El impacto negativo de la guerra entre EE.UU. e Irán también se deja nota en los vehículos alternativos. Es el caso de los hedge funds. Durante el mes de marzo, estos fondos reportaron alrededor del mundo sus caídas más profundas desde 2022, como consecuencia de la volatilidad generada por este conflicto bélico. De acuerdo con un reporte de Goldman Sachs para sus clientes, en el tercer mes de año en curso estas estrategias respondieron a la volatilidad retirándose, vendiendo acciones globales por cuarto mes consecutivo y al ritmo más rápido en 13 años.
Los hedge funds tienen generalmente como objetivo generar rendimientos extraordinarios para justificar sus comisiones, pero varias estrategias se vieron afectadas en el primer trimestre del año por el contexto geopolítico global, tras un 2025 espectacular. Según el informe, los grandes fondos multigestores, entre los que se incluyen el fondo multistrategia insignia de Dmitry Balyasny y ExodusPoint, de Michael Gelband, se enfrentaron a importantes caídas durante el mes y el trimestre. Por ejemplo, Balyasny Asset Management bajó un 4,3% en marzo y 3,8% durante el trimestre; por su parte ExodusPoint registró caídas del 4,5% en marzo y del 2% en total durante el trimestre. Y Citadel, el hedge fund fundado por el multimillonario Ken Griffin, que contaba con 69.000 millones de dólares en activos bajo gestión al 1 de marzo, tuvo un trimestre con resultados dispares. Su fondo Global Fixed Income cayó 8,2% en marzo y acumula un descenso del 5,5% en lo que va de año, mientras que su fondo Tactical Trading subió 1,8% en marzo y ha subido 5,3 % en lo que va de año.
Según las conclusiones de Goldman Sachs enviada a sus clientes el 1 de abril, la caída registrada durante marzo fue la mayor desde enero de 2022, cuando los inversores centraron su atención en torno a una Reserva Federal (Fed) cada vez más agresiva, así como a la tensión geopolítica. Para algunos expertos, este récord podría ser una advertencia temprana del deterioro en la liquidez del sistema financiero global.
El riesgo del conflicto
El documento también repara en que detrás de la caída del 4,63% del índice S&P 500, se esconde la ola de ventas globales de acciones más rápida en 13 años. «Este fenómeno indica que, ante la incertidumbre macroeconómica, los fondos institucionales están llevando a cabo una profunda reevaluación y configuración de activos defensivos. Si el conflicto geopolítico se intensifica aún más provocando una interrupción real en el suministro de petróleo, la economía global podría enfrentarse a la severa prueba del riesgo de estanflación. En este escenario, la reducción en las expectativas de ganancias empresariales resonará con las altas tasas libres de riesgo, llevando el mercado bursátil a enfrentar una segunda ola de presión para reducir valoraciones», según señalan los análisis recurrentes de las gestoras
Por su parte, en el mercado de renta fija, el rendimiento de los bonos a largo plazo está siendo tironeado por la prima de inflación y las entradas de capital en busca de seguridad, mostrando un patrón de alta volatilidad y oscilación. Mientras tanto, en los mercados de divisas las monedas con características de refugio seguro y aquellas relacionadas con exportación de materias primas han recibido soporte, mientras que las de las economías asiáticas altamente dependientes de importaciones de energía han sufrido una notable presión, lo que en parte explica el trasfondo macroeconómico detrás del fuerte golpe al valor neto de los hedge funds asiáticos.



