Los protagonistas globales del mercado de fusiones y adquisiciones (M&A) encaran 2026 con una visión cauta, pero constructiva. Así lo revela el SS&C Intralinks H1 2026 Global M&A Dealmakers Sentiment Report, elaborado en conjunto con Reuters Events, que recoge la opinión de más de 400 profesionales de M&A provenientes de private equity, asesoría financiera y corporaciones a nivel global.
El informe indica que, si bien persisten desafíos relevantes, como el mayor costo del capital, la volatilidad de los mercados y la incertidumbre regulatoria, los dealmakers identifican oportunidades claras para reasignar dry powder y ejecutar transacciones con una lógica más estratégica y selectiva.
“El entorno actual presenta desafíos formidables, pero también oportunidades extraordinarias para quienes logren navegar la incertidumbre con precisión estratégica”, señaló Bob Petrocchi, Co-Head de SS&C Intralinks.
De acuerdo con el sondeo, el 45% de los encuestados espera un aumento de la actividad de M&A y financiamiento en los próximos seis meses, mientras que un 34% anticipa que la actividad se mantendrá rezagada durante la primera mitad de 2026. Aun así, una amplia mayoría considera que las operaciones actualmente postergadas se reactivarán dentro de los próximos 12 meses.
El principal factor detrás de los retrasos en transacciones sigue siendo el mayor costo del capital, seguido por la volatilidad de mercado, la incertidumbre regulatoria y los riesgos geopolíticos.
El middle market concentra el interés
El informe muestra un marcado interés por las operaciones de middle market. Cerca de la mitad de los encuestados espera participar en transacciones por debajo de los 2.000 millones de dólares, mientras que solo un 36% prevé trabajar en deals superiores a los 10.000 millones de dólares.
Este sesgo refleja un entorno en el que los dealmakers priorizan operaciones manejables, con menor complejidad financiera y regulatoria, y con mayor visibilidad en términos de creación de valor.
Private equity: apuesta por los sectores defensivos
En el universo de private equity, la estrategia dominante apunta a sectores considerados resilientes ante ciclos económicos adversos. Un 53% de los encuestados espera desplegar capital en áreas como Healthcare y Utilities, mientras que private credit continúa atrayendo interés (43%), al igual que el sector Defensa (41%).
Este enfoque defensivo refleja las lecciones aprendidas en ciclos recientes y una mayor disciplina en la asignación de capital.
Pero más allá de las transacciones, el informe destaca las prioridades estratégicas de los dealmakers en el actual entorno. Un 56% está realizando inversiones para mejorar la eficiencia operativa, con foco en cloud computing e inteligencia artificial. En paralelo, un 49% busca expandirse a nuevos mercados geográficos, con expectativas de mayor actividad en Europa.
Además, muchos participantes señalan la intención de cerrar operaciones antes de un posible endurecimiento de las condiciones regulatorias y fiscales, junto con otros motores de actividad como la optimización de cadenas de suministro, la simplificación organizacional y el aumento de participación de mercado.
El mensaje central del reporte es claro: 2026 favorecerá a los dealmakers con pensamiento estratégico, buen posicionamiento y timing preciso. En un entorno más selectivo, la capacidad de ejecutar operaciones con eficiencia y foco sectorial será clave para capturar valor.



