A pesar del creciente uso de herramientas digitales de inversión, los inversores continúan confiando en el asesoramiento financiero humano, según revela la última edición de Cerulli Edge — U.S. Advisor Edition. Incluso entre los inversores más jóvenes y familiarizados con la tecnología, la demanda de asesoramiento formal se mantiene firme.
Las herramientas en línea facilitan el seguimiento de presupuestos y la gestión de inversiones, pero los inversores aún muestran reticencia a delegar completamente sus decisiones financieras a estas plataformas. La investigación de Cerulli indica que solo el 25 % de los inversores en sus 50 años, y apenas el 9% de los que tienen 70, prefieren un asesor exclusivamente en línea.
Aunque los hogares más jóvenes son más proclives a optar por la interacción digital, solo el 36% de quienes consideran esenciales las herramientas en línea para seguir sus objetivos financieros también prefieren asesoramiento exclusivamente digital. Por el contrario, el 46% afirma que prefiere contar con un asesor humano como parte de su relación financiera.
“Los inversores afluentes continúan valorando tener a un profesional financiero capacitado a su lado, con quien puedan discutir sus planes y metas. Además, los inversores minoristas otorgan gran importancia a que su proveedor financiero disponga de un sitio web sólido, que permita acceder fácilmente y visualizar toda su situación financiera”, comentó John McKenna, analista senior de la consultora.
Entre las herramientas más valoradas, la agregación de cuentas destaca como clave. Este recurso, fundamental en los programas de planificación financiera para integrar activos externos, es considerado importante por el 72 % de los inversores afluentes. No solo se percibe como esencial para la relación con el asesor, sino que también se utiliza activamente: el 63 % de estos inversores afirma haber empleado herramientas en línea para comprender mejor su situación financiera.
Los asesores financieros que integren de manera efectiva estas herramientas digitales, usadas habitualmente por sus clientes, estarán mejor posicionados para retenerlos y fortalecer sus relaciones. “Es fundamental que los asesores aseguren que su tecnología sea completa y fácil de usar, permitiendo conversaciones profundas con los clientes y generando información accionable y rastreable”, concluyó McKenna.



