El inversor afronta hoy un triple reto: cómo mantener su asignación “core” a renta variable estadounidense, cómo esquivar los riesgos de concentración en este mercado y cómo ajustar el posicionamiento a las 7 Magníficas para seguir participando del potencial de la IA. Con el objetivo de ofrecer una mirada distinta sobre cómo abordar este “trilema”, Oddo BHF Asset Management reunió a expertos de Unicaja Asset Management, Tressis y A&G Banca Privada para hablar de su enfoque de inversión sistemática en renta variable estadounidense a través de la estrategia Oddo BHF US Equity Trend en torno al desayuno “Invertir en EE.UU. sin emociones: disciplina, diversificación y enfoque sistemático”, organizado y moderado por Funds Society.
La firma franco-alemana estuvo representada por Leonardo López, Head of Sales para Iberia, y en él también participaron Diego Rueda, responsable de gestión de fondos de fondos de Unicaja; Jorge González, analista de fondos de Tressis; y Alejandro García Ruiz, selector de fondos de A&G Banca Privada.
López indicó que Oddo BHF Asset Management mantiene una postura positiva con la renta variable estadounidense desde principios de año, al considerar que la región sigue ofreciendo una tasa de crecimiento moderado, con probabilidad de que los tipos se mantengan altos por más tiempo, y un terreno de cultivo fértil para las oportunidades de inversión gracias al dinamismo de la IA.
La firma está haciendo una apuesta decidida por el Oddo BHF US Equity Trend (antes conocido como Oddo BHF US Algo Trend) como un posicionamiento “core” con un acercamiento distinto, avalado por un modelo sistemático desarrollado dentro de la casa en los últimos 26 años. “La inversión sistemática es para el largo plazo y es un sustituto en la parte ‘core’ de las carteras, porque lo cierto es que las carteras van a seguir posicionadas en renta variable estadounidense”, sentenció Leonardo López.
Certezas vs realidades
El primer bloque temático del desayuno versó sobre cómo el estallido del conflicto bélico entre Irán y Estados Unidos ha introducido distorsión en los mercados, desplazando el foco de atención de los inversores sobre otras narrativas que habían dominado el mercado hasta ese momento.
Jorge González (Tressis) defendió que el foco en Oriente Medio ha eclipsado una realidad más relevante para el mercado: la mejora de los beneficios empresariales. A su juicio, las valoraciones de muchas compañías ligadas a la IA siguen siendo razonables y citó el caso de NVIDIA como ejemplo: “¿Quién no se quiere comprar una empresa que cotiza con un PER 18x a 24 meses, con márgenes superiores al 50% y crecimiento de ventas superiores al 50%?”.
En términos tácticos, Tressis mantiene exposición a los segmentos que constituyen los principales cuellos de botella de la IA —memorias, centros de datos, energía y redes—, al considerar que la demanda de inversión sigue superando a la oferta. Aunque reconoce que algunos segmentos, especialmente software, afrontan mayor competencia, considera que muchas compañías siguen ofreciendo beneficios sólidos y valoraciones atractivas para inversores con horizonte de largo plazo.
Desde Unicaja, Diego Rueda también destacó que justo antes de que hubiera empezado la guerra gran parte de la atención del mercado estaba puesta sobre el enorme capex que están desplegando los principales hiperescaladores para sostener sus proyectos de crecimiento en IA, y de los riesgos asociados. En concreto, afirmó que percibe como principal riesgo del entorno actual es que “habrá compañías que puedan tener problemas a la hora de endeudarse”, dadas las tires actuales de la deuda del Tesoro estadounidense.
Rueda considera que sí habrá “ganadores y perdedores de la IA”, algo que dependerá de la rapidez con que consigan monetizar sus inversiones. También reflexionó sobre cómo ha cambiado la percepción sobre renta variable estadounidense y cómo los selectores de fondos deberían abordar este cambio: “Hace unos años, siempre pensábamos que EE.UU. tenía que ser una posición estructural en la cartera. Pero, dentro de la asignación estructural al S&P, creo que todo el mundo está de acuerdo en que algo de tecnológicas o Magníficas 7 tiene que estar, ya sea infraponderando o sobreponderando”.
Desde A&G Banca Privada, Alejandro García Ruiz describió un entorno de mercado en el que “estamos bombardeados de información” y apeló a la necesidad de ceñirse a una planificación y al análisis de largo plazo para identificar los ganadores de la tendencia en el futuro. Así, el enfoque de A&G se centra en la identificación de negocios sólidos con balances saneados que puedan monetizar, incluyendo software, semiconductores o centros de datos, evitando compañías de menor tamaño que están entrando en el foco mediático por presentar unas perspectivas de crecimiento enorme. “En el mercado hay compañías suficientemente buenas y de calidad como para irse a compañías más pequeñas que puedan tener más ruido”, resumió.
Desde Oddo BHF, Leonardo López introdujo una reflexión sobre cómo ha cambiado la percepción de la IA en los últimos años: “Los clientes ya no preguntan qué es la IA ni si va a suponer una gran transformación, ya lo hemos asumido todos. Ahora, recibimos preguntas sobre cómo se va a aplicar la IA y dónde se va a crear valor”. López identificó también cambios de percepción respecto a las valoraciones, coincidiendo en que “los valores asociados a la IA no están tan caros”– y por una mayor conciencia del riesgo de concentración: “El consenso es que hay que mantener Siete Magníficas en cartera; lo que varía es la ponderación respecto al índice”.
¿Qué características debe reunir un buen fondo sistemático?
El segundo bloque del desayuno versó sobre el creciente peso del factor momento sobre el comportamiento del mercado y cómo capitalizarlo a través de una estrategia de inversión sistemática y diversificada.
Desde Unicaja, Diego Rueda destacó el impacto de la alta concentración del índice sobre esta clase de estrategias: “Todos los sistemáticos tienden a comprar lo que va bien, pero en algún momento vamos a tener movimientos de mercado complicados, y hay muchos fondos sistemáticos que todavía no han vivido ese tipo de mercados bajistas”.
Rueda explicó que en su entidad asimilan un fondo sistemático a “un plus de un ETF”, demandando una beta cercana a uno y costes competitivos.
Desde A&G, Alejandro García destacó la importancia de la ratio de Sharpe a la hora de seleccionar estrategias cuantitativas: “Si quieres maximizar ese Sharpe frente al benchmark, quizá no se consiga capturar el primer tirón de las subidas, pero sí se consigue capturar después una tendencia de más largo plazo, reduciendo la volatilidad”, ilustró.
García Ruiz matizó que la nueva generación de fondos cuantitativos que han llegado en los últimos años en el mercado “tienden a retroalimentarse cuando hay caídas”, pero defendió que “salen del mercado y luego entran un poquito más tarde, por lo que si esquivan picos de volatilidad como los que vimos durante las caídas de abril, eso reduce volatilidad y maximiza el Sharpe”.
Jorge González destacó dos criterios principales en el proceso de selección de fondos sistemáticos de Tressis. El primero, que sean fondos que equilibren bien los distintos factores: “No es necesario que tengan todos; si tiene momento, precio y calidad y están bien equilibrados, puedes conseguir batir al mercado”. El segundo criterio que tiene en cuenta el equipo de Tressis “como factor de desempate” en el proceso de selección es la capacidad de recuperación de las caídas.
Leo López defendió que el enfoque sistemático “sirve para minimizar riesgos y para generar alfa a largo plazo de forma sostenible”. El enfoque aplicado por Oddo BHF en la estrategia US Equity Trend es un modelo con un track record de más de 20 años basado en “la disciplina en la recuperación de las caídas” y que solo invierte en un único factor, el de momento: “El factor momento es el único que ha batido en riesgo y rentabilidad al resto de factores entre 1975 y 2025”.
El criterio del modelo difiere un tanto de lo que la media de mercado analiza cuando mira el momento. “No vamos a ser los más rápidos en capturar una tendencia de corto plazo, porque analizamos precios a 3 años y a 9 meses, los combinamos y ajustamos por volatilidad, lo que nos aísla bastante del ruido de mercado”, explicó López.
Así, el modelo implementado por el equipo Quant de Oddo BHF pretende generar un alfa anualizado entre el 1 y el 2 % bruto mediante la selección de un 20% de los valores del S&P 500 con mejor tendencia de precios sostenible a corto y largo plazo, rotando la cartera una vez al mes. La estrategia presenta un tracking error ex ante entre el 2% y 3%.
Otro acercamiento a la diversificación en renta variable estadounidense
El último bloque del desayuno giró en torno al dilema citado al principio de este artículo: cómo reducir el riesgo de concentración sin renunciar a la exposición a las 7 Magníficas.
El representante de Unicaja afirmó que es “imposible” estar al 100% en las 7 magníficas, “porque hay un grado de riesgo muy importante de que pase algo”. Unicaja ha optado por incrementar el peso en small caps americanas– tanto con índice como con fondos específicos- “sobre todo en las que están relacionadas con esas 7 magníficas y les sirven de apoyo en los negocios”. También han reforzado la cartera con una selección de sectores europeos – como defensa o industriales– y han ganado peso en renta variable emergente, particularmente en Latinoamérica.
El representante de A&G Banca Privada detalló que su firma mantiene una postura positiva en EE.UU., con preferencia por “mid caps con beneficios sólidos y catalizadores de crecimiento, ya sean apegadas a la IA o no”. Alejandro García defendió en este punto el uso de estrategias sistemáticas como una forma de capturar movimientos de precios en anticipación del resto del mercado y poder beneficiarse de las subidas “antes de que empiece a hablar todo el mundo de ellas”.
El representante de Tressis se desmarcó al afirmar: “No nos preocupa la concentración. Pensamos que es una tendencia que va a seguir, viendo el crecimiento de los beneficios tan fuerte de muchas compañías”. Además, refirió que las salidas a bolsa de valores ligadas a la IA que están previstas para este año también generarán distorsiones en la ponderación del índice. “Nos tenemos que acostumbrar a que el S&P 500 va a tener unos índices de concentración más elevados que en el pasado”, zanjó.
Tressis ha incrementado en los últimos años el peso de fondos cuantitativos en cartera frente a los tradicionales, “sobre todo Quality Growth”, compensando esta exposición con otra parte de mayor gestión activa, con fondos value.
Finalmente, el jefe de ventas de Oddo BHF Asset Management para España detalló un poco más el asset allocation de la estrategia y la manera en que está diversificada: “Queremos que todos los sectores y subsectores del S&P 500 estén representados. Para conseguirlo, el modelo establece un parámetro del 3% tanto para máximo overweight como mínimo underweight”. Como resultado, actualmente el modelo está ligeramente infraponderado en las 7 magníficas.
La estrategia Oddo BHF US Equity Trend está disponible en formato mandato, fondo – lanzado en 2019- y ETF activo, lanzado en 2025.



Por Alicia Miguel Serrano