Coincidiendo con el año de su centenario, Banca March refuerza su apuesta por el País Vasco con la apertura de un nuevo centro de negocio en la Avenida de la Libertad número 2, uno de los principales ejes económicos y financieros de San Sebastián. Según destaca, ha construido durante un siglo un modelo de negocio basado en la especialización, la prudencia y las relaciones a largo plazo con sus clientes.
La entidad explica que la apertura de estas nuevas instalaciones refleja la consolidación y el fuerte crecimiento de Banca March en Euskadi. Desde 2018, el volumen de negocio de la entidad en el territorio ha pasado de 2.000 millones a 3.500 millones de euros, lo que supone un crecimiento acumulado del 75%. Según indica, en el caso de San Sebastián, la evolución ha sido especialmente significativa, “ya que el volumen de negocio de la oficina se ha duplicado desde su apertura”, destacando los crecimientos anuales superiores al 10% en el negocio especializado de Banca Privada, Banca Patrimonial y Banca de Empresas.
Telmo Marchessi, director de la Zona Norte de Banca March, ha destacado: «Somos el único banco español de propiedad 100% familiar y llevamos cien años desarrollando un modelo sustentado en cuatro pilares fundamentales: compromiso accionarial, asesoramiento especializado, calidad de servicio superior y profesionales excelentes. Entendemos que detrás de cada empresa hay personas y familias con objetivos patrimoniales propios. Por eso, el punto de partida es siempre conocer sus metas y objetivos vitales para diseñar una estrategia a medida que integra de forma coherente las necesidades personales y empresariales de cada cliente».
Una banca a medida de sus clientes
El nuevo centro de negocio cuenta con una superficie de 312 metros cuadrados y ha sido diseñado para ofrecer una experiencia de asesoramiento diferencial. Dispone de cuatro salas de reuniones equipadas con la última tecnología y responde a criterios de eficiencia y sostenibilidad. La entidad destaca que el emplazamiento, además, aporta un valor simbólico, ya que acogió desde 1924 uno de los talleres de alta costura de Cristóbal Balenciaga.
«Existe un paralelismo interesante con nuestra forma de trabajar. En Banca March compartimos esa misma filosofía de la alta costura: no creemos en soluciones estándar, sino en acompañar a cada cliente con propuestas adaptadas a sus necesidades y a su momento vital, construyendo estrategias a medida”, añade Marchessi.



