En un contexto en que los inversionistas latinoamericanos de distintos tipos cada vez acuden más a los activos alternativos a la hora de construir sus portafolios, los capitales de la región están volviendo a mirar a los mercados del vecindario. Con especial atención a Brasil y México, una encuesta de Preqin reveló que los inversionistas latinoamericanos ven las mejores oportunidades en su propia región.
En un sondeo realizado a fines del año pasado, los profesionales sondeados por la firma especializada en alternativos señalaron a América Latina como la región que presentará las mejores oportunidades de inversión en los próximos 12 meses. Un 67% de los participantes lo ve así, superando el 43% que espera mejores oportunidades en Norteamérica.
Esto marca un contraste respecto al sondeo del año anterior, cuando un 79% esperaba que las principales oportunidades de inversión se dieran en el norte, y alrededor del 45% tenía la mirada puesta en América Latina.
Para Juan Carlos Martín, fundador de la mexicana Galleon Capital, esto se trata de una tendencia secular, aunque pueda tener algunos componentes cíclicos, relacionados con la arista macroeconómica. “La región tiene algunas oportunidades relacionadas con el nearshoring que están atrayendo GPs internacionales a la región a comprar”, explicó el profesional en un webinar organizado por Preqin. En esa línea, asegura que las gestoras internacionales han estado más activas en la región en los últimos cuatro años.
A esto se suma el timing del mercado, con tasas reales más altas que han provocado efectos en las valorizaciones de los activos, favoreciendo un “mercado de compradores”, según indicó Priscila Rodrigues, Head of FOF Alternatives de la gestora brasileña XP Asset. “Los inversionistas que entienden las perspectivas de inversión de largo plazo entienden que este es el momento apropiado para estar desplegando capital”, explicó, con las empresas bien perfiladas para agregar valor a medida que las tasas caigan. “Veo más apetito local por eso”, acotó.
En el desagregado de mercado, los dos gigantes de la región son también los destinos que los inversionistas latinoamericanos ven como más atractivos. Un 73% de los encuestados cree que Brasil ofrece las mejores oportunidades para este año, seguido por un 63% que apuntó a México.
Preferencia por deuda privada e infraestructura
Un activo alternativo en particular está capturando la atención de los inversionistas latinoamericanos, según delineó el estudio de Preqin, es la deuda privada. Al ser consultados sobre las mejores oportunidades, por clase de activo, la primera preferencia se la llevó private debt, con un 58% de los encuestados.
Le siguen, con un 46% de las preferencias cada una, infraestructura y capital privado. Si bien el interés en private equity se alinea con un atractivo global, América Latina destaca por su mayor interés –en términos relativos, frente a las cifras mundiales– en la deuda privada y la infraestructura.
No sorprende, entonces, que estas tres clases de activos lideren también las intenciones de inversión a futuro. Un marcado 60% de los profesionales medidos indicó que quieren aumentar sus posiciones en deuda privada, con un 48% señalando lo mismo para private equity y un 41% para infraestructura.
¿Qué le juega a favor a estas estrategias? Para Martín, parte del encanto del crédito privado es que está relacionado con uno de los temas que más complica la inversión en alternativos: la liquidez. Los activos de deuda privada, explicó el ejecutivo de Galleon Capital, tienden a ser inversiones que se “auto-liquidan” en el tiempo, a medida que el deudor va pagando. “En el año siete, ya tienes casi todo tu capital”, recalcó.
Desde el MFO colombiano Ikalon concuerdan con el diagnóstico. Sebastián Valderrama, Head of Alternative Investments de la firma, calificó la clase de activos en América Latina como “una oportunidad masiva”, considerando la importante brecha de financiamiento que hay –incluso mayor a la global– y que hay “contrapartes de crédito muy interesantes”, que se pueden alinear con “covenants sólidos”.
En el caso de la infraestructura, el profesional también ve viento a favor. “En la región tenemos muchos países que están 20 o 30 años atrasados en sus planes de infraestructura y también hay mucha mala administración y déficit en energía, así que la infraestructura misma va a ser un segmento muy interesante en el mediano y largo plazo”, explicó.
Crecimiento e innovación
Si bien todavía hay una menor ponderación que en los mercados desarrollados, a nivel general, los alternativos cada vez ocupan una porción más grande de las carteras latinoamericanas, según muestran las cifras de Preqin.
A nivel global, el posicionamiento promedio por parte de institucionales está en 19,6%, de un total de 8,9 billones (millones de millones) de dólares a 2024. Esta porción está compuesta por 6,3% de exposición a private equity, 5,6% a activos inmobiliarios, 2,9% a hedge funds, 2,2% a infraestructura, 1,6% a deuda privada y 0,8% a recursos naturales.
Este panorama representa un avance frente a lo que se veía hace unos años. En 2022, cuando el AUM institucional global rondaba los 7,6 billones (millones de millones) de dólares, un 15,7% estaba invertido en activos alternativos.
En el caso latinoamericano, los posicionamientos varían entre países –con sus regulaciones y limitaciones propias– y entre gestore, pero desde Galleon Capital, XP Asset e Ikalon recalcan que tienden a ser más bajos que la experiencia internacional.
Además, se ha visto un mayor interés por otros tipos de clientes, como es el caso de los family offices. “Están buscando alfa y algunos de ellos han estado invirtiendo internacionalmente en alternativos”, señaló Rodrigues, agregando que este segmento tiene menos limitaciones para invertir en el extranjero que los fondos de pensiones en Brasil.
“Cada año, todo el segmento se ha vuelto cada vez más sofisticado. Cada vez se ven más family offices usando un enfoque basado en alternativos, local y regionalmente también”, agregó Valderrama, acotando que la innovación en productos –como estrategias semi-líquidas, open-ended, secundarios y fondos de continuación– está tratando de cubrir la demanda de liquidez.



