Seguimos siendo bastante optimistas sobre las perspectivas del mercado de bonos en este 2026.
Esperamos ver una desaceleración del crecimiento en la mayoría de los mercados desarrollados y emergentes. Los bancos centrales se enfrentarán a una situación complicada, ya que tendrán que equilibrar lo que será un entorno de crecimiento más lento y una tasa de desempleo en aumento con un mandato de inflación que está por encima de su objetivo en la mayoría de las áreas.
Esto va a generar cierta consternación entre estos bancos centrales, y creo que va a provocar cierta preocupación en el mercado por la posibilidad de que los bancos centrales no puedan reducir los tipos de interés. A pesar de ello, creemos que los bancos centrales tendrán que responder a las perspectivas de crecimiento o de empleo de sus respectivos mandatos.
Lo cierto es que estamos viendo más despidos en Estados Unidos, y esperamos que esta tendencia continúe a medida que avancemos hacia 2026. Eso dará a la Reserva Federal amplias oportunidades para recortar los tipos dos o tres veces. En paralelo, creemos que hay margen para nuevas reducciones de los tipos en el Reino Unido. Por otra parte, pensamos que el BCE está más o menos donde debería estar. Finalmente, esperamos algunas subidas modestas de los tipos por parte del Banco de Japón a medida que avancemos hacia 2026.
En todo caso, los tipos de interés más bajos, un entorno de crecimiento lento y una inflación moderada suelen ser factores favorables para la rentabilidad del mercado de renta fija. Esperamos que los rendimientos de los bonos bajen a partir de ahora y en el transcurso de los próximos 12 meses. Esperamos que las curvas se inclinen. En definitiva, es un buen contexto para la renta fija.
Claves para alinear las carteras
En este entorno, recomendamos encarecidamente a los clientes que mantengan el posicionamiento en duración. La duración debería servir como una buena compensación del riesgo, en caso de que se produzca una fluctuación en los mercados de valores o en cualquier mercado de riesgo. Creemos que la duración a estos niveles deja un amplio margen para un rally de las tires en entornos de aversión al riesgo.
Es muy probable que la remuneración del cash siga descendiendo en 2026, a medida que los bancos centrales reduzcan aún más los tipos de interés. Y con más de 8 billones de dólares en efectivo, seguimos viendo cómo una mayor parte de ese dinero se traslada al mercado de bonos.
También hemos oído hablar mucho de la venta de bonos estadounidenses y bonos extranjeros por parte de los extranjeros. Todavía no lo hemos visto. Los datos oficiales, e incluso la evidencia anecdótica de nuestros clientes, siguen mostrando que los clientes quieren tener duración estadounidense y quieren tener activos estadounidenses.
Si miramos a Europa, pensaríamos que se presenta una dinámica similar, ¿verdad? Pensamos que tanto los bonos europeos como los gilts británicos repuntan en un entorno de aversión al riesgo. Creemos que ambos instrumentos proporcionarán esa diversificación que tanto valoran los clientes en su estrategia de asignación de activos.
Va a ser un entorno en el que recomendemos a los clientes que mantengan la duración, pero también que mantengan ese enfoque de barbell, manteniendo tanto la duración como la exposición al crédito. La duración para obtener esa protección contra el riesgo, y el crédito porque proporciona ese income adicional que es tan valioso para los clientes.
Cabe destacar que las métricas crediticias parecen bastante buenas en este momento. Sí se ha hablado mucho de que los diferenciales crediticios son estrechos, y estamos muy de acuerdo con eso. Los diferenciales crediticios podrían ampliarse un poco a partir de ahora, pero creemos firmemente que hay un techo.
En último lugar, los rendimientos totales son importantes. Y aunque hablamos mucho de los diferenciales, lo que realmente importa son los rendimientos totales. Cuando los diferenciales de grado de inversión en EE. UU. alcanzan el 5 % y los de alto rendimiento el 7 %, y en Europa son un poco más bajos, tienden a estabilizarse y vemos que entran compradores, y creemos que este entorno no es diferente.
En resumidas cuentas, este va a ser un año en el que habrá muchos factores que favorecerán a la renta fija. Sin embargo, los clientes deben mantenerse flexibles: 2026, como cualquier otro año, será un año volátil y creará oportunidades.
Tribuna de Scott DiMaggio, vicepresidente senior, co-director de renta fija, director de renta fija global y miembro del Comité Operativo de AllianceBernstein.
Las opiniones expresadas en este documento no constituyen investigación, asesoramiento de inversión ni recomendaciones comerciales, no representan necesariamente las opiniones de todos los equipos de gestión de carteras de AB y están sujetas a cambios con el tiempo.




