regreso en el mercado, es probable que la demanda mundial de petróleo haya comenzado a disminuir, y que los vehículos eléctricos estén llegando a las carreteras a un ritmo acelerado: “Incluso creemos que el complejo de materias primas está cerca de su punto máximo dados varios indicadores, que incluyen un sentimiento alcista, anécdotas de acaparamiento, intervenciones políticas y la falta de graves interrupciones en el suministro agrícola, como la sequía en el cinturón del maíz en EE.UU. Es probable que los precios del petróleo experimenten más alza, y que los metales tengan más espacio para subir de precio, pero es poco probable que los precios de las materias primas a mediano plazo persistan en estos niveles”, concluye el analista de Julius Baer.

 

 

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