En un contexto de volatilidad de los mercados financieros, los fondos del mercado monetario se han convertido en una opción de asignación de activos muy popular. Los inversores que buscan una estrategia de calidad sin exposición a las entidades financieras ni a otros emisores corporativos, un valor liquidativo estable y una sólida liquidez deberían plantearse la inversión en fondos del mercado monetario de deuda pública de valor liquidativo constante.
Thibault Malin, director adjunto del equipo global de mercados monetarios de BNP Paribas Asset Management, explica en el podcast Talking Heads de la firma los beneficios de este tipo de fondos para las carteras. Malin es consciente de que el volumen de activos gestionados en los mercados monetarios ha evolucionado de manera muy significativa, sobre todo en los últimos cinco años: a finales de 2025, la firma contaba con unos 2,2 billones de dólares en activos bajo gestión, prácticamente un billón más que cinco años atrás.
“En un contexto de volatilidad de los mercados y de cambios en la política monetaria, los fondos del mercado monetario se han convertido en una opción de asignación de activos muy utilizada por muchos inversores”, asegura el experto, que observa en este entorno la aparición de un nuevo mercado: el de los fondos de deuda pública de valor liquidativo constante. De momento, según Mali, “es un mercado pequeño, con un valor aproximado de 10.000 millones de dólares; pero se trata de fondos con características muy particulares”.
Las diferencias
A diferencia de otros fondos del mercado monetario, que invierten principalmente en emisores financieros o en diversos sectores privados o no cotizados, los fondos de deuda pública de valor liquidativo constante invierten al menos un 99,5% de sus activos en instrumentos de deuda pública. Es decir, casi el 100% de sus activos está invertido en deuda emitida por estados soberanos, entidades supranacionales y organismos gubernamentales, lo que los convierte en un “instrumento especialmente adecuado para prácticamente cualquier necesidad que puedan tener los clientes institucionales”, afirma Malin. Su objetivo, prosigue el experto, es ofrecer una rentabilidad estable a lo largo del tiempo, a través de la inversión en títulos muy líquidos a corto plazo, al tiempo que ofrecen un sólido marco de preservación del capital.
Eso sí, estos fondos no han sido tendencia hasta ahora. Malin explica, como primera razón, que no era posible mantener un valor liquidativo estable, especialmente en el mercado del euro, ya que el diferencial de crédito que ofrecían las emisiones públicas era bajo, o incluso negativo. Ahora, frente a los fondos monetarios convencionales, “la balanza se inclina más a favor de las emisiones públicas y de los fondos monetarios de deuda pública”, debido a que existe un entorno de tipos de interés muy favorable, con un diferencial de crédito soberano a corto plazo más amplio, “lo que hace que estos fondos de deuda pública del mercado monetario resulten atractivos”.
Malin admite que en BNP Paribas AM están viendo una demanda potencial y cada vez mayor por parte de muchos tipos de inversores que buscan fondos del mercado monetario más seguros, pero también, que tratan de evitar una mayor concentración en sectores privados, especialmente en el sector financiero. En este sentido, Malin destaca las entidades bancarias, donde los fondos monetarios de deuda pública de valor liquidativo constante pueden considerarse “activos líquidos de gran calidad que pueden favorecer los ratios de cobertura de liquidez”. También a las aseguradoras, ya que estos fondos presentan unas exigencias de capital de solvencia reducidas “gracias a la combinación de instrumentos de deuda pública”.
También, resultan interesantes para las empresas y las gestoras de activos, y más recientemente para las compañías de tecnología financiera, donde Malin observa una demanda creciente. “Podemos decir que estos fondos pueden utilizarse como asignación estratégica de liquidez y, al mismo tiempo, como inversión táctica”, sentencia el experto.
Malin explicó como principal diferencia de otros fondos del mercado monetario la ausencia de exposición al sector financiero y a otros emisores corporativos. “Pueden combinar un valor liquidativo estable y variable, algo que no pueden hacer todos los tipos de fondos del mercado monetario”, apunta, para añadir que este tipo de fondos “presentan un sólido perfil de liquidez, de carteras cuyo objetivo es mantener entre un 30% y un 50% de liquidez a un día”.
Frente a los fondos tradicionales del mercado monetario -que pueden optimizar su rentabilidad invirtiendo en entidades financieras y en otros sectores y que tienden a ofrecer un diferencial de crédito superior al de las emisiones soberanas- los fondos de deuda pública del mercado monetario solo pueden invertir en títulos soberanos, que actualmente “muestran un diferencial de crédito más bajo”.
También detalló las diferencias en términos de rentabilidad. El experto recordó que hace unos años, los diferenciales soberanos se situaban en territorio negativo. Pero señaló que, ahora, “las condiciones son hoy más favorables”, con diferenciales positivos en casi todos los vencimientos, “lo que aumenta su atractivo y hace que los fondos de deuda pública del mercado monetario puedan competir con los tipos a un día en euros”. Y sugiere que las expectativas a futuro son buenas, ya que el Banco Central Europeo va a ir reduciendo sus balances en los próximos años, “tendencia que podría beneficiar a los fondos de deuda pública del mercado monetario y que favorecerá que la diferencia de rentabilidad entre los fondos de deuda pública y los fondos tradicionales del mercado monetario vaya disminuyendo cada vez más”. En definitiva, ve un futuro “prometedor” para este tipo de vehículo de inversión.
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