Los productos de inversión en activos digitales experimentaron una marcada desaceleración en reembolsos en la última semana, tras un inicio de año de fuertes desinversiones. En la semana con cierre el 6 de febrero, la salida de flujos totalizó 187 millones de dólares, muchos menos que los 1.700 millones de desinversión registrados en cada una de las dos semanas anteriores, según cifras de CoinShares. Los cambios en el ritmo de las salidas, históricamente, sugieren puntos de inflexión en la confianza de los inversores. Por lo tanto, la reciente desaceleración de las salidas podría significar un posible punto mínimo en el mercado.
La última corrección de precios ha hecho que el total de activos gestionados (AuM) baje hasta los 129.800 millones de dólares, el nivel más bajo desde el anuncio de los aranceles estadounidenses en marzo de 2025, que también coincidió con un mínimo local en los precios de los activos. La actividad fue excepcionalmente intensa, con un volumen de ETPs que alcanzó un récord de 63.100 millones de dólares durante la semana, superando el máximo anterior de 56.400 millones de dólares establecido en octubre del año pasado.
Otro movimiento que da a entender que el universo cripto da signos de estabilización reside en la reciente actividad del mayor ETF de bitcoin al contado del mundo, el iShares Bitcoin Trust (IBIT) de BlackRock. Este fondo cotizado registró el jueves 5 de febrero más de 10.000 millones de dólares en volumen negociado y 284 millones de participaciones, estableciendo un nuevo récord diario desde su lanzamiento hace más de dos años, según citan en eToro. Además, la actividad en el mercado de opciones sobre IBIT se disparó, con más de 2,33 millones de contratos negociados y 900 millones en primas pagadas, la mayor cifra en un solo día hasta la fecha.
Algunos analistas citados por la plataforma atribuyen este repunte de actividad a hedge funds que se vieron obligados a liquidar sus posiciones al romperse niveles clave en el precio del bitcoin. “Con esta capitulación en IBIT aparentemente superada, algunos observadores apuntan a que podríamos estar cerca de un suelo de mercado, dado que la presión vendedora asociada a las salidas en los ETFs estaría remitiendo”, aseguran en la firma.
El perfil de largo plazo, intacto
Desde CoinShares apuntan que la salida masiva de inversores de los productos financieros vinculados a criptoactivos es una combinación de factores, entre ellos, el nombramiento de Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, un perfil menos dovish de lo que temía el mercado a raíz de las presiones del presidente Donald Trump para bajar los tipos de interés; la venta continuada de grandes volúmenes (“ballenas”) asociada al ciclo de cuatro años y el aumento de la volatilidad geopolítica. Desde los máximos alcanzados en octubre de 2025, los activos totales gestionados (AuM) han caído en más de 70.000 millones de dólares estadounidenses.
Desde la plataforma Kraken aseguran que la tesis de largo plazo del bitcoin no ha cambiado de forma sustancial a pesar de la reciente volatilidad de estas semanas. La plataforma explica que los periodos de distribución no alteran las propiedades esenciales que convierten a la mayor criptomoneda del mundo en una forma de dinero especialmente robusta: su oferta fija, su emisión programada y su arquitectura descentralizada permiten a particulares e instituciones tomar decisiones financieras con mayor certidumbre en horizontes temporales largos, comentan.



