Durante décadas, invertir en vivienda ha requerido un alto desembolso inicial, además de una gestión compleja. La tokenización de activos inmobiliarios está transformando este punto de entrada, ofreciendo oportunidades de participación que antes estaban reservadas a grandes capitales. Gracias a esta tecnología, los inversores pueden entrar en propiedades desde 100 euros, frente a los 25.000 que normalmente se requieren para adquirir un inmueble, lo que supone una reducción de la barrera de entrada de más del 99%, explican desde Equito.
Esta evolución se refleja también a nivel global, donde el mercado de activos del “mundo real” tokenizados (RWA) se ha disparado recientemente: en 2025, el valor del mercado RWA alcanzó los 24.000 millones de dólares tras un crecimiento del 380 % en tres años. Esta tendencia refleja cómo la tokenización está atrayendo a nuevos inversores, incluyendo muchos que se acercan por primera vez a la inversión (“first-time investors”).
Además —según datos de 2025— el total de activos reales tokenizados a escala global superó los 120.000 millones de dólares; de ese volumen, más del 57 % corresponde a activos inmobiliarios, lo que posiciona al real-estate como el eje principal de la tokenización a nivel mundial.
Más allá del tamaño del mercado, la tokenización aporta ventajas muy concretas para el inversor minorista: permite empezar con importes reducidos y con una operativa más sencilla, facilita la facilita la diversificación al repartir una inversión pequeña entre distintos activos inmobiliarios y mejora la transparencia al quedar las participaciones registradas con trazabilidad. Además, puede ofrecer una salida potencial cuando existe demanda, al habilitar la compraventa de participaciones sin necesidad de vender el inmueble completo.
“La tecnología blockchain no solo está cambiando cómo invertimos, sino también quién puede invertir. En Equito trabajamos para que la inversión inmobiliaria sea más comprensible, accesible y transparente, donde todos tengan la oportunidad de participar en activos que antes estaban reservados a grandes inversores», subraya Robin Decaux, CEO y cofundador de la entidad.



