El mercado arrancó 2026 esperando un escenario de crecimiento moderado, inflación controlada y bajadas de tipos. En octubre, los precios crecen entre un 3% y un 4%, la Reserva Federal ha pasado de los recortes a las subidas y el Brent supera los 100 dólares. Aun así, el MSCI World en euros acumula una revalorización del 15%. Es la principal conclusión de la reunión anual con inversores de Acacia Inversión SGIIC, celebrada en el Museo Guggenheim bajo el título “Del tablero global a sus inversiones”, su análisis de un ejercicio que se ha alejado del guion previsto.
“Todo el mundo tiene un plan hasta que recibe un tuit de Trump. Ha sido la realidad que hemos vivido este año. Todos teníamos la cartera preparada hasta que esos mensajes de madrugada cambiaban todo el escenario”, ha señalado Mikel Ochagavia, director de inversiones de Acacia Inversión SGIIC.
Cuatro asaltos contra el escenario Goldilocks
La gestora plantea el año como un cuento de mercados en tres actos. En enero, el mercado apuntaba a un crecimiento del 2,4% en Estados Unidos y del 1,3% en la Unión Europea, una inflación en descenso hacia el 2%, rebajas de tipos de la Reserva Federal, un BCE estable o con sesgo bajista y el petróleo entre 60 y 65 dólares. La geopolítica figuraba sólo como riesgo de cola.
Según la firma, el mercado en ese escenario ha encajado cuatro golpes. El primero, geopolítico, con la ruptura de alianzas y focos en Venezuela, Groenlandia y Oriente Medio. El segundo, energético, por el cierre del estrecho de Ormuz, que ha disparado el Brent de 60 a más de 100 dólares por barril. El tercero procede de la inflación, que ha obligado a los bancos centrales a pasar de los recortes esperados a subidas de tipos, dos del BCE y una de la Reserva Federal. El cuarto, la factura de la deuda y las divisas, se refleja en un bono estadounidense a diez años, que llegó a tocar el 5,35%, un nivel que no se veía desde 2002. El dólar, por su parte, ha ejercido esta vez de activo refugio, con el euro en 1,11.
En octubre, Estados Unidos resiste y la Unión Europea se frena, la inflación sigue al alza, la Reserva Federal sube tipos, el BCE se mueve entre el control de los precios y el apoyo a la actividad y la geopolítica ha pasado a ser protagonista. La compañía suma a estos frentes los aranceles, la deuda francesa y la volatilidad.
El impacto se aprecia en los mercados. El Brent sube un 80,5% y el cobre un 16%, mientras la plata cae un 18,7% y el oro un 3,7%. La gestora atribuye el retroceso del metal amarillo al alza de los tipos reales, que eleva su coste de oportunidad. El dólar se revaloriza un 3,6% según el índice DXY y el euro pierde un 4,5% frente a la divisa estadounidense. En renta fija, los índices agregados registran pérdidas que van del 0,9% en los bonos paneuropeos de uno a tres años al 4,3% en la deuda global a más de diez años.
Pese a este entorno, la bolsa mundial sube un 15% en 2026, medida por el MSCI World en euros a 16 de octubre. Acacia Inversión SGIIC atribuye esa resistencia a los beneficios empresariales, la inteligencia artificial y las expectativas, que contrarrestan el peso del coste de la deuda, el petróleo, los riesgos geopolíticos y la inflación.
Tyson contra Federer
La gestora recurre al tenista Roger Federer para explicar cómo afrontar este entorno. En su discurso de graduación en Dartmouth College, en junio de 2024, Federer recordó que ganó el 80% de los 1.526 partidos que disputó con solo el 54% de los puntos. “Invertir no es ganar todos los puntos ni todos los días. Consiste en ganar el partido”, ha explicado Ochagavia.
Acacia Inversión SGIIC traslada esa lección a tres principios: jugar el partido y no el punto, con un modelo de inversión patrimonialista y a largo plazo que no trata de anticipar lo que hará el mercado la semana siguiente. La siguiente idea es no depender de un solo golpe, mediante una diversificación real sobre múltiples pilares que prepara la cartera para distintos escenarios. Por último, es importante prepararse para el siguiente punto, con liquidez, coberturas, activos diferentes e ideas antifrágiles, que funcionan cuando el resto de la cartera no lo hace.
“No sabemos cuándo llegará la siguiente crisis ni cuándo caerá la bolsa. Lo que sí podemos hacer es estar preparados. En Acacia prevenimos, no predecimos”, ha resumido el director de Inversiones.
Posicionamiento
En renta variable, la entidad mantiene una postura cauta. Frente a un índice global, infrapondera Estados Unidos y sobrepondera Europa, Japón y los mercados emergentes. A lo largo del año ha reducido la concentración en inteligencia artificial que se ha formado en los índices y ha rotado hacia salud e infraestructuras, con más peso del factor valor que del crecimiento.
Respecto a la IA, Ochagavia ha comentado: “¿Somos negativos con la IA? No. Sabemos que está ahí y que traerá grandes noticias en el futuro, pero la euforia que hemos vivido estos años, y sobre todo estos meses, nos hace ser más cautos”.
Completa el posicionamiento con coberturas sobre la bolsa estadounidense y la europea. En renta fija, los tipos a largo plazo de Estados Unidos y Japón, en máximos de décadas, han llevado a la gestora a tomar posiciones de duración en ambos mercados. Prefiere la deuda soberana al crédito, que juega en plazos cortos tanto en grado de inversión como en high yield porque los diferenciales, pese a ampliarse en los últimos días, siguen por debajo de su media. Mantiene además alta liquidez, bonos ligados a la inflación estadounidense como cobertura frente a sorpresas en los precios y deuda emergente.
Entre las inversiones alternativas, es positiva en oro, uno de sus activos antifrágiles, que tiene en cartera de forma estructural y cuyo peso ajusta según el ciclo. En divisas, ha reforzado la exposición al dólar como cobertura y conserva posiciones en yen, una divisa que considera muy depreciada.
Fondos multiactivos
La gestora aplica esta filosofía en sus fondos multiactivos, que combinan renta variable, renta fija, renta fija plus, inversiones alternativas, derivados y divisas en tres capas. La estratégica fija la estructura de la cartera a largo plazo, la táctica se adapta al ciclo y la oportunista responde a eventos inesperados.
Los tres vehículos, que este año han cumplido una década, se sitúan en el primer cuartil de sus categorías Morningstar a tres y cinco años, y en el segundo a un año. Las categorías de referencia son las de mixtos defensivos, moderados y agresivos globales en euros, respectivamente.
Entre los fondos de la casa, Acacia Renta Dinámica ha cerrado en positivo todos los ejercicios desde su lanzamiento en 2011, salvo 2018, cuando cedió un 0,12%. Su rentabilidad objetivo, no garantizada, es la de la Letra del Tesoro a 12 meses más 2,5 puntos. Acacia Renta Corto Plazo, el vehículo más reciente de la gestora, busca generar carry y proteger el patrimonio sin volatilidad.
Crecimiento y tecnología
Acacia Inversión SGIIC ha crecido un 40% en los dos últimos ejercicios hasta alcanzar los 800 millones de euros de patrimonio bajo gestión en 2026, según avanzó su consejero delegado, Álvaro Vitorero. La firma ha incorporado la inteligencia artificial a su trabajo diario, pero descarta que vaya a sustituir a sus profesionales. “Los grandes grupos financieros se apresuran a implantar inteligencia artificial en sus megaestructuras con el objetivo único de reducir costes. Crean modelos universales, café para todos, y bajan la calidad de su servicio. No pensamos que los clientes prefieran hablar con su banquero robot”, ha sostenido Vitorero. El consejero delegado subraya que la casa no tiene dos carteras iguales, porque cada inversor parte de un objetivo y una percepción del riesgo propios, y que mantiene la independencia, la transparencia y la coinversión como señas de identidad.
En sus 29 años de historia, Acacia Inversión SGIIC registra una rentabilidad anual ponderada por patrimonio del 4,42%, frente al 3,25% de un índice de referencia y al 2,13% del IPC, con datos a 30 de septiembre de 2026. El índice combina a partes iguales la renta variable europea, representada por el STOXX Europe 600, y la renta fija europea a corto plazo, a través del J.P. Morgan GBI EMU 1-3. “Prevenir, simplemente evitar accidentes, es lo que nos ha llevado a generar esa diferencia de comportamiento y de retorno financiero”, ha añadido Vitorero.
El fin del orden de posguerra
La reunión incluyó un coloquio sobre geopolítica con Jorge Dezcallar, exdirector del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y exembajador de España en Estados Unidos, Marruecos y la Santa Sede, y el columnista Enrique Portocarrero, director del Círculo de Empresarios Vascos.
Dezcallar considera que el orden internacional que ha permitido 80 años sin guerras directas entre grandes potencias llega a su fin por tres razones. La primera es una aceleración histórica sin precedentes, impulsada por cuatro revoluciones simultáneas, la robótica, la digital, la genética y la demográfica. La segunda, que China y Rusia trabajan para acabar con él. La tercera, que Estados Unidos, su principal valedor, lo cuestiona bajo la presidencia de Donald Trump. El resultado, a su juicio, supone “el fin del dominio occidental”.
El exdiplomático observa que el centro de gravedad económico se desplaza hacia el estrecho de Malaca, donde se concentran el 65% de la población y el 62% del PIB mundiales, y recuerda que el G7 genera ya menos riqueza que los BRICS. El continente europeo, con el 5% de la población y el 50% del gasto social del planeta, afronta este cambio de ciclo en una posición débil. «Europa ha cometido varios errores. Uno es poner nuestra seguridad en manos de Estados Unidos, nuestro comercio en manos de China y nuestra energía en manos de Rusia, cuando ninguno de los tres ha resultado fiable», advierte.
Por su parte, Dezcallar prevé que ninguna economía europea figure entre las diez mayores del mundo en 2050 y defiende una integración que pase por un mercado de capitales común, políticas compartidas en migración, energía y defensa y el fin de la regla de la unanimidad. Entre los focos de debilidad cita a Francia, cuya deuda rebasa el 120% del PIB, con un déficit de más del 5% y un crecimiento del 0,5%.
En Oriente Medio, no descarta que Israel y Estados Unidos retomen los ataques sobre Irán tras las elecciones legislativas estadounidenses de mitad de mandato, lo que podría provocar mayores daños en las infraestructuras de la región y nuevas subidas de los precios de la energía. Sobre esos comicios, da por prácticamente seguro que los demócratas ganarán la Cámara de Representantes y abre la puerta a un cambio de mayoría en el Senado, que limitaría al presidente a gobernar mediante órdenes ejecutivas.
Respecto a la inteligencia artificial, defiende regularla sin frenar la innovación, algo que ve difícil mientras China y Estados Unidos compitan por liderarla. Aunque admite no saber hasta qué punto, percibe “una enorme burbuja” en el sector y cuestiona que Nvidia pueda valer 5 billones de dólares, “dos veces y media o tres veces lo que es España”.



