BICE Inversiones realizó este martes un nuevo webinar para analizar el desempeño de los mercados durante el primer semestre y entregar sus perspectivas para lo que resta de 2026. Liderada por el economista jefe de grupo BICE, Felipe Jaque, en la instancia se abordaron las principales oportunidades y riesgos en renta variable internacional, renta fija local y acciones chilenas, en un contexto marcado por la recuperación de los mercados y la persistencia de focos de incertidumbre global. En el encuentro participaron Mariela Bastías, subgerente de Estrategia de BICE Inversiones; Marco Gallardo, subgerente de Renta Fija Nacional de BICE Inversiones; y Aldo Morales, subgerente de Estudios de Renta Variable de BICE Inversiones.
Durante el webinar, los especialistas revisaron las correcciones que experimentaron las bolsas tras la escalada del conflicto en Medio Oriente y la recuperación observada posteriormente. Pese a que persisten factores de incertidumbre, destacaron que las utilidades corporativas continúan actuando como uno de los principales soportes de los mercados internacionales.
“Partimos el año con un escenario positivo, después de un buen cierre de 2025, pero el conflicto en Medio Oriente generó correcciones importantes. Posteriormente vimos una recuperación significativa y hoy las bolsas internacionales vuelven a mostrar retornos positivos”, destaca Mariela Bastías.
La ejecutiva destacó que este comportamiento refuerza la importancia de construir portafolios de acuerdo con el horizonte de inversión y la tolerancia al riesgo de cada persona. La evidencia histórica muestra que, después de períodos de fuertes caídas, los mercados suelen recuperarse, por lo que retirar las inversiones anticipadamente puede impedir que los inversionistas capturen el repunte posterior.
Escenario local
En renta fija local, el equipo abordó el efecto que tuvo el aumento del precio del petróleo sobre las expectativas de inflación y su posterior traspaso a los precios internos. Esto es lo que comenta Felipe Jaque, economista jefe de BICE: “Los bancos centrales comenzaron el año con un tono relativamente más relajado y con expectativas de recortes de tasas, tanto en Estados Unidos como en Chile. Sin embargo, el shock en los precios de los combustibles y su traspaso hacia otros bienes fue aumentando la preocupación por la inflación, lo que llevó a las autoridades monetarias a adoptar una postura más cautelosa”.
En este escenario, Marco Gallardo destacó la importancia de mantener una estrategia flexible y diversificada en renta fija. “En un mercado globalizado, la renta fija local tampoco está exenta de los vaivenes externos. Por eso, la diversificación es fundamental, incluso dentro de una misma clase de activo, combinando instrumentos de distintos plazos y ajustando la exposición entre pesos y UF según evolucione la inflación”, señala Gallardo.
Asimismo, el equipo señaló que mantiene una visión favorable hacia el crédito, considerando que la estabilidad de los spreads y la fortaleza de sus fundamentos respaldan una mayor exposición a bonos corporativos y, en menor medida, a bonos bancarios. Los expertos añadieron que será importante seguir la evolución de las emisiones de deuda fiscal y su eventual efecto sobre la curva de tasas.
Respecto de la renta variable local, Aldo Morales explicó que el IPSA ha mostrado un desempeño más moderado durante 2026, después del fuerte avance registrado el año anterior. Sin embargo, las valorizaciones continúan siendo atractivas y las expectativas de utilidades de las compañías chilenas han sido revisadas al alza.
“El año pasado fue muy positivo para las acciones chilenas, con un retorno de 56% en pesos y uno de los mejores desempeños globales medido en dólares. En 2026, el IPSA se ha visto más rezagado, pero las expectativas de utilidades se han revisado sustancialmente al alza, pese a la incertidumbre geopolítica y regulatoria”, afirma Morales.
Finalmente, los especialistas destacaron que Latinoamérica continúa siendo una alternativa relevante para diversificar portafolios globales. La mayor presencia de compañías ligadas a materias primas permite reducir la concentración en el sector tecnológico y, al mismo tiempo, participar de manera indirecta en las oportunidades asociadas al desarrollo de la inteligencia artificial.



