El último Beige Book de la Reserva Federal, elaborado con información recopilada hasta el 5 de enero último, dibuja un escenario de crecimiento económico moderado y desigual, con implicancias directas para la toma de decisiones en asset allocation.
Ocho de los doce distritos reportaron una expansión leve a moderada de la actividad, una mejora respecto de los informes previos, mientras que el consumo siguió mostrando un comportamiento bifurcado: fortaleza en los segmentos de mayores ingresos y cautela creciente entre los hogares de ingresos bajos y medios. El entorno favorece una asignación prudente, con foco en calidad y diversificación sectorial.
Consumo: resiliencia en el extremo alto, presión en el masivo
Desde la perspectiva de asignación de activos, el informe refuerza la idea de un consumo resiliente pero concentrado. El mayor gasto en bienes de lujo, viajes y experiencias contrasta con la sensibilidad a precios y la menor disposición a consumir bienes no esenciales entre los hogares más vulnerables.
Este patrón favorece a empresas y sectores expuestos al consumidor de mayores ingresos y plantea desafíos para negocios dependientes del consumo masivo, en un contexto en el que las ventas de automóviles y la actividad inmobiliaria residencial muestran señales de enfriamiento.
Inflación: menos aceleración, pero sin alivio claro
En materia de precios, el Beige Book confirma que la inflación sigue siendo una restricción relevante para la política monetaria. Los precios crecieron a un ritmo moderado en la mayoría de los distritos, con presiones persistentes derivadas de tarifas, energía y seguros.
Varias empresas comenzaron a trasladar costos a los consumidores, lo que reduce la probabilidad de una desaceleración rápida de la inflación. Para los inversores, esto refuerza un escenario de tasas más altas por más tiempo, aun cuando el ritmo de crecimiento de precios pueda moderarse.
Mercado laboral: estabilidad sin sobrecalentamiento
El mercado laboral se mantuvo mayormente estable, con contrataciones enfocadas en reemplazos más que en creación de empleo neto. El uso creciente de trabajadores temporales y la desaceleración en la rotación laboral apuntan a una normalización del empleo, sin señales claras de recesión ni de sobrecalentamiento.
El crecimiento salarial volvió a niveles considerados normales, lo que reduce presiones adicionales sobre la inflación, pero también limita el impulso del consumo en los segmentos más sensibles al ingreso.
Sectores: banca firme, real estate bajo presión
Desde una óptica sectorial, el Beige Book muestra un desempeño relativamente sólido del sector bancario, con aumento en la demanda de crédito —especialmente en tarjetas, home equity y préstamos comerciales—, mientras que el real estate residencial continúa debilitándose en la mayoría de los distritos.
Respecto al sector bancario, esta semana se supo que Donald Trump impulsará la idea de limitar al 10% las tasas de interés de las tarjetas de crédito por un año, como parte de su discurso de asequibilidad rumbo a las elecciones de medio término. Actualmente, las tasas promedio de tarjetas en EE. UU. rondan el 20%–21%. Un tope del 10% implicaría un fuerte recorte a la rentabilidad del negocio, presionando los márgenes de los bancos y aumentando el riesgo de que se endurezcan las condiciones para otorgar crédito o se reduzcan líneas a los consumidores.


Por Carlos Ruiz de Antequera
