Juan Flames, CEO de BME y director de BME Exchanges desde noviembre de 2024, hace balance del primer año de BME Easy Access, una nueva modalidad de salida a bolsa que, entre otras funciones, permite ser una herramienta de apoyo a las desinversiones del private equity. Aporta flexibilidad, por lo que esta fórmula «al separar el proceso de la colocación en el mercado del de la admisión a bolsa, se puede minimizar de forma significativa el impacto negativo de los factores externos que pueden condicionar estas operaciones», apunta Flames. Asimismo, destaca la compatibilidad de los mercados secundarios de activos privados con la bolsa a la hora de contribuir a dar liquidez al private equity y al venture capital.
En mayo se cumple un año de la presentación de BME Easy Access para dar liquidez a las compañías. ¿Cómo valora los primeros meses de funcionamiento de este segmento de mercado?
Efectivamente, en mayo del año pasado anunciamos de la mano de la CNMV el lanzamiento de BME Easy Access, una nueva modalidad de salida a cotización en bolsa que permite más flexibilidad a las empresas, ya que otorga un plazo de 18 meses entre que se admite la negociación en bolsa y se lleva a cabo la colocación en el mercado. Esto permite a las compañías elegir el mejor momento para empezar a cotizar y protegerse de circunstancias macroeconómicas adversas o cualquier otro factor externo que pueda afectar a la operación. En el contexto actual, una modalidad de salida a bolsa como esta es más necesaria que nunca. Estamos satisfechos con los primeros pasos de BME Easy Access, porque ahora todas las empresas que estudian salir a cotizar cuentan con esta nueva modalidad, que ha sido muy bien recibida por todos los actores relevantes del sector. No se trata de eliminar el modelo tradicional de salida a bolsa, sino de ofrecer una alternativa más flexible y que hace más competitivo el proceso de incorporación a los mercados de capitales. Es, además, un sistema único en el mundo que sitúa a España en la vanguardia de los mercados financieros a nivel mundial.
¿A qué responde el menor número de salidas a bolsa, en general, en los últimos años?
En los últimos años, España ha sido de forma recurrente uno de los países más activos en la incorporación a los mercados de capitales de nuevas compañías: en 2024 hubo 26 estrenos bursátiles -tres en el mercado principal y 23 en los mercados de crecimiento (BME Growth y BME Scaleup)- y el año pasado, 17 -tres en el mercado principal y 14 en los mercados de crecimiento-. En lo que va de 2026 hemos recibido a cuatro nuevas empresas en los mercados de crecimiento de BME y a una en la bolsa. Dicho esto, por supuesto, aspiramos a que haya más compañías de todos los tamaños y sectores que se incorporen a los mercados de capitales, porque entendemos que aportan una serie de ventajas únicas como la visibilidad, la reputación, el acceso a inversores nacionales e internacionales, la diversificación de las fuentes de financiación para depender menos de la financiación bancaria, contar con una valoración objetiva de la empresa y la capacidad de atraer y retener talento, entre otras cuestiones. Pensamos que la modalidad de BME Easy Access puede ser decisiva para esquivar uno de los obstáculos a estas operaciones en los últimos años: el impacto de factores externos como la inestabilidad geopolítica.
¿Por qué salen a cotizar pocas start ups españolas?
En España hay startups y compañías tecnológicas con un negocio excelente y con una posición puntera en el mundo. La bolsa debe ser una alternativa de financiación para ellas. Por eso, son muchas las iniciativas que hemos llevado a cabo en BME estos últimos años. Para empezar, las compañías que estén pensando en salir a bolsa, pero no estén aún listas para dar el paso, cuentan con el Entorno Pre Mercado como paso previo a su llegada a los mercados de capitales. Además, los mercados de crecimiento de BME (BME Growth y BME Scaleup) están adaptados a las necesidades de empresas como las startups. El peso de las compañías digitales en los mercados de crecimiento es muy significativo, mayor que en la bolsa. Por otro lado, BME es colaborador estratégico de EsTech, la plataforma impulsada por Adigital que reúne a las principales scaleups tecnológicas españolas. Juntos trabajamos para impulsar el acceso a bolsa de estas compañías, porque pensamos que los mercados de capitales pueden ser el catalizador decisivo para contribuir a desarrollar y hacer crecer un tejido empresarial competitivo de base tecnológica en Europa.
¿Qué beneficios puede aportar BME Easy Access a la industria del private equity, en el sentido de ser una ventana de liquidez en las desinversiones?
Es clave. Las inversiones de los fondos de private equity en las compañías tienen un límite temporal de una serie de años. La bolsa siempre ha sido la salida natural para sus desinversiones, en especial en un contexto como el actual, después de muchos años de tipos de interés cero o en mínimos históricos. La gran ventaja de BME Easy Access para todas las compañías, también para aquellas que están controladas por private equity en busca de una desinversión, es la flexibilidad. Al separar el proceso de la colocación en el mercado del de la admisión a Bolsa, se puede minimizar de forma significativa el impacto negativo de los factores externos que pueden condicionar estas operaciones.
¿Qué necesidades os transmiten los fondos de private equity a la hora de sacar a bolsa una de sus participadas?
Varias de las mayores OPVs que hemos acogido en España en los últimos años proceden de desinversiones de estos fondos. El sector del private equity ha recibido muy bien la existencia de BME Easy Access, por la flexibilidad que les aporta. Más allá de la narrativa que sitúa a la bolsa y al private equity como rivales, lo cierto es que somos compatibles. Cuanto más dinámico y activo sea el mercado bursátil, mejor para los fondos de private equity que estén en busca de desinversiones, mejor para los inversores institucionales y minoristas que buscan negocios atractivos cotizados y mejor para la economía en su conjunto.
En cierta manera, competís con los fondos de private equity de fondos secundarios. ¿Notáis esta competencia? ¿Qué os distingue de los mercados secundarios de capital privado de cara al inversor?
En primer lugar, la competencia siempre es bienvenida. Todos somos compatibles. Pensamos que nuestros mercados, ya sea el mercado principal o los mercados de crecimiento de BME, aportan a las empresas y a los inversores unas ventajas únicas. En este sentido, recientemente presentamos nuestra oferta de los Planes Personales de Inversión (PPI) para atraer parte del ahorro de los hogares hacia los mercados de capitales. Nuestra propuesta de PPI sería una cuenta paraguas inspirada en la cuenta de ahorro de Suecia, con una amplia gama de productos de inversión, flexibilidad y un tratamiento fiscal simplificado.



