Los gestores de fondos de crédito privado en Norteamérica esperan que las condiciones en torno a la tensión financiera y los impagos se estabilicen y mejoren gradualmente durante los próximos 12 meses, según un informe independiente encargada por Ocorian, proveedores de servicios para activos en Estados Unidos y a nivel global.
El estudio, realizado entre gestores de crédito privado de Estados Unidos y Canadá que supervisan activos por valor de 1 billón de dólares bajo gestión, dibuja un mercado que no es ni complaciente ni defensivo, sino cada vez más disciplinado a medida que madura y absorbe los efectos de un rápido crecimiento.
Más de cuatro de cada cinco gestores (el 84%) esperan que el nivel de tensión financiera e impagos entre los prestatarios mejores en el próximo año, mientras que otro 10% prevé que las condiciones se mantengan en líneas generales sin cambios. Solo una pequeña minoría (6%) anticipa un deterioro. Los resultados sugieren que los gestores consideran que el estrés actual es manejable y que ya está reflejado en los estándares de concesión de crédito, en los precios y en el seguimiento de las carteras.
Los gestores señalan una estructuración más estricta, un mayor grado de interacción con los prestatarios y una mayor selectividad como elementos clave de su perspectiva. Se espera un uso creciente de los intereses payment-in-kind (PIK), ya que el 90% anticipa cierto aumento en los próximos dos años. Más que verse como una solución en sí misma, el PIK se percibe como una herramienta de gestión de flujos de caja que puede dar margen a los prestatarios, al tiempo que exige un escrutinio más estrecho y una supervisión más activa por parte de los prestamistas.
Al mismo tiempo, los gestores mantienen una visión realista sobre los riesgos asociados al rápido crecimiento del sector. El mercado global de crédito privado, estimado en torno a los 3 billones de dólares a comienzos de 2025 y con previsiones de alcanzar los 5 billones en 2029**, continúa atrayendo capital, intensificando la competencia por los activos.
En torno al 71% de los gestores se declara muy preocupado por el riesgo de que las fuertes entradas de capital fomenten una concesión de crédito agresiva, mientras que el resto se muestra bastante preocupado. Esta ausencia de complacencia refleja una mayor concienciación sobre la disciplina en la originación como factor diferenciador en un mercado cada vez más concurrido.
Los gestores también son conscientes de la opacidad inherente a los mercados de crédito privado, reconociendo que la limitada transparencia puede complicar la valoración y la evaluación del riesgo. No obstante, los encuestados subrayan que esta opacidad es una característica histórica de la clase de activo y no una vulnerabilidad nueva, lo que refuerza la importancia de la gobernanza, el reporting y los controles operativos.
Todos los gestores encuestados afirmaron mantener un nivel elevado de vigilancia sobre los focos de tensión financiera y el riesgo de impago, y más de la mitad (55%) se declararon muy preocupados. Esta preocupación no se plantea como alarmismo, sino como una parte esencial de la gestión profesional del riesgo en un mercado diseñado para poner precio, supervisar y gestionar el estrés crediticio.
Vincent Calcagno, responsable de crecimiento en Estados Unidos de Ocorian, señaló: «Aunque los gestores de crédito privado están asumiendo riesgo, no lo están ignorando. La expectativa de un crecimiento continuado convive con una evaluación realista de los riesgos, las valoraciones y la incertidumbre en materia de políticas. Es un mercado que se está adaptando, no replegando».



