Los recientes cambios regulatorios impulsados por la Administración Trump en torno a las criptomonedas están generando un notable aumento del interés por parte de firmas de capital privado y capital de riesgo, según un nuevo estudio encargado por Ocorian, proveedor global de servicios financieros.
Según el informe, el 90% de las firmas encuestadas está invirtiendo o explorando activamente oportunidades en el sector cripto, como consecuencia directa del nuevo entorno regulatorio. Además, el 80% de los encuestados espera que sus inversiones en activos digitales aumenten durante los próximos tres años, y un 15% anticipa un crecimiento significativo. El estudio se basa en entrevistas con altos ejecutivos de capital privado y capital de riesgo del mercado medio en Estados Unidos y Canadá, responsables de gestionar activos por un total de 335.250 millones de dólares.
El presidente Donald Trump, quien hizo campaña con la promesa de convertir a Estados Unidos en la “capital cripto del mundo”, ha impulsado una serie de medidas clave desde su regreso a la Casa Blanca. En marzo de 2025, emitió una orden ejecutiva para la creación de la Reserva Estratégica de Bitcoin y el Acopio de Activos Digitales de Estados Unidos, con el objetivo de integrar formalmente los activos digitales en la política económica nacional.
Además, la administración estableció el Grupo de Trabajo Presidencial sobre Mercados de Activos Digitales, presidido por el inversor David Sacks, que busca fortalecer la colaboración público-privada y modernizar el marco regulatorio del sector.
En julio de 2025, Trump firmó la Ley GENIUS, la primera legislación federal integral sobre criptomonedas, que introduce estándares claros para las stablecoins, regula la emisión de tokens y exige transparencia en las reservas. En paralelo, la Cámara de Representantes aprobó la Ley de Claridad, destinada a diferenciar entre commodities digitales y valores financieros, y la Ley Anti-CBDC, que limita la capacidad de la Reserva Federal para emitir una moneda digital oficial.
Estas acciones, junto con la creación del Grupo de Trabajo Cripto 2.0 por parte de la SEC, reflejan un cambio estratégico más amplio que busca consolidar a Estados Unidos como un centro global de innovación en activos digitales, sustituyendo la ambigüedad normativa por una política clara, duradera y con visión de futuro.
Tanner Kreger, consultor sénior en Ocorian, afirmó que la determinación de Washington por posicionar a Estados Unidos como líder mundial en el ámbito cripto está transformando la cautela del capital privado y de riesgo en entusiasmo concreto.“Como dijo Satoshi Nakamoto, ‘podría tener sentido conseguir algo por si acaso se vuelve popular’. A la vista del 90% de los gestores que ya están invirtiendo o preparándose para hacerlo, parece que ese momento ha llegado”, concluyó.