La exposición al capital privado por parte de aseguradoras y fondos de pensiones en España aún tiene recorrido para converger con la media europea. Ésta fue una de las principales conclusiones del Observatorio “El potencial del capital privado para aseguradoras y fondos de pensiones: ante un nuevo cambio regulatorio”, organizado por Qualitas Funds junto a Cuatrecasas.
El encuentro, celebrado en el Club Financiero Génova en Madrid, contó con la participación como ponentes de Javier Alemán, socio de Qualitas Funds; Jorge Canta, socio de Cuatrecasas; Romualdo Trancho, de Mercer Europe; María Concepción Bravo Herrero, de Mapfre AM; Josep Sentís, de Banco Sabadell Asset Management; Antonio José Hernández Corona, de BBVA Asset Management en España; y Antonio Morales, CFA, de Mutua Madrileña.
El debate estuvo marcado por el impacto de las reformas regulatorias en curso, especialmente en el marco de IORP II y Solvencia II. Este entorno regulatorio más favorable podría actuar como catalizador para incrementar la asignación de los inversores institucionales a mercados privados. Más allá del debate sobre asignación de activos, los participantes coincidieron en que España debe avanzar en la construcción de un pilar complementario de pensiones robusto, apoyado en los grandes inversores institucionales con capacidad de inversión a largo plazo.
Según expuso Jorge Canta, socio de Cuatrecasas, “ambas normativas buscan armonizar la inversión en activos alternativos en Europa, permitiendo a determinados vehículos como los ELTIF (Fondos de Inversión a Largo Plazo Europeo) o los FESE (Fondos de Emprendimiento Social Europeos) beneficiarse de un menor consumo de capital y sin tener que hacer look through (la obligación de descomponer un fondo para tratar el riesgo real del vehículo). La Unión Europea trabaja en una reforma de IORP II que busca armonizar las normativas de inversión en activos y particularmente en el mundo del private equity en todos los diversos Estados miembros.
El apetito e interés por esta clase de activos es evidente. “Casi el 40% de los inversores institucionales prevén aumentar su inversión en private equity durante el próximo año”, señaló Javier Alemán, citando datos del informe de Mercer “Large Asset Owners Barometer 2025”. Romualdo Trancho, sales leader de investment Solutions & OCIO services de Mercer, desveló que “más del 50% de propietarios de activos han incrementado su exposición a mercados privados ante los mayores riesgos económicos y geopolíticos”.
En este contexto, el segmento de mercado lower mid market destaca no solo por su mayor objetivo de rentabilidad, sino por su menor correlación con el resto de activos presentes en una cartera típica de un plan de pensiones o de una aseguradora. Esta combinación –mayor potencial de retorno y mayor descorrelación– favorece un encaje natural en este tipo de carteras, al contribuir simultáneamente a incrementar la rentabilidad esperada y a mejorar la diversificación del conjunto. “Los planes de pensiones de España están un 18% por debajo de la media en rentabilidad respecto a la media europea y un 40% respecto a Estados Unidos”, añadió el Socio de Qualitas Funds.
Desde Grupo Mutua Madrileña, su director de Inversiones No Cotizadas, Antonio Morales, recordó que “comenzamos nuestra exposición a inversiones alternativas en 2009 y actualmente, destinamos en torno al 15% de nuestra cartera a este tipo de inversiones, entre las que destacan el private equity y las infraestructuras”. Por su parte, Antonio Hernández, director de asset allocation institucional de BBVA AM, destacó que la entidad inició su entrada en mercados privados en 2006. Durante los últimos años, la aparición de los fondos evergreen “nos han permitido ampliar nuestro programa de mercados privados con otra línea de actividad centrada en semilíquidos”. Para el representante de BBVA, la nueva normativa por la que los clientes pueden liquidar su plan de pensiones a los diez años es “limitante”. “Un producto destinado a la jubilación no puede cambiar de reglas a mitad de partido”. La curva J, la eficiencia del capital y la carga regulatoria también suponen “frenos adicionales”.
Desde Sabadell, el director de inversiones multi activo, Josep Sentis, subrayó que “la falta de un buen mercado secundario y las comisiones indirectas son dos factores limitantes” para aumentar la asignación a private equity. “Tenemos un mercado secundario poco eficiente, con descuentos de hasta el 40% que dificultan planificar desinversiones”. Por su parte, María Concepción Bravo, Deputy director de alternative investments de Mapfre, explicó que la entidad también avanza en su estrategia en inversiones alternativas, en concreto, en capital privado. “Nuestro objetivo es mantener una exposición constante al private equity, sin tener en cuenta los diversos ciclos económicos”. Estas inversiones alternativas nos permiten diversificar el balance con una cartera equilibrada en términos de rentabilidad-riesgo y diversificada por plazos de inversión, tamaños de empresas y geografías.
Un sólido pilar para el futuro de las pensiones
España necesita avanzar en la construcción de un pilar complementario de pensiones sólido apoyado en grandes inversores instituciones con capacidad de invertir a largo plazo y de ganar autonomía estratégica y financiera para el país. Dentro de las distintas palancas en marcha en otros países destaca el auto-enrolment, implantado con éxito en Reino Unido y logrando incrementar de forma masiva la participación en los planes de empleo en pocos años.
Los grandes fondos ocupacionales, con gestión independiente y profesional, son quienes más invierten en mercados privados y activos semilíquidos, jugando un papel fundamental en el desarrollo de sus mercados de capitales domésticos. De vuelta a nuestro país, José Luis García Muelas, Chief Strategist en Loreto Mutua, destaca que “los incentivos fiscales bien diseñados, como los que se están aplicando en el País Vasco pueden ser otra palanca para acelerar el crecimiento del ahorro complementario. Asimismo, crear fondos sectoriales como se ha hecho en Países Bajos y Dinamarca permitiría tener inversores de gran tamaño. Activar el plan de empleo del sector público supondría un impulso decisivo”.
Finalmente, García Muelas subrayó la necesidad de situar la rentabilidad en el centro del debate sobre la sostenibilidad del sistema: “Estrategias como el Total Portfolio Approach para grandes planes de empleo o los modelos de ciclo de vida para planes más pequeños van a ganar protagonismo. Quizá deban considerarse mínimos de inversión o incentivos fiscales en activos alternativos, como ya ocurre en Francia e Italia” matiza. Actualmente, las carteras de aseguradoras y fondos de pensiones en España mantienen una elevada concentración en renta fija cotizada, especialmente en deuda pública, por encima de otros países europeos. Esta composición limita la exposición a activos con mayores retornos a largo plazo, según destacó el Chief Strategist en Loreto Mutua. “Reducir el consumo de capital de los activos de mayor riesgo (renta variable, private equity, venture capital etc.) ayudaría a aumentar su peso en las carteras de las aseguradoras principalmente. La experiencia con los fondos de infraestructuras demuestra que ajustes regulatorios de este tipo pueden modificar la estructura de asignación de capitales hacía una mayor diversificación”, explicó.
En definitiva, el Observatorio “El potencial del capital privado para aseguradoras y fondos de pensiones: ante un nuevo cambio regulatorio” puso de manifiesto que el private equity puede desempeñar un papel clave en la mejora de la rentabilidad y diversificación de las carteras de los inversores institucionales españoles, especialmente en un contexto regulatorio que evoluciona hacia una mayor armonización europea. Todos los ponentes se mostraron convencidos de que su desarrollo contribuirá al fortalecimiento del ahorro institucional y a la sostenibilidad del sistema de pensiones a largo plazo.



