Banca March, entidad financiera española con presencia en Luxemburgo desde 2012, da un paso decisivo en su estrategia de crecimiento y consolidación como entidad de referencia en banca privada y asesoramiento a empresas con la transformación en filial de su sucursal en el Gran Ducado. Se trata de un hito de gran alcance que va más allá de un cambio de estatus legal y que se enmarca en una apuesta firme por ofrecer a sus clientes asesoramiento patrimonial de alcance internacional y con visión de largo plazo.
Este movimiento está respaldado por una importante inversión en tecnología de vanguardia, desarrollada desde el centro de alta especialización de la entidad ubicado en Palma. Gracias a esta infraestructura, la filial luxemburguesa se convertirá en la base de la expansión internacional del Grupo. En la práctica, la entidad podrá ofrecer una experiencia de cliente óptima, facilitando una visión 360º de las posiciones financieras y capacidades operativas globales, con independencia de la jurisdicción.
Para situarse en el estado del arte del asesoramiento financiero, Banca March ha acelerado su transformación digital en los últimos años. Entre 2020 y 2024, la cifra total de gasto e inversión ascendió a 246 millones de euros, mientras que en 2025 alcanzó los 107 millones de euros, un 27% más que el ejercicio anterior, con el objetivo de afrontar los retos tecnológicos del sector y las nuevas demandas en ciberseguridad. Esta última cifra representó un 20% del margen bruto de la entidad, muy por encima de la media del sector (7%, según datos de Accenture).
Luxemburgo, base de la expansión internacional
Con esta transformación, Luxemburgo se convertirá en la plataforma desde la que Banca March impulsará su crecimiento hacia nuevos mercados. El paso de sucursal a filial otorga personalidad jurídica propia y pasaporte comunitario, lo que incrementa de forma significativa su capacidad de distribución internacional. De este modo, la entidad podrá comercializar sus productos de inversión —incluidas sus soluciones de coinversión— con mayor agilidad y eficiencia en toda la Unión Europea.
La elección de Luxemburgo responde a su consolidación como centro financiero clave para la banca privada. Su marco económico y regulatorio, reconocido por su flexibilidad, eficiencia y amplitud de alternativas de inversión, lo sitúa como epicentro de la gestión de activos en Europa. Además, la estabilidad financiera y jurídica del Gran Ducado, respaldada por una calificación crediticia AAA, ofrece un entorno óptimo para el desarrollo de estructuras de asesoramiento patrimonial, reforzando las ventajas en diversificación geográfica, de activos y regulatoria.
José Manuel Arcenegui, director general de Banca March y responsable de la expansión internacional del banco, ha señalado: «Reforzar nuestra presencia en Luxemburgo es un paso natural y estratégico. Luxemburgo ofrece un entorno de estabilidad regulatoria y financiera que favorece la innovación en tecnología, productos y servicios en aras de una mayor flexibilidad para el cliente. Este hito refuerza nuestra convicción de que la propuesta de valor de Banca March es plenamente exportable y competitiva a escala global. Desde Luxemburgo, ampliamos nuestra capacidad de distribución internacional, al poder distribuir nuestros productos y servicios, incluidas nuestras reconocidas soluciones de Coinversión, de manera más ágil y eficiente en toda la Unión Europea bajo la normativa UCITS. La filial será un pilar fundamental para la planificación patrimonial, la diversificación y el acceso a oportunidades de inversión globales».



