Última actualización: 11:58 / Miércoles, 15 Enero 2020
En Valencia o Bilbao

Abante aboga por estar invertidos pero ser tácticos en 2020, un año en el que quiere contratar a 30 personas y abrir nuevas oficinas

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satrustregui
  • “Vemos la oportunidad de comprar seguros contra incendios baratos, que permitirán cubrirnos si en algún momento llegan la volatilidad o los nervios"
  • “Desde fuera nos ven con bastante irrelevancia porque el estrés político es o ha sido mayor en otros países y porque salirse del corsé europeo es complejo"
  • "Que haya buena gestión no es suficiente: solo la combinación de gestión y asesoramiento produce buenos resultados”
  • Tras crecer un 24% en activos en 2019 y contratar a 33 personas, buscan contratar a otras 30 personas este año y abrir nuevas oficinas en plazas como Bilbao o Valencia

Abante afronta 2020 con un prudente optimismo, que les lleva a recomendar estar invertido como máxima, pero ser tácticos para adaptarse a las condiciones del mercado. Así lo explicaron sus expertos en una presentación con periodistas esta mañana, en la que Marta Campello, socia y gestora de Abante, explicaba cómo ha ido modulando su exposición al riesgo el equipo de selectores de la entidad.

“En 2019 vimos oportunidades y por eso subimos el riesgo del Abante Selección (la cartera modelo) al 65%, teniendo en cuenta que la exposición media suele estar en el 50%. Pero tras el buen primer semestre, fuimos reduciendo el nivel de riesgo, una estrategia que nos ha permitido cerrar el año con nuestros fondos de la gama beta, la más antigua de la entidad, de 2002, en máximos históricos”, explicaba, recordando la máxima de que “se pueden tener buenas noticias y bajos precios, pero no las dos cosas a la vez”. De cara a este año, defiende que “hay que estar invertidos, aunque modulando el nivel de riesgo”, de forma que actualmente la exposición a bolsa está en niveles neutrales (de en torno al 47%-48%) pero con coberturas. “Vemos la oportunidad de comprar seguros contra incendios baratos, que permitirán cubrirnos si en algún momento llegan la volatilidad o los nervios, por razones conocidas como Irán o la guerra comercial, o por otras que no imaginamos”, explicaba. Esa protección se traduce en opciones sobre el S&P 500, un mercado donde ven mayor complacencia y precios que, por ejemplo, en Europa.

De hecho, en su selección de gestores, equilibrada según Campello -y que siguen enriqueciendo con la incorporación de “gestores extraordinarios”-, y aunque reconoce que ven compañías muy buenas en EE.UU. que no se quieren perder (lo que explica que sigan invertidos en ese mercado), ven menos margen de mejora que en otras regiones, debido a sus mayores valoraciones. “Si Europa se quita la piedra en el zapato del riesgo político (parece que el Brexit será un divorcio ordenado) y si se pone en marcha un plan fiscal del que habló Draghi, tendrá un horizonte más despejado”, por lo que favorecen la exposición al viejo continente. El año pasado también incorporaron bolsa emergente a su fondo de bolsa global (con una posición del 5%), mientras son más neutrales con Japón.

En la presentación, Joaquín Casasús, director general de Abante, también dibujó un escenario de poca intensidad en el crecimiento y baja inflación, pero también sin grandes excesos, de forma que el ciclo puede alargarse mucho en el tiempo (“esta ola puede ser bastante larga”, dijo), por lo que recomendó estar bastante invertidos (porque no se esperan grandes caídas si no hay cambios sustanciales en el comportamiento de la economía), pero reconociendo que los mercados también son más sensibles a factores exógenos, por lo que también hay que ser muy tácticos.

Entre los “rayos” que pueden caer, destacó el riesgo de un cambio de sesgo de los bancos centrales si el entorno de tipos bajos y baja inflación se ve interrumpido por un repunte de los precios del petróleo, aunque ve ese escenario muy poco probable. Un segundo aspecto serían las elecciones en Estados Unidos, difíciles de prever, aunque considera que lo más probable es una nueva victoria de Trump. Si no es así, todo dependerá del candidato demócrata: si cuenta un perfil más radical y revierte la rebaja fiscal o causa daños a las tecnológicas el mercado sufrirá pero si su perfil es moderado eso no ocurrirá.

España, riesgo político limitado

Sobre el riesgo político en España, y en un contexto en el que Europa puede empezar a mejorar si revierten algunos de sus problemas, Casasús consideró que España se verá más condicionada por lo que ocurra fuera que por sus problemas internos: “El peso de cómo lo haga Europa es clave. Es deseable que los políticos no pongan palos en las ruedas al crecimiento”, indicó. En su opinión, “desde fuera nos ven con bastante irrelevancia porque el estrés político es o ha sido mayor en otros países y porque salirse del corsé europeo es complejo. Creo que no nos ven como un país con suficiente entidad para saltarnos todas las reglas y el consenso europeo y tampoco parece que esté en el interés del gobierno actual”, añadió.

Para Santiago Satrústegui, presidente de Abante, habrá que ver cuál es el consenso en el gobierno, en el que se aúnan diferentes sensibilidades políticas, pero “la clave fundamental será la prima de riesgo, que dará medida de la influencia de la política en la bolsa española”. Fuera de eso, el mercado español se enfrente a una dinámica más global, donde habrá que vigilar empresa por empresa y sector por sector. “Ya no se puede mirar a los países como compartimentos estancos”, indicó. Además, alabó el nombramiento de José Luis Escrivá como ministro de Seguridad Social: “Ha sido un acierto del gobierno optar por un perfil técnico y menos político para ayudar a solucionar el problema de las pensiones”.

Un 24% de crecimiento en 2019

En la presentación, Satrústegui hizo balance de un buen año para la entidad, que ha cerrado con buenas rentabilidades en sus fondos y con unos clientes que han aprovechado ese buen comportamiento, algo que se ha conseguido con un buen asesoramiento. Porque, para el experto, “que haya buena gestión no es suficiente: solo la combinación de gestión y asesoramiento produce buenos resultados”.

Abante cerró el año pasado con rentabilidades récord en sus fondos, un crecimiento del 10% en el número de clientes (hasta los 7.450) y del 24% en activos bajo gestión, hasta los 3.800 millones, en un año en el que también firmó una alianza estratégica con Mapfre (la aseguradora compró el 10%, con posibilidad de hacerse hasta con un 20% en tres años) para crear una competitiva plataforma independiente de asesoramiento financiero y distribución de productos y para seguir creciendo. “Existe una fuerte conexión y de aportar valor y se confirman las bondades de esta operación, que nos da más recursos y nos permite hacer más cosas a la vez que nos permite seguir siendo independientes”, explicó.

De hecho, la firma seguirá ampliando su equipo: “Tenemos previsto contratar en 2020 a otras 30 personas, tras incorporar a 33 en 2019, para lo cual abriremos dos procesos, en abril y en junio, con el objetivo de reforzar las diferentes áreas de la compañía, con especial foco en el área comercial”. El plan para este año contempla también la posibilidad de abrir oficinas en grandes plazas donde aún no están presentes, como Bilbao o Valencia, tras la apertura reciente de su oficina en Málaga, con Rafael Romero al frente.

En sus planes de futuro también entra la ESG, de la mano de Mapfre, y con la idea de que todo ha de enfocarse hacia la sostenibilidad: “Es un tema global, de la gestora y a la hora de seleccionar valores porque el que no cumpla va a tener peores rentabilidades”.

Sobre la competencia en la industria, ante la llegada de nuevas entidades como la presentada ayer por Javier Marín, Singular Bank, habló de un cambio cultural lento pero que deja clara la necesidad de un asesoramiento de calidad en España que deja sitio para nuevos proyectos, donde lo importante es la vocación de largo plazo.

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