Según el nuevo informe de BNY Investment, “6 para 2026: Preguntas esenciales para inversores”, los mercados se dirigen hacia 2026 en un entorno que resulta a la vez familiar y profundamente transformado. El crecimiento global continúa siendo desigual, la tecnología redefine la productividad y los tipos de interés evolucionan en direcciones divergentes. En este contexto, la entidad identifica seis preguntas que determinarán cómo los inversores navegarán este paisaje cambiante.
1. ¿Podrá la economía global mantener su frágil equilibrio hasta 2026?
Según el informe, existen fuerzas alineadas hacia una re–aceleración del crecimiento, apoyadas tanto por políticas fiscales como monetarias. En Estados Unidos se espera una aceleración hacia finales de 2026, acompañada por recortes de tipos de la Reserva Federal y la entrada en vigor de nuevas medidas fiscales. Europa debería crecer de forma modesta, mientras que China probablemente mostrará una senda irregular debido a tensiones inmobiliarias y presiones deflacionarias. Aun así, BNY mantiene un tono optimista, subrayando que el trasfondo económico global parece preparado para avanzar de forma constante aunque el entorno siga cambiando.
2. ¿Qué viene ahora para los bancos centrales?
El documento explica que, con la inflación estadounidense proyectada solo ligeramente por encima del objetivo, la Reserva Federal podría priorizar el empleo y el crecimiento. Los cambios en su junta podrían influir en el tamaño y ritmo de los recortes, pero la previsión apunta a que la Fed continuará reduciendo tipos hasta que la economía y los mercados financieros limiten este proceso, situando el límite inferior del rango en torno al 2,5% hacia 2027.
El Banco Central Europeo podría realizar ajustes moderados, mientras que el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón aplicarían políticas más firmes. Para Japón, la transición gubernamental agrega complejidad y aumenta las presiones políticas internas sobre su política monetaria.
3. ¿Cómo están influyendo las trayectorias divergentes de los tipos de interés en la renta fija en EE. UU., Europa y mercados emergentes?
Tras años de relajación sincronizada, las políticas monetarias de las principales regiones están divergiendo. Según el informe, esta dispersión abre nuevas oportunidades en renta fija, aunque obliga a un enfoque mucho más selectivo.
En Estados Unidos, los recortes renovados de la Fed, junto con la expansión fiscal, respaldarían los bonos del Tesoro a corto plazo y el crédito de alta calidad, mientras que los tramos largos mantienen riesgos. En Europa, la heterogeneidad del crecimiento y la tensión fiscal exigen posicionamientos específicos por país. Los mercados emergentes, entretanto, se benefician de tipos locales más elevados y de la fortaleza de sus divisas.
El informe recuerda que, pese a las diferencias regionales, los balances corporativos sólidos, la estabilidad macro y las políticas monetarias acomodaticias hacen que los activos de riesgo sigan encontrando apoyo. En su visión, las oportunidades provienen tanto de aumentar la exposición a EE. UU. como de identificar oportunidades emergentes en sectores, regiones y clases de activos.
4. ¿Será 2026 un punto de inflexión para el dólar estadounidense?
Según BNY, el mundo avanza hacia un equilibrio multipolar donde varias divisas de reserva serán utilizadas para financiar comercio, pagos y depósitos de valor. Las vulnerabilidades fiscales en distintas economías desarrolladas están debilitando parcialmente el estatus del dólar como activo refugio.
El informe anticipa que los inversores cubrirán cada vez más su exposición al dólar. Aun así, la demanda de activos estadounidenses seguirá siendo relevante: los inversores extranjeros se encuentran infraponderados en Estados Unidos y, con un escenario de crecimiento liderado por este país hacia 2026, probablemente aumentarán su exposición mientras gestionan el riesgo cambiario de forma más activa.
5. ¿Son demasiado altas las valoraciones de la renta variable estadounidense?
El estudio sostiene que las valoraciones actuales forman parte de un entorno caracterizado por múltiplos estructuralmente más altos, apoyados por una mayor rentabilidad empresarial y por el peso creciente del sector tecnológico. El crecimiento económico y de los beneficios sigue siendo resistente, con beneficios globales al alza y una mejora de la rentabilidad más allá de las grandes tecnológicas.
BNY indica que el aumento de la productividad y la adopción continua de la inteligencia artificial reforzarán los márgenes récord y el crecimiento de beneficios a largo plazo. En su opinión, las valoraciones reflejan fundamentales más fuertes y no un exceso especulativo.
6. ¿Quiénes serán los ganadores a largo plazo de la IA?
Según el informe, la inteligencia artificial reduce el coste de acceso y transformación de la información, debilitando ventajas competitivas basadas exclusivamente en datos. Por ello, los sectores cuya ventaja proviene de activos físicos, barreras regulatorias o efectos de red pueden mantener ventajas sostenibles.
Las ganancias de productividad derivadas de la IA probablemente se traduzcan en beneficios para los accionistas. Además, su impacto va más allá de la productividad: a medida que los precios caen, más consumidores pueden acceder a bienes y servicios antes fuera de su alcance, lo que abre nuevos mercados y mejora la rentabilidad global del sistema.



