Última actualización: 05:47 / Martes, 15 Octubre 2019
Según Credit Suisse

Las mujeres ocupan actualmente una quinta parte de los puestos directivos a nivel mundial

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Las mujeres ocupan actualmente una quinta parte de los puestos directivos a nivel mundial
  • La presencia femenina en los consejos de administración a nivel mundial se ha duplicado en la última década
  • La proporción de mujeres en puestos directivos es mayor en EE. UU. y APAC (sin incluir Japón) que en Europa
  • Hay una fuerte correlación entre el rendimiento corporativo y bursátil de las empresas con una mayor participación de mujeres en puestos de toma de decisiones

Credit Suisse Research Institute (CSRI), el think-tank interno del banco Credit Suisse, ha hecho pública la tercera edición del informe CS Gender 3000, titulado CS Gender 3000 en 2019: el nuevo rostro de las empresas. El informe refleja el conocimiento de los analistas de Credit Suisse que crean un perfil bottom up en el análisis de la diversidad de género en la industria corporativa. CS Gender 3000 analiza la diversidad de género de los equipos directivos de más de 3000 empresas en 56 países, que incluye 30.000 puestos directivos. 

Entre los puntos principales, destaca que: la presencia femenina en los consejos de administración a nivel mundial se ha duplicado en la última década, que la proporción de mujeres en puestos directivos es mayor en EE. UU. y APAC (sin incluir Japón) que en Europa, y que hay una fuerte correlación entre el rendimiento corporativo y bursátil de las empresas con una mayor participación de mujeres en puestos de toma de decisiones, tal y como se ha demostrado en ediciones anteriores

sobre la presencia de las mujeres en los consejos de administración, el informe señala que, a nivel mundial, este porcentaje se sitúa actualmente en 20,6%. El porcentaje se ha duplicado desde el inicio de la década y ha aumentado desde 15,3%, como así refleja último informe (2016). Dicha presencia varía significativamente por regiones, con porcentajes bajos en Japón (5,7%) y de cerca del 29,7% en Europa. Y es que Europa ha experimentado un mayor impulso en aquellas políticas e iniciativas que abordan el tema de la diversidad de género en de los consejos de supervisión.

En cambio, es en América del Norte donde probablemente se hayan visto las mayores mejoras, en las que no ha influido la presión reguladora: la representación de las mujeres en los consejos de administración ha incrementado del 17,3% en 2015 hasta el 24,7% actual. No obstante, la fuerte mejora en América del Norte no se ha replicado en América del Sur, donde solo se ha visto un incremento gradual del 7,8%.

Asia Pacífico también ha experimentado una moderada tendencia al alza, aunque existe una horquilla considerable de un país a otro, que oscila entre 3% y 30%. Si bien la representación absoluta de mujeres en consejos de administración en Japón no impresiona demasiado, observamos que fue inferior al 1% al inicio de la década. Las iniciativas para mejorar dicha representación femenina continúan.

Los países con una mayor representación femenina en los consejos de administración son aquellos en los que existen cuotas u objetivos menos formales, tales como Noruega, Francia, Suecia e Italia. Los países que han experimentado el mayor incremento proporcional durante los últimos cinco años han sido Malasia, Francia, Australia, Alemania y Austria (entre 9,4% y 12,8%).

Las mujeres en los puestos de dirección

La proporción de mujeres en puestos directivos ha aumentado hasta el 18% desde el 14% registrado en el último estudio, de 2016. A nivel regional, EE. UU. (21%) y APAC (19%) reportan una mayor diversidad en puestos directivos en comparación con Europa (17%), a pesar del enfoque de las regulaciones y políticas sobre las cuotas en los consejos de administración de muchos países europeos, pero se debe a que la cantidad de mujeres en puestos directivos (WiM, por sus siglas en inglés) ha aumentado de una manera más orgánica en EE. UU. y en APAC. 

Sin embargo, el efecto indirecto de esta tendencia en los puestos ejecutivos sénior ha sido limitado. Apenas el 5% de las empresas que componen el CS Gender 3000 cuentan con mujeres como CEOs y menos del 15% con mujeres con el cargo de CFO. Los roles femeninos continúan concentrados lejos de los de la toma de decisiones. Un tercio de todas las funciones de servicios compartidos lo ocupan mujeres, y el 80% de los puestos de responsables de tecnología de la información lo ocupan hombres.  Los contrastes en los puestos de liderazgo son menos marcados en Asia Pacífico que en otras zonas geográficas. Dicha región cuenta con un mayor número de mujeres CEO (5,6%) y CFO (18,9%). Las cifras equiparables para Europa y América del Norte son 4,1% y 4,5% para CEO y 13,3% y 13,6% para CFO, respectivamente.

 

El informe muestra que la proporción de mujeres en puestos directivos aumenta a medida que lo hace el porcentaje de mujeres en los consejos de administración, sugiriendo que una mayor diversidad en los consejos de administración da lugar a una mayor diversidad de género en las funciones ejecutivas. Al alcanzar el 50% de representación en consejos de administración, encontramos casi un 30% de mujeres en puestos directivos.

Sin embargo, el informe cuestiona si este efecto secundario de la representación en consejos de administración en los puestos directivos es el que sería de esperar. A pesar de la existencia de cuotas y políticas afines, la representación en los consejos de administración de los países europeos no se traduce en una presencia excepcional de mujeres en puestos directivos si se compara con países como los de Asia Pacífico, como hemos visto en los datos de CEO y CFO, o con EE. UU.

Desempeño corporativo

Los Informes anteriores del Credit Suisse Research Institute (CSRI) se han centrado en cómo las tendencias de diversidad benefician a los accionistas. Si bien no afirmamos una relación de causa y efecto, encontramos que hubo fuertes correlaciones entre la diversidad en los consejos de administración y un rendimiento bursátil superior de la cotización, así como mayor rentabilidad cuando las industrias se comparan con sus pares.

Según explica la entidad financiera, el informe de 2019 ha cambiado su enfoque para analizar la diversidad de género y la rentabilidad corporativa incluyendo a los puestos directivos y no solo al consejo de administración. Cerca del 4% del alfa (diferencial de rentabilidad) que encontramos cuando analizamos diferentes niveles de diversidad en los equipos de gestión, triplica el alfa que encontramos cuando solo evaluamos los consejos de administración.

Ajustando nuestras bases por sector, el informe muestra que el diferencial entre los márgenes EBITDA de las empresas más y menos diversas es de 229 puntos básicos. El marco de rendimiento corporativo exclusivo de Credit Suisse, HOLT®, muestra que el rendimiento de flujo de caja sobre la inversión es del 2,04%, tanto más alto como menos volátil en las empresas con una mayor proporción de ejecutivas sénior. Estadísticamente, le otorga un mayor atributo de «calidad» a estas empresas con más diversidad.

Empresas familiares y mercado laboral

En general, las empresas familiares tienden a tener un rendimiento superior a sus pares de naturaleza no familiar en términos de rentabilidad y de precio de la acción. Incluso así, las empresas con tendencia a mejor rendimiento parecen tener representación femenina significativa a nivel ejecutivo. Sus márgenes EBITDA tienden a ser más altos y su dependencia de deuda tiende a ser menor, mientras que el rendimiento de flujo de caja de la última década ha sido, en promedio, 400 puntos básicos más alto. Basándonos en una encuesta propia realizada a 120 empresas familiares, observamos que una mayor participación de ejecutivas mujeres se correlaciona con un mayor enfoque en sostenibilidad, criterios ESG y en los Objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas.

Además, el informe lleva a cabo una evaluación macroeconómica sobre la presencia femenina en el mercado laboral y las fricciones en el trabajo que puedan afectar al desarrollo profesional de las mujeres, en particular en funciones directivas. Entre las políticas que podría ser necesarias abordar, figuran mejorar la movilidad, la flexibilidad y la brecha salarial entre géneros. Resulta interesante que, entre las empresas Gender 3000, a menor diversidad es mayor la brecha salarial.

Miguel Matossian, responsable de IWM Credit Suisse en Iberia, apunta que “la tendencia entre las empresas españolas es positiva. El porcentaje de mujeres en los consejos, que ahora se sitúa en el 23,8% frente a un promedio del 20,6%, ha aumentado todos los años desde 2015. En cuanto a los puestos de alta dirección en España, el 16% están ocupados por mujeres, frente a una media del 17,2%".

Por su parte, Patsy Doerr, responsable global de diversidad e inclusión, ha declarado: “Es alentador ver avances en la mayor parte del mundo para asegurar que las mujeres se desarrollen y sean promocionadas a puestos sénior en el lugar de trabajo. Aunque desde hace tiempo se conoce el argumento comercial, los estudios como CS Gender 3000 y nuestro continuo compromiso con esta investigación significan que podemos sacar conclusiones aún más claras respecto a cómo podemos lograr una fuerza laboral equitativa e inclusiva”.

En su opinión, todavía falta por recorrer un largo camino para lograr la paridad en el trabajo. “Es por esta razón que queremos centrar nuestra atención en los problemas que persisten a nivel mundial y participar en las conversaciones que puedan contribuir a lograr un cambio sustancial de cara a conseguir una mejor representación de género y un mejor rendimiento corporativos”, ha añadido.

Y, por último, Richard Kersley, responsable de Investigación temática global, comentó respecto al informe: “Tenemos el privilegio de que se nos haya asignado realizar esta investigación utilizando nuestro marco de valoración HOLT y a nuestra fuerza global de analistas de empresas, quienes han creado una perspectiva integral de la composición de género del sector corporativo. Desde nuestro punto de vista, comprender la diversidad en la dirección ejecutiva es sumamente importante si, en efecto, se desea evaluar el impacto de una mayor diversidad en el puesto de trabajo y su relevancia específica para los accionistas. No afirmamos la existencia de una relación de causa y efecto en nuestra investigación, sino que dejamos que los datos hablen por sí mismos. Observamos una correlación importante entre la diversidad de género y el rendimiento corporativo”.

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