Arquitectas de riqueza generacional y transmisión de valores. Cuatro líderes femeninas del sector financiero español nos revelan cómo la mujer ha avanzado del rol de custodia y preservación de patrimonio a la creación activa de riqueza y sus desafíos.
El panorama femenino en finanzas es positivo: cada vez más mujeres lideran empresas familiares en un contexto de mayor longevidad y gestión patrimonial. La presencia femenina en empresas familiares españolas ha ido creciendo. Hoy representan aproximadamente el 32 % de los consejos de administración y el 24% de los puestos directivos, cifras que reflejan un crecimiento sostenido fruto de programas de igualdad y políticas internas de las familias empresarias, según el Observatorio del Instituto de la Empresa Familiar.
La educación temprana, la participación en consejos familiares y la profesionalización impulsan un cambio estructural que posiciona a la mujer como decisora clave en la gestión y transferencia de riqueza familiar en las próximas décadas.
Fórmulas y estilos de decisión
El liderazgo femenino ha evolucionado de la gestión patrimonial a la arquitectura del legado familiar. Las mujeres suelen ser más cautas y analíticas en sus inversiones, y combinan rentabilidad, propósito y cohesión familiar, integrando también el componente emocional y relacional en la construcción de cultura familiar.

Ana Figaredo, directora general de Lombard Odier en España
Ana Figaredo, directora general de Lombard Odier en España, subraya el papel creciente de la mujer en la generación de riqueza familiar. “Estamos viviendo un cambio estructural en cómo se crea, gestiona y transmite el patrimonio. La mayor esperanza de vida, el liderazgo femenino y la gran transferencia masiva de riqueza que se avecina están redefiniendo quién toma las decisiones patrimoniales en muchas familias. Cada vez más mujeres participan activamente, con una visión del patrimonio que va más allá de los activos: lo entienden como un proyecto de largo plazo que integra capital, valores y responsabilidad intergeneracional”.
En Lombard Odier, el banco ginebrino más antiguo, próximo a su 230º aniversario, se habla de “repensarlo todo”: cuestionar cómo hacemos las cosas para mejorarlas. En un mundo que cambia rápidamente, también debemos replantear cómo invertimos y entendemos el patrimonio.
A su juicio, “ese mismo enfoque se refleja en muchas familias empresarias que están replanteando qué significa realmente el legado. Cada vez más, el patrimonio se entiende como un proyecto intergeneracional que requiere planificación estratégica, educación financiera y una visión clara de largo plazo. Cuando ese enfoque se integra en la gestión patrimonial, el legado que se transmite a la siguiente generación es mucho más sólido”.

Ana Hernández, Cofundadora de Abbaco Markets
Por su parte, Ana Hernández, cofundadora de Abbaco Markets y profesora del programa especializado en Private Wealth Management del IEB, reseña que el rol histórico de la mujer en las grandes fortunas era de “guardiana silenciosa”. Hoy esa narrativa ha cambiado: “las mujeres no solo reciben el testigo, sino que rediseñan el camino. La mujer actual es una arquitecta de riqueza, que ve el capital como herramienta para manifestar valores y garantizar la cohesión y el futuro familiar”.
A su juicio, la transición de «gestora pasiva» a estratega patrimonial requiere liderar la planificación sucesoria mediante Protocolos Familiares que protejan patrimonio y armonía emocional, así como emplear estructuras jurídicas y fiscales para blindar activos. El liderazgo femenino también se refleja en transmitir conocimiento: educar a hijas e hijos en la responsabilidad y el valor del capital es la expresión más alta de visión y legado.
Por último, explica que “para la arquitecta de riqueza, el dinero no es solo una cifra, sino un mensaje: inversión con propósito”. Las mujeres están impulsando la inversión de impacto y criterios ESG, con un crecimiento anual de activos del 8,1 % frente al 2,7 % masculino. Además, el 71 % de las inversoras jóvenes prioriza valores sociales en sus carteras. Esta arquitectura de riqueza requiere profesionalización y asesoramiento especializado, y cuando la familia invierte unida en proyectos éticos, la cohesión y el legado familiar se fortalecen, cifras reveladoras de McKinsey & Co (2026), en “El Gran Traspaso de Riqueza” y del World Economic Forum (2025) “Crecimiento de activos por género”.

Marian Rodríguez-Albariño, Senior Wealth Manager en Indosuez Wealth Management España
Marian Rodríguez-Albariño, Senior Wealth Manager en Indosuez Wealth Management España, destaca que “se está produciendo un cambio en la propiedad del capital. El patrimonio controlado por mujeres crece rápidamente en economías avanzadas”. A su juicio, la mayor participación femenina en el mercado laboral, el emprendimiento y la transmisión hereditaria están consolidando el perfil de decisora patrimonial en banca privada y family offices.
Con sus más de 30 años de experiencia en el sector bancario, Rodríguez-Albariño resalta que “la educación financiera, la experiencia profesional y el contexto cultural pesan tanto o más que el género, aportando una visión más multidimensional que enriquece la colaboración en consejos de administración. Hoy, las mujeres cuentan con referentes sólidos y han superado la necesidad de políticas de favorecimiento”.
Entre sus referentes destaca a Blanca Hernández, líder de Magallanes Value Investors y miembro de consejos como Ebro Foods y PharmaMar, además de presidenta de la Fundación Ebro Foods y de tuTECHÔ Hogar, iniciativa pionera contra el sinhogarismo, absolutamente pionera y de impacto. También a Concha Yoldi, economista y tercera generación de una familia industrial química, quien lidera el Grupo Persan. Bajo su dirección, la compañía, referente europeo con presencia en España, Polonia, Francia, Suiza y EE.UU., da empleo a más de 3.000 personas.
Su gestión combina visión estratégica y compromiso social, reforzado a través de la Fundación Persan. Lejos de estereotipos, su liderazgo no responde a etiquetas: ha sabido evolucionar con el tiempo, manteniendo la ambición empresarial y una mirada equilibrada entre riesgo y sostenibilidad. Junto a su marido impulsó la transformación de la empresa en un proyecto sólido y competitivo. Tras su fallecimiento, asumió plenamente el liderazgo, consolidando el crecimiento e incorporando a la siguiente generación familiar.

Catalina Parra Baño
Catalina Parra Baño, experta en inversión de impacto, filantropía y desarrollo social, resalta que cada vez más mujeres lideran la conversación sobre patrimonio familiar, “no solo desde la rentabilidad sino desde la visión estratégica del legado. En un contexto de transferencia masiva de riqueza, la voz femenina se vuelve central en cómo se gestiona, preserva y transmite el patrimonio”.
Como profesora en el IEB, Universidad Pontificia Comillas e IE Business School impartiendo programas sobre Private Wealth Management, ética empresarial, responsabilidad social corporativa y emprendimiento social, enfatiza que “el liderazgo femenino integra estrategia financiera, valores y propósito, combinando resultados con visión de largo plazo. Hoy, las mujeres no solo salvaguardan los legados, sino que los redefinen, priorizando sostenibilidad, inversión con impacto, filantropía estratégica y cohesión familiar”.
La gestión patrimonial en femenino demuestra que preservar riqueza es solo el primer paso: el verdadero legado está en formar generaciones conscientes, estratégicas y capaces de dejar su propia huella. No se trata solo de proteger los activos y hacerlos rentables, sino de transmitir visión, valores y liderazgo. Queda claro que el futuro de la riqueza familiar tiene nombre: femenino, estratégico y generacional.
Tribuna de Cristina Murgas Aguilar, Managing Partner de Bonsái Consultores.


