La Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI) ha concluido que la investigación realizada con motivo del Día de la Educación Financiera, tiene como objetivo concienciar sobre la importancia de adquirir conocimientos que permitan gestionar adecuadamente las finanzas personales. La encuesta ha sido realizada a 2.035 personas residentes en España por IO Sondea para UCI, con un nivel de confianza de 95%. Entre los principales hallazgos, destaca que casi la mitad de los encuestados (49,2%) considera que el nivel de conocimientos en educación financiera de la población es malo o muy malo. Frente a ellos, un 37,9% lo califica como regular y apenas uno de cada diez (9,8%) cree que el nivel es bueno o muy bueno, mientras que un 3,2% no sabe cómo valorarlo.
“La educación financiera sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes de nuestra sociedad. Entender cómo gestionamos nuestros ingresos, cómo ahorramos, cómo utilizamos el crédito o cómo planificamos decisiones tan importantes como la compra de una vivienda resulta fundamental para construir un proyecto de vida sólido. Contar con una buena formación financiera no solo ayuda a tomar mejores decisiones en el presente, sino que aporta seguridad, autonomía y estabilidad para afrontar el futuro con mayor confianza”, ha señalado Cátia Alves, directora de Sostenibilidad de UCI.
Según el estudio, la percepción sobre el nivel de educación financiera presenta diferencias significativas por regiones. El País Vasco es la comunidad más crítica: el 72% de los encuestados considera malo o muy malo el nivel de conocimientos financieros de la población, más de 22 puntos por encima de la media nacional (49,2%). Le siguen Baleares (60%), Cantabria (59%), Aragón y Castilla-La Mancha (57%). En el extremo contrario se encuentra Andalucía, donde el porcentaje que califica los conocimientos financieros como malos o muy malos se reduce al 39%, seguida de Galicia (45%) y Comunidad Valenciana (46%).
Endeudarse bien y saber ahorrar, las principales carencias
Las principales asignaturas pendientes en educación financiera de los españoles se sitúan en primer lugar como endeudamiento responsable (45,9%). Esto se traduce en comprender cuánto se puede permitir pedir prestado y cómo utilizar adecuadamente préstamos y otras fórmulas de financiación. Muy cerca aparece el ahorro y la planificación a largo plazo (42,4%), seguido de la gestión de presupuestos y el control de gastos (35,4%).
Las necesidades de formación van más allá de la economía cotidiana. Los españoles consideran insuficiente la información sobre la fiscalidad básica y los impuestos (34,5%), y en inversión y planificación del patrimonio (31,2%). Completan el mapa de conocimientos financieros el funcionamiento de los mercados financieros (25,9%), el uso adecuado de las tarjetas de crédito (21,6%) y las criptomonedas (15,6%). Los resultados apuntan a una necesidad de conocimientos especialmente relacionada con la gestión de la economía personal y la planificación a largo plazo. Estas dos cuestiones adquieren especial relevancia cuando llega el momento de afrontar decisiones financieras de mayor envergadura, como la compra de una vivienda.
La dificultad para contratar una hipoteca aumenta
La percepción de los españoles que tienen que contratar o han contratado una hipoteca considera que hacerlo es difícil o muy difícil (69%). La cifra encadena tres años al alza: en 2024 se situaba en el 61,4%,aumentó hasta el 65,4% en 2025 y alcanza ahora el 69%. En apenas dos años, la percepción de dificultad ha crecido 7,6 puntos porcentuales. Además, aumenta el porcentaje de quienes califican el proceso como “muy difícil”, que pasa del 16,5% en 2024 al 17,2% en 2025 y alcanza el 21,3% en 2026.
La edad es una variable que marca diferencias en la percepción del proceso hipotecario. Entre los 25 y 34 años, el 70,2% considera difícil o muy difícil contratar una hipoteca; entre los 35 y 44 años, el porcentaje alcanza el 69,8%, y entre los 45 y 54 años se sitúa en el 70,4%. La principal desigualdad aparece a partir de los 55 años. Entre las personas de 55 a 65 años, el porcentaje que percibe la contratación como difícil o muy difícil desciende hasta el 61,4%, alrededor de nueve puntos menos que en los grupos de menor edad. También cambia la intensidad con la que se percibe esa dificultad. Por otro lado, la consideración de la contratación como “muy difícil” alcanza el 24,1% entre los 25 y 34 años y el 23,6% entre los 35 y 44, mientras que entre los 55 y 65 años desciende al 14,8%.
Desconocimiento de los requisitos para solicitar una hipoteca
El proceso se dificulta aún más porque los encuestados no conocen los requisitos para solicitar una hipoteca. A pesar de que el 69,9% de los encuestados afirma saberlos, casi uno de cada cuatro (23,5%) reconoce no saber identificarlos, mientras que un 6,6% no sabe no contesta. También aquí aparecen diferencias generacionales, entre los 25 y 34 años, el 66,3% afirma conocer los requisitos y un 25,4% los desconoce. El grado de conocimiento aumenta hasta alcanzar el 74,3% entre las personas de 45 a 54 años, mientras que entre los 55 y 65 años se sitúa en el 70,5%.
“La educación financiera y el acompañamiento especializado son herramientas complementarias para afrontar decisiones económicas de largo plazo. Mejorar estos conocimientos no pasa únicamente por familiarizarse con determinados conceptos, sino por contar con herramientas para comparar alternativas, entender sus implicaciones y anticipar su impacto en la economía personal antes de decidir”, han señalado desde UCI.



Por Beatriz Zúñiga