Según datos de The Simple Rent, red de agentes inmobiliarios especializados en el lujo, el mercado residencial de lujo arranca 2026 con un perfil de comprador más sofisticado y, sobre todo, más estratégico: el High Net Worth Individual (HNWI) ya no compra solo “la casa soñada”, sino una pieza dentro de una cartera global en la que pesan la diversificación geográfica, la preservación de capital y la facilidad de salida.
En España, ese cambio de estrategia se traduce en más operaciones en zonas prime, mayor competencia por el producto realmente exclusivo y un auge de la compra orientada a rentabilidad y protección frente a la inflación.
Sonia Campuzano, CEO de The Simple Rent afirma: «Madrid lidera el ranking global entre las ciudades preferidas por compradores Ultra High Net Worth Individuals (UHNWI), por encima de destinos tradicionales como Miami o Mónaco».
Según datos recogidos por The Simple Rent, red de agentes especializados en alto standing, el mercado está viviendo una aceleración del ritmo comercial en ubicaciones premium. “Todas las semanas aparece una nueva propiedad que supera el precio de la anterior. Lo extraordinario es que apenas duran en el mercado”, afirma la CEO, Sonia Campuzano.
El fenómeno tiene detrás una mezcla de factores: demanda internacional, compradores nacionales con alta capacidad financiera y una oferta estructuralmente escasa en enclaves muy concretos. De hecho, en palabras de Campuzano, “en zonas prime, hay compradores que esperan meses para acceder a un inmueble concreto”.
Más real estate, pero con mentalidad de cartera
La tesis de inversión de los HNWI en 2026 gira en torno a tres ideas: calidad, liquidez (o capacidad de rotación) y cobertura de riesgos. A escala global, el inmobiliario sigue ocupando un lugar central en la asignación de activos del alto patrimonio: según los datos de The Simple Rent, el peso del real estate se sitúa en el 22% de las carteras HNWI (con el resto repartido entre efectivo y equivalentes, renta variable, renta fija y alternativos).
En paralelo, el capital privado mantiene el apetito: el 44% de los family offices planea aumentar su inversión inmobiliaria directa en el horizonte próximo, una señal de confianza en la resiliencia del activo.
El mercado inmobiliario de lujo en España se espera que crezca un 35% en 2026, consolidando la buena salud del segmento de alta gama y el interés de inversores nacionales e internacionales. España se ha colocado en el Top 3 europeo en revalorización de vivienda de lujo, con incrementos de precio estimados entre 6% y 10% y cerca de 10 000 compraventas premium proyectadas para 2026.
España: “prime de verdad” o nada
La lectura que hacen los expertos del lujo de The Simple Rent es clara: en un entorno donde el comprador tiene experiencia y alternativas internacionales, se penaliza lo mediocre. Se compra menos “por tamaño” y más por ubicación exacta, arquitectura, privacidad, vistas, servicios y singularidad. Eso explica por qué Madrid (barrios como Salamanca, El Viso o La Moraleja), Baleares (Ibiza y Mallorca) y la Costa del Sol (Marbella, Benahavís, Estepona o Sotogrande) concentran la tensión de demanda.
En la Costa del Sol, por ejemplo, un informe de The Simple Rent recoge precios medios en 2025 en torno a 5.410 €/m² en Marbella y 5.391 €/m² en Benahavís, con el segmento prime vinculado a una parte relevante del empleo local y transacciones ultra-prime por encima de los 10 millones.
Madrid, por su parte, se consolida como plaza “aspiracional” para capital internacional: los datos de la red inmobiliaria prime destacan crecimientos del lujo por encima de la media global y un tirón sostenido de compradores que se relocalizan por estilo de vida, servicios y conectividad.
Así, según los datos de The Simple Rent, Madrid, Barcelona y la Costa Brava concentran cerca del 50% de la demanda de producto high-end, con un rango de precios más activo entre 2 y 4 millones de euros, aunque las propiedades ultra-exclusivas superan los 10 millones.
Qué busca el HNWI en 2026
Desde The Simple Rent resumen el giro del comprador en cuatro rasgos:
- Selectividad quirúrgica: menos visitas, decisiones más rápidas cuando el activo encaja, y tolerancia cero a sobreprecios sin justificación.
- Gestión patrimonial integral: demanda de asesoramiento fiscal, reformas llave en mano, property management y estrategia de salida. (La tendencia hacia servicios más «family office” se acelera).
- Diversificación por nodos: no solo “España”, sino micro-mercados: un piso representativo en Madrid, una villa en Baleares, un activo de ocio en Costa del Sol.
- Liquidez y timing: el comprador negocia más condiciones (plazos, reformas, due diligence) y prefiere activos con mercado secundario claro.
Un lujo más financiero
El “nuevo” HNWI entra en 2026 con una lógica menos emocional y más financiera: busca preservar poder adquisitivo, limitar riesgos y mantener opciones abiertas. El resultado es un mercado que premia el producto excepcional y castiga el resto con tiempos de venta más largos. Para el sector, la conclusión es incómoda pero útil: el lujo ya no es una etiqueta; es un estándar medible. Y en ese tablero, España juega con ventaja cuando ofrece lo que el alto patrimonio compra de verdad: escasez, seguridad, estilo de vida y activos con narrativa global.




Por Guadalupe Barriviera