Roland Berger detecta un apetito creciente del private equity por España en el contexto europeo. Así lo refleja su estudio «Expert insight from Spain & Portugal del European Private Equity Outlook 2026″, donde se apunta a una recuperación gradual del mercado, tras una etapa marcada por la volatilidad e incertidumbre geopolítica.
El informe, que se publica anualmente desde 2010, percibe la región como un puerto seguro, ofreciendo un crecimiento y unas condiciones económicas más atractivas que el resto de Europa. “Si bien la recuperación en el mercado de la península ibérica será gradual, existe un apetito claro por una mayor actividad. Una necesidad fundamental de actuar está impulsando tanto a inversores como a vendedores, sentando las bases para desbloquear una creciente liquidez en el segmento mid-market”, afirma Bieito Ledo, Partner y responsable de la práctica de Private Equity de Roland Berger en Iberia.
De acuerdo con este análisis, entre los profesionales del sector en España se ha fraguado un equilibrio entre la cautela y el optimismo. A favor de este último se da una convergencia de factores favorables a la reactivación: inversores financieros con “pólvora seca” y empresas y fondos con activos de 2019 y 2020 que deben exponerse al mercado.
Para Roland Berger, más allá de los sectores resilientes de salud, tecnología y transición energética, los fondos de private equity cada vez se interesan más en crear plataformas de buy-and-build en servicios profesionales e industriales, especialmente cuando la digitalización o la recurrencia del negocio son palancas clave de crecimiento.
El éxito en 2026 vendrá determinado por una preparación proactiva, tanto en la venta como en la compra. En este último caso, la agilidad y certidumbre de transacción ofrecida a los vendedores es un factor de diferenciación cada vez más valorado, lo cual exige contar con un plan de creación de valor robusto aprobado por el comité de inversiones del fondo. Esta convicción diferencia a los que transaccionan de los que no.
Perspectivas positivas en Europa
Entre 2024 y 2025, el volumen de operaciones varió en toda Europa, con crecimientos en algunos mercados que se vieron compensados por caídas en otros. Los países nórdicos (23%), el Reino Unido (22%) y el resto de Europa (34%) alcanzaron tasas de crecimiento sólidas, mientras que la región compuesta por Alemania, Austria y Suiza también creció con fuerza (15%). En cambio, los mayores descensos se observaron en Francia (-13%) y España y Portugal (-5%), lo que refuerza las expectativas de una reactivación en Iberia, retomando operaciones aplazadas y capital disponible para invertir.
En 2026, las perspectivas son positivas para el conjunto de Europa: el 75% de los 3.500 profesionales del sector encuestados anticipa un aumento de las operaciones respaldadas por private equity. Un optimismo impulsado por la estabilización de las condiciones de financiación, la reducción de la brecha de valoraciones y la reactivación de procesos de venta aplazados en ejercicios anteriores.
Por sectores, los más dinámicos para operaciones serán tecnología, software y soluciones digitales, así como servicios empresariales y logística. Dentro de tecnología, destacan soluciones de transformación digital, incluyendo análisis de datos, ‘hiperautomatización’ e inteligencia artificial. La infraestructura también será relevante, impulsada por planes de inversión pública. Estos sectores son atractivos por su resiliencia, escalabilidad y potencial de crecimiento estructural.



