Resiliencia y reequilibrio. Estas son las dos características que marcarán la pauta en 2026. Así lo cree Fernando Fernández-Bravo, director de Distribución de Fondos para Europa de Invesco. La razón de asignar estos calificativos a la evolución de la economía mundial y los escenarios de inversión de cara a 2026 reside en un crecimiento fuerte de la economía global y la necesidad de los inversores de dar cabida en las carteras a nuevos sectores interesantes en detrimento, en cierta medida, de la tecnología.
Para conseguirlo, Fernández-Bravo ve apropiado incorporar a las carteras ETFs equiponderados, en un contexto en el que los inversores retoman el apetito por los activos de riesgo, como la renta variable, después de que a final de año mandaran los productos más conservadores para amarrar las ganancias acumuladas a lo largo del ejercicio.
En su presentación de perspectivas para el año, en la que estuvo acompañado por Laure Peyranne, Head de Invesco ETF para Iberia, América Latina y US Offshore, Fernández-Bravo espera un mayor crecimiento económico, en la medida en que las políticas de apoyo surten efecto. Aquí cita los estímulos fiscales que va a poner en marcha Alemania, pero también China o Japón. En el caso de Estados Unidos, los apoyos vendrán de las bajadas de tipos -unos tres recortes, que dejarían el precio del dinero por parte de la Fed en el 3%-, la inversión extranjera y un dólar débil.
Esta reactivación de la actividad económica ofrece a los inversores una oportunidad de diversificación hacia sectores cíclicos, así como hacia valores de menor capitalización y de orientación value; estas dos últimas “tienden a mantener una mayor correlación con un crecimiento más fuerte y una inflación más elevada”.
¿Qué feedback estás teniendo de los clientes en estos primeros días del año?
A finales del año pasado vimos que los clientes buscaban indexarse o reducir el riesgo de las carteras. Había sido un año bueno en el que no querían tener más volatilidad al cierre del ejercicio. Pero sí hemos notado en estas pocas semanas de 2026 una vuelta a la demanda de riesgo. Principalmente, observamos más entradas en renta variable, de manera diversificada en diferentes estrategias.
¿Hay alguna temática que el mercado realmente esté pasando por alto de una manera muy clara?
Quizás los mercados emergentes, que es un área donde somos más optimistas. Sí es cierto que ya en 2025 hubo un cierto cambio, empezamos a ver entradas netas positivas, pero posiblemente es uno de los activos que puede crecer más; no solamente Asia, sino también México o Brasil, que lo hicieron muy bien el año pasado y seguramente no había muchos inversores en estas bolsas. Las favorables condiciones macroeconómicas, las atractivas valoraciones y la exposición a las tendencias de crecimiento a largo plazo hacen que los argumentos a favor de la renta variable de mercados emergentes en el entorno actual sean cada vez más convincentes. Asimismo, factores como la prevista depreciación del dólar, la flexibilización monetaria en EE. UU. y la mejora de los fundamentales macroeconómicos respaldan un mayor crecimiento en esta región. Además, tendencias estructurales como la inversión en inteligencia artificial, especialmente en China, refuerzan las perspectivas para la renta variable emergente en 2026.
Emergentes en renta fija y variable, ¿verdad?
Sí. Quizás la renta fija es más difícil porque tiene otras idiosincrasias y hay que entenderla bien, porque no solamente hay que tener en cuenta el riesgo país, sino también el riesgo divisa cuando se invierte en deuda denominada en moneda local. Posiblemente invertir en la renta variable es más fácil de entender para todos los inversores, pero hay oportunidad porque a la hora de tanto en divisa fuerte como local, con la debilidad del dólar y con los fundamentales de los emergentes podemos obtener una rentabilidad positiva, ya que nos estamos arriesgando en emergentes muchas veces. Al final la rentabilidad que puedes tener en la renta fija puede estar más acotada al cupón, más un poquito la revalorización, cuando igual en la renta variable puedes ganar un poquito más.
¿Qué tendencias veis en ETFs?
Los 7 Magníficos han marcado el crecimiento del S&P 500 en 2025. Pero creemos que puede haber cierto equilibrio y que otro tipo de compañías o sectores puedan hacerlo bien. Por lo tanto, es una opción estar equiponderados, con ETFs equal weight. Este tipo de fondos cotizados pueden recoger un crecimiento de beneficios del S&P 500 y, sobre todo, buscar diversificación, no depender tanto del sector tecnológico.
Por parte de Invesco, ¿puede haber novedades este año en la oferta de productos que lancéis al mercado?
En la parte de gestión activa y gestión pasiva estamos siendo muy activos. Por destacar algún área, me centraría más en mercados privados, principalmente en crédito corporativo. Siempre hemos conocido más el private equity, pero también está el private credit. Es una opción atractiva para los inversores que buscan diversas fuentes de ingresos más allá del crédito tradicional. En este segmento acabamos de lanzar un fondo en formato ELTIF, es decir, que puede distribuirse al cliente más retail, no solamente al institucional. Y luego también estamos con otra serie de productos, por ejemplo, también hemos lanzado un ETF AAA de CLOs, con lo cual, al final gestionamos más de 40.000 millones en la parte de crédito privado. Por lo tanto, ya no solamente son los grandes fondos o los más dedicados al cliente institucional -pensiones, grandes aseguradoras-, sino que también estamos pensando en una distribución más amplia.
¿Qué estrategias creéis que han pasado de moda?
Posiblemente la tecnología. Puede que siga haciéndolo bien, pero pensamos que hay otros sectores que puedan tomar el testigo en los próximos meses o de cara al largo plazo. Desde luego la tecnología, la inteligencia artificial van a tener su encaje, sin embargo, hay otros sectores o áreas geográficas que también lo pueden hacer bien, sobre todo partiendo de unas valoraciones mucho más ajustadas.
¿Puede dar un par de ejemplos de estos sectores o temáticas que también lo pueden hacer bien?
Principalmente, si nos centramos en Europa, estaríamos hablando de financieros, de telecomunicaciones o de utilities, incluso también energía, están dentro de esas agendas de 2030 -2050 en Europa- o de los fondos Next Generation, con lo cual muchas de las inversiones o del capex que necesitan pueden venir de esta financiación.



