El rally bancario de 2025 supera ampliamente al índice, apoyado en una economía resiliente y en un crecimiento de beneficios que mantiene las valoraciones en niveles competitivos.
En un año marcado por episodios recurrentes de volatilidad —desde tensiones comerciales hasta incertidumbre geopolítica y cuestionamientos sobre la sostenibilidad de algunas valoraciones tecnológicas— el mercado estadounidense ha logrado cerrar 2025 con un balance positivo. El S&P 500 registró una subida aproximada del 16%, apoyado en la resiliencia del consumo y en la fortaleza de la actividad económica doméstica. Sin embargo, el liderazgo del año no se concentró únicamente en el segmento tecnológico: el sector bancario estadounidense mostró un comportamiento claramente superior al del índice.
Durante 2025, las acciones de los principales bancos en Estados Unidos registraron ganancias significativamente mayores: Bank of America (+25%), JPMorgan (+34%), Morgan Stanley (+41%), Goldman Sachs (+53%) y Citigroup (+66%). Este diferencial refleja un cambio importante en el posicionamiento de mercado, con inversores premiando sectores capaces de trasladar el ciclo económico a crecimiento de resultados y rentabilidad recurrente.
La explicación principal del outperformance se encuentra en la solidez de la economía estadounidense. La demanda interna se ha mantenido fuerte y el consumidor continúa gastando a un ritmo estable, sosteniendo el crecimiento y reduciendo el riesgo de desaceleración brusca. Para la banca, este entorno se traduce en mejores condiciones para ingresos ligados a crédito, mayor actividad financiera y un marco más favorable para resultados.
Al comparar la evolución del S&P 500 (SPY) con el rendimiento de estas entidades desde finales de 2024 (base 100), se observa una brecha creciente a lo largo de 2025: las acciones bancarias han avanzado con mayor intensidad que el índice. Para AIS Financial Group, este comportamiento no es necesariamente coyuntural. La divergencia puede continuar en los próximos trimestres si se mantiene el crecimiento de beneficios y el mercado sigue buscando exposición a compañías con valoraciones razonables y balances sólidos.
Valoraciones: crecimiento de beneficios y descuento relativo frente al índice
Uno de los puntos más relevantes del análisis es que, pese al fuerte rally en precio, las valoraciones bancarias se mantienen en niveles atractivos. Al analizar el sector a través del Price/Earnings ratio (PER), se observa que los bancos cotizan en niveles competitivos frente a su media de los últimos años, e incluso por debajo de los múltiplos observados a finales de 2024.
Esto se explica porque el crecimiento de beneficios ha sido suficientemente fuerte como para compensar (o superar) la revalorización de las acciones. En consecuencia, el PER de varias entidades ha tendido a estabilizarse o incluso a disminuir en parte del año, mientras que el PER del S&P 500 se ha ampliado, indicando que el índice se ha encarecido en términos relativos. Este diferencial de valoración sugiere que la banca estadounidense combina un perfil defensivo en calidad de balance con un potencial de re-rating atractivo si el entorno macro se mantiene estable.
Desde una perspectiva a 18–24 meses, el escenario de convergencia podría materializarse de dos maneras: una expansión del PER bancario (revalorización adicional del sector) o una compresión del múltiplo del mercado (ajuste de valoraciones del índice). En ambos casos, el posicionamiento relativo favorece al sector financiero, reforzando la tesis de que las acciones bancarias continúan ofreciendo un binomio riesgo-retorno competitivo.
Consenso de analistas: precios objetivo con potencial adicional
El consenso de mercado respalda también un escenario constructivo. Los precios objetivo a 12 meses apuntan a subidas para las principales entidades: JPMorgan ($341,44 / +13%), Bank of America ($62,02 / +19%), Citigroup ($131,80 / +17%), Morgan Stanley ($196,04 / +8%) y Goldman Sachs ($954,55 / +1%). Aunque el potencial varía entre bancos, el mensaje común es que el mercado mantiene expectativas positivas, especialmente si la economía estadounidense evita una desaceleración pronunciada.
Solución de inversión: Phoenix Autocall sobre banca estadounidense
Con el objetivo de capturar este potencial, AIS Financial Group propone una solución estructurada que permite exponerse de manera diversificada al sector bancario estadounidense mediante un Phoenix Autocall sobre cinco entidades líderes —Bank of America, Citigroup, Goldman Sachs, JPMorgan y Morgan Stanley— con vencimiento a 24 meses, observación trimestral, cupón anual del 14% y barrera europea del 60%.

El producto incorpora cupón con efecto memoria, combinando generación de ingresos y protección parcial.
En cada fecha de observación trimestral, si el Worst of se sitúa por encima del 100%, la nota se rescata anticipadamente y el inversor recibe el 100% del capital más el cupón. Si el Worst of permanece entre el 60% y el 100%, el producto continúa y el inversor cobra el cupón. Si cae por debajo del 60%, el cupón no se paga en ese periodo, pero queda acumulado en memoria.
A vencimiento, si el Worst of está por encima del 60%, el inversor recibe el 100% del capital más el cupón (incluyendo memoria); si se sitúa por debajo del 60%, el reembolso se ajusta al nivel final del peor subyacente y no se abona cupón.
Columna de Erik Schachter, director de Inversiones (CIO) de AIS Financial Group.

