Santiago Díez Rubio retoma su actividad profesional como headhunter especializado en la búsqueda y selección de agentes y banqueros de banca privada, después de algo más de dos años de no competencia tras la venta, en 2024, de la compañía que fundó en 2006 y que desarrolló una actividad altamente especializada en el sector de la banca privada durante más de 18 años.
Díez Rubio vuelve ahora al mercado con un modelo de actividad algo diferente a su anterior etapa, basado en una relación más selectiva con los clientes, pocos clientes ya que así quiere evitar “conflictos de interés entre clientes”, eso sí, centrado 100% en el mercado español y haciendo lo que sabe hacer: asesorar a profesionales de banca privada para hacerse agentes, head hunter de banqueros y su muy conocida práctica de asesorar a gestoras internacionales en el mercado español.
Dos motivos para volver
Una vez retomada su actividad, Santiago Díez Rubio explica que su decisión responde fundamentalmente a dos motivos: el primero que considera que son los cliente y el segundo motivo está relacionado con su actividad al frente de la Fundación + Nakupenda, de la que es su creador y presidente. Según señala, durante estos dos años y medio ha recibido numerosas peticiones de clientes y candidatos que le reclamaban su regreso al sector. La relación construida durante años con los clientes ha sido uno de los principales factores que le han llevado a retomar su actividad. “Algunos clientes me han pedido en numerosas ocasiones que volviera. Después de tantos años de relación y confianza con ellos, no podía permanecer ajeno a esas peticiones”, explica Díez Rubio.
En segundo lugar, explica que la continuidad de su actividad profesional permitirá seguir generando recursos destinados a los proyectos que la fundación desarrolla en África, una labor que, según explica, constituye una de sus principales motivaciones personales ya que su fundación no acepta donaciones externas. “La Fundación familiar + Nakupenda sigue trabajando y tiene proyectos importantes en África, especialmente en Kenia, Etiopia y Burkina Faso y poder generar fondos a través de mi actividad profesional para contribuir a esos proyectos es una de mis grandes ilusiones”, señala.
En este sentido, su vuelta parte de dos premisas. Por un lado, respetar los clientes vinculados a la compañía que vendió en 2024, salvo que expresamente se lo pidan y por otro, evitar posibles conflictos de interés, para lo que ha decidido trabajar con un número significativamente menor de clientes y desarrollar una actividad “tailor-made”, si bien cuenta en su equipo con dos profesionales con alta experiencia financiera nacional e internacional de décadas.



