Numerosos gestores de activos estadounidenses se preparan para crear clases de acciones de fondos cotizados en bolsa (ETFs) para sus fondos de inversión, en un proceso en el que surgen cuestiones lógicas, como qué potencial tiene esta técnica y qué retos puede plantear su uso, entre otras. Un estudio de Brown Brothers Harriman (BBH) analiza los pros, los contras y las consideraciones a tener en cuenta de cara a la entrada de estos vehículos.
En otoño de 2025, la SEC estadounidense anunció una decisión histórica que debería allanar el camino para que los gestores de fondos ofrezcan clases de acciones de fondos cotizados en bolsa dentro de los fondos de inversión existentes: concedió a la firma de inversión Dimensional Fund Advisors, con sede en Texas, el derecho a añadir clases de acciones de ETFs a sus fondos de inversión.
De esta manera, la SEC rompió un largo estancamiento del mercado que podría desencadenar la creación de una oleada de nuevas clases de acciones de ETFs de fondos de inversión. Con motivo de esta decisión, más de 60 sponsors -de los 80 que presentaron inicialmente la solicitud- han vuelto a presentar solicitudes para clases de acciones de ETFs.
¿Por qué ahora?
En BBH explican que el espectacular crecimiento de la industria de ETFs ha animado a muchos gestores de activos a plantearse formas de diseñar y remodelar sus gamas de fondos de inversión para ofrecer las ventajas de los fondos cotizados. Desde la primera conversión de un fondo de inversión en ETF en 2021, las conversiones se han convertido en un enfoque cada vez más popular.
Sin embargo, este proceso “puede resultar complicado”, según apuntan desde BBH, puesto que en algunos casos, “presenta limitaciones y complejidades para la distribución”, lo que requiere cuentas de corretaje para todos los inversores.
Ventajas
Permitir que un fondo ofrezca tanto clases de acciones de fondos de inversión como de ETFs podría, según apuntan en BBH:
1.- Promover la eficiencia fiscal.
2.- Fomentar un mercado más competitivo.
3.- Permitir a los proveedores ofrecer comisiones más bajas y operaciones en tiempo real a los clientes, al tiempo que se ofrece una mayor flexibilidad en la cartera.
4.- Ampliar las opciones de los inversores mediante el desarrollo de nuevos productos.
Para los sponsors, las clases de acciones de los ETFs ofrecen la posibilidad de:
1.- Demostrar un historial de rendimiento y resultados más amplio.
2.- Ampliar la eficiencia fiscal a un grupo más amplio de inversores.
3.- Optimizar las cestas de los ETFs para mejorar la liquidez.
4.- Aumentar el acceso de los inversores a sus estrategias de inversión.
5.- Aprovechar las economías de escala.
Detalles técnicos y contrastes entre estructuras
La SEC sigue centrada especialmente en garantizar un trato equitativo a los inversores de todas las clases de acciones en esta novedosa estructura, concretamente en lo que se refiere a la subvención cruzada de gastos y al impacto fiscal global para los inversores en un fondo común de activos de cartera.
Dado que la mayoría de los inversores particulares compran y venden acciones de ETFs entre sí a través de los mercados cotizados, los ETFs cuentan con un mecanismo para protegerlos de un alto volumen de transacciones directas de cartera. A diferencia de los fondos de inversión, la mayoría de los ETFs también pueden reducir o eliminar la posibilidad de distribuciones de ganancias de capital mediante la entrega «en especie» de valores, el mecanismo para crear o rescatar acciones de ETFs directamente con el fondo, a menudo denominado mercado primario.
El proceso de entrega en especie limita los costes de negociación asociados a la gestión de carteras. Además, cualquier coste asociado a la negociación en efectivo suele ser reembolsado por un participante autorizado. Esto contrasta con el proceso de gestión de carteras de un fondo de inversión, donde los costes de negociación y los impuestos son inherentes a la estructura y son compartidos por los inversores finales.
Por último, los ETFs se invierten principalmente en su totalidad, mientras que los gestores de fondos de inversión suelen reservar una asignación de liquidez para respaldar la gestión eficiente de la cartera y los reembolsos de los fondos. Este posible «lastre del efectivo» sobre el rendimiento introduce una variable única en el ETFs en una estructura de clases de acciones múltiples.
Consideraciones para el lanzamiento de clases de acciones en Estados Unidos
1.- Distribución: No se pueden pasar por alto las ramificaciones comerciales de esta estructura para la estrategia de distribución de un sponsor, tal y como apuntan desde BBH. Las plataformas de distribuidores “ya están examinando el tratamiento de las estructuras de clases de acciones múltiples”, en las que las clases de acciones de fondos mutuos y ETFs pueden crear conflictos con la norma Reg BI.
La estructura de clases de acciones múltiples promueve un enfoque de distribución independiente del producto, “lo que ofrece una amplia variedad de opciones a los inversores”. Pero la incorporación de los ETFs puede “introducir nuevos canales o inversores (además de un nuevo tipo de producto) para el gestor de activos, lo que crea la necesidad de formación y educación”.
Las firmas también podrían considerar nuevos recursos de apoyo a las ventas, como especialistas en ETFs, para dotar a los equipos de conocimientos específicos sobre los ETF y/o una orientación eficaz hacia los clientes potenciales en estos nuevos canales.
Los planes de remuneración de ventas existentes deberán calibrarse para incentivar adecuadamente los ETFs, teniendo en cuenta la estructura y los matices únicos de la distribución de los fondos cotizados. También será importante que los sponsors consideren los precios en relación con otras clases de acciones y comprendan la posible incertidumbre que existe con la duplicidad de una estrategia de inversión, ahora en un ETF.
Por último, las conversiones o los intercambios (cuando los accionistas de fondos de inversión quieren pasar a la clase de acciones del ETF) presentan complejidades operativas que actualmente no tienen solución en todo el sector. En BBH explican que dada su complejidad, los sponsors, las plataformas de distribuidores y los administradores “deberán colaborar estrechamente».
2.- Tareas pendientes. Es necesario priorizar los siguientes objetivos para obtener la aprobación, implementar y demostrar una buena gobernanza tras el lanzamiento:
‒ El desarrollo de una metodología eficaz de asignación contable para los gastos y los impuestos a nivel del fondo y de la clase de acciones (cuando proceda)
‒ La creación de un informe inicial del asesor en el que se describan los beneficios previstos para los inversores en todas las clases de acciones
‒ La construcción de un marco de gobernanza de supervisión continua
‒ La supervisión formal del consejo de administración mediante un examen periódico y un informe que evalúe si la estructura sigue respondiendo a los mejores intereses de cada clase de acciones. Esto incluirá factores como los gastos de negociación, las ganancias de capital y la pérdida de liquidez.



